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   <title>Encicloregia</title>
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   <updated>2009-10-30T01:21:45Z</updated>
   
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   <title>Monterrey Origen y Destino</title>
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   <published>2009-10-30T01:18:29Z</published>
   <updated>2009-10-30T01:21:45Z</updated>
   
   <summary><![CDATA[ Monterrey: origen y destino La obra Monterrey: origen y destino comprende, en siete tomos, la historia de Monterrey, desde la &eacute;poca prehisp&aacute;nica hasta la &eacute;poca actual, as&iacute; como un apartado de prospectiva. Realizada por investigadores locales con m&aacute;s de...]]></summary>
   <author>
      <name></name>
      
   </author>
   
   
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      <![CDATA[<table width="599" border="0" cellspacing="0" cellpadding="0">
  <tr>
    <td><img src="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/pdf/mty_origen_destino/portada.jpg" alt="portada"  ></td>
  </tr>
  <tr>
    <td valign="top"><h1>Monterrey: origen y destino </h1>
      <p>La obra Monterrey: origen y destino comprende, en siete tomos, la historia de Monterrey, desde la &eacute;poca prehisp&aacute;nica hasta la &eacute;poca actual, as&iacute; como un apartado de prospectiva.</p>
      <p>Realizada por investigadores locales con m&aacute;s de diez a&ntilde;os trabajando en temas colaterales a la investigaci&oacute;n sobre Monterrey.</p>
      <p>Los siete temas est&aacute;n interrelacionados a trav&eacute;s de ejes conceptuales que se van definiendo conforme la sociedad regiomontana evoluciona, tales como la industria, la educaci&oacute;n, el comercio y las comunicaciones, el medio ambiente, el desarrollo social y la migraci&oacute;n, la tecnolog&iacute;a, la cultura, entre otros.</p>
      <p>Adem&aacute;s de que la mayor&iacute;a de los trabajos se sustentan en fuentes originales del Archivo Hist&oacute;rico de Monterrey, se da prioridad en el an&aacute;lisis a temas que han sido poco atendidos en la historia de la cotidianeidad regiomontana. </p>
      <p>&nbsp;</p>
      <table width="599" border="0" cellspacing="0" cellpadding="8">
        <tr>
          <td width="100" valign="top"><img src="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/pdf/mty_origen_destino/vol01.jpg" width="100" height="135"></td>
          <td valign="top"><p><strong>Tomo I: Los grupos ind&iacute;genas en Monterrey </strong></p>
            <p><strong>Descripci&oacute;n: </strong></p>
            <p>Se analizan testimonios rupestres y evidencias arqueol&oacute;gicas m&aacute;s recientes, agreg&aacute;ndose nuevos datos etnogr&aacute;ficos y plante&aacute;ndose una nueva perspectiva hist&oacute;rica sobre el encuentro de los grupos amerindios y su convivencia con los espa&ntilde;oles. </p>
            <p><strong>Autores: </strong></p>
            <p><strong>Jes&uacute;s Gerardo Ram&iacute;rez Almaraz </strong></p>
          <p>El maestro Ram&iacute;rez es catedr&aacute;tico de la Universidad Aut&oacute;noma de Nuevo Le&oacute;n (UANL), ha investigado sobre los grupos &eacute;tnicos asentados en el Noreste antes de la Colonia y colaborado en proyectos colectivos sobre arqueolog&iacute;a norestense. <br>
            <br>
              <strong><a href="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/pdf/mty_origen_destino/tomo 1.pdf" target="_blank">Bajar Libro</a> </strong></p></td>
        </tr>
        <tr>
          <td valign="top"><img src="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/pdf/mty_origen_destino/vol02.jpg" alt="vol" width="100" height="136"></td>
          <td valign="top"><p><strong>Tomo II: Historia de un edificio emblem&aacute;tico: Antiguo Palacio Municipal </strong></p>
            <p><strong>Descripci&oacute;n: </strong></p>
            <p>La investigaci&oacute;n abarca la historia de la construcci&oacute;n de las Casas Reales, desde los primeros levantamientos hasta la edificaci&oacute;n del Antiguo Palacio Municipal de Monterrey. </p>
            <p><strong>Autores: </strong></p>
            <p><strong>Enrique Tovar Esquivel</strong></p>
            <p>Maestro en Antropolog&iacute;a por la Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana, historiador por la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico y arque&oacute;logo por la Escuela Nacional de Antropolog&iacute;a e Historia. Es profesor-investigador del Centro INAH-Nuevo Le&oacute;n, desde 2004. </p>
            <p><strong>Julia Santa Cruz Vargas</strong></p>
          <p>Arque&oacute;loga egresada de la Escuela Nacional de Antropolog&iacute;a e Historia. Ha participado en proyectos de salvamento arqueol&oacute;gico en distintos estados de la Rep&uacute;blica Mexicana desde 1993, adem&aacute;s de participar en investigaciones hist&oacute;ricas para la Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica en la ciudad de M&eacute;xico.</p>
          <p><strong><a href="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/pdf/mty_origen_destino/tomo 2.pdf" target="_blank">Bajar Libro</a></strong> </p></td>
        </tr>
        <tr>
          <td valign="top"><img src="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/pdf/mty_origen_destino/vol03.jpg" alt="vol" width="100" height="135"></td>
          <td valign="top"><p><strong>Tomo III: Monterrey: revoluciones, guerras y comerciantes, 1808 -1855 </strong></p>
            <p><strong>Descripci&oacute;n: </strong></p>
            <p>Se documentan de manera sistem&aacute;tica los grandes movimientos sociales y su incidencia en la estructura socioecon&oacute;mica y pol&iacute;tica de la ciudad y su entorno, tales como la Independencia, la guerra con Estados Unidos y la Intervenci&oacute;n francesa. </p>
            <p><strong>Autores: </strong></p>
            <p><strong>Eduardo C&aacute;zares Puente</strong></p>
            <p>Licenciado en Historia por la UANL, ha sido investigador del archivo hist&oacute;rico de Monterrey, tiene varias publicaciones alusivas al siglo XIX, principalmente de la intervenci&oacute;n norteamericana de 1846. </p>
            <p><strong>Claudia Roxana Dom&iacute;nguez Garc&iacute;a</strong></p>
            <p>Licenciada en Historia por la UANL. Actualmente cursa la maestr&iacute;a en Historia Regional Continental en la Facultad de Historia de la Universidad Michoacana de San Nicol&aacute;s de Hidalgo. </p>
            <p><strong>Miriam Mart&iacute;nez Wong</strong></p>
          <p>Licenciada en Historia por la UANL. Ha participado como ponente en diversos congresos nacionales de historia. Form&oacute; parte en el proyecto: Rescate de Archivos Municipales implementado por el Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo Le&oacute;n. </p>
          <p><strong><a href="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/pdf/mty_origen_destino/tomo 3.pdf" target="_blank">Bajar Libro</a></strong></p></td>
        </tr>
        <tr>
          <td valign="top"><img src="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/pdf/mty_origen_destino/vol04.jpg" alt="vol" width="100" height="136"></td>
          <td valign="top"><p><strong>Tomo IV: Monterrey a finales de un siglo, comienzo de la industria, mercado y urbanidad, 1855-1909 </strong></p>
            <p><strong>Descripci&oacute;n: </strong></p>
            <p>Se destaca el papel desempe&ntilde;ado por el Cabildo y sus integrantes, al ser el &oacute;rgano pol&iacute;tico desde donde se tomaron las decisiones m&aacute;s importantes para fincar el desarrollo de la ciudad durante la segunda mitad del siglo XIX. </p>
            <p><strong>Autores: </strong></p>
            <p><strong>Adela D&iacute;az Mel&eacute;ndez</strong></p>
          <p>Licenciada en Historia y maestra en Artes por la UANL, ha sido coordinadora del CONARTE e investigadora del CIESAS/Nuevo Le&oacute;n, cuenta con importantes estudios de g&eacute;nero, cotidianeidad y cultura de Nuevo Le&oacute;n. </p>
          <p><strong><a href="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/pdf/mty_origen_destino/tomo 4.pdf" target="_blank">Bajar Libro</a></strong></p></td>
        </tr>
        <tr>
          <td valign="top"><img src="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/pdf/mty_origen_destino/vol5a.jpg" alt="vol" width="100" height="135"></td>
          <td valign="top"><p><strong>Tomo V: Monterrey, una ciudad internacional, 1910-1980 (dos vol&uacute;menes) </strong></p>
            <p><strong>Descripci&oacute;n: </strong></p>
            <p>Este tomo conforma una perspectiva de c&oacute;mo la sociedad regiomontana evoluciona durante el siglo XX, en aspectos como la industria, la educaci&oacute;n, el comercio y las comunicaciones, el desarrollo social y la migraci&oacute;n, entre otros temas. </p>
            <p><strong>Autores: </strong></p>
            <p><strong>&Oacute;scar Flores Torres</strong></p>
          <p>Doctor en Historia por la Universidad Complutense, profesor-investigador de la UDEM, tiene importantes publicaciones sobre los grupos empresariales de Monterrey, la etapa revolucionaria en el Noreste y la diplomacia mexicana durante la primera mitad del siglo XX. </p>
          <p><strong><a href="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/pdf/mty_origen_destino/tomo 5a.pdf" target="_blank">Bajar Libro Tomo 1 </a></strong></p>
          <p><strong><a href="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/pdf/mty_origen_destino/tomo 5b.pdf" target="_blank">Bajar Libro Tomo 2 </a></strong></p></td>
        </tr>
        <tr>
          <td valign="top"><img src="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/pdf/mty_origen_destino/vol6.jpg" alt="vol" width="100" height="137"></td>
          <td valign="top"><p><strong>Tomo VI: Monterrey en la globalizaci&oacute;n. Su despegue hacia la ciudad del conocimiento en los albores del siglo XXI. 1980-2005 </strong></p>
            <p><strong>Descripci&oacute;n: </strong></p>
            <p>Se da un amplio seguimiento a las etapas en que generaron la gran mancha urbana y se destacan los principales iconos del desarrollo metropolitano. Tambi&eacute;n se plantean escenarios posibles de la ciudad para el a&ntilde;o 2030.</p>
            <p><strong>Autores: </strong></p>
            <p><strong>Roberto Garc&iacute;a Ortega</strong></p>
            <p>Doctor en Urbanismo y Ordenamiento Territorial por la Universidad de Toulouse-Le Mirail. Investigador del Colegio de la Frontera Norte-Direcci&oacute;n Regional Noreste en Monterrey. </p>
            <p><strong>Socorro Arzaluz Solano</strong></p>
            <p>Doctora en Ciencias Sociales por el Colegio de M&eacute;xico. Investigadora del Colegio de la Frontera Norte-Direcci&oacute;n Regional Noreste en Monterrey. </p>
            <p><strong>Belem V&aacute;zquez Gal&aacute;n</strong></p>
            <p>Doctora en Econom&iacute;a por la Universidad de Birmingham. Investigadora del Colegio de la Frontera Norte-Direcci&oacute;n Regional Noreste en Monterrey. </p>
            <p><strong>Alejandro Garc&iacute;a Garc&iacute;a</strong></p>
          <p>Doctor en Antropolog&iacute;a Social por la ENAH, profesor investigador de la UANL, tiene varios ensayos sobre migraci&oacute;n rural y urbana, vida cotidiana y tradiciones de Monterrey y estudios de opini&oacute;n sobre la problem&aacute;tica social de Nuevo Le&oacute;n.</p>
          <p><strong><a href="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/pdf/mty_origen_destino/tomo 6.pdf" target="_blank">Bajar Libro </a></strong></p></td>
        </tr>
      </table>      
      <p><br>
                  </p></td>
  </tr>
</table>
]]>
      
   </content>
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<entry>
   <title>Maravillas Antiguas de Monterrey</title>
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   <id>tag:encicloregia.monterrey.gob.mx,2009://5.6042</id>
   
   <published>2009-09-30T06:01:21Z</published>
   <updated>2009-10-29T05:54:16Z</updated>
   
   <summary><![CDATA[Índice. Convento franciscano de San Andrés Primer Puente San Luisito Plaza de la Llave Teatro Juárez Real Hospital de Pobres de Nuestra Señora del Rosario Molino El Hércules Fortín de las Tenerías El Callejón del Diablo &nbsp; Convento franciscano de...]]></summary>
   <author>
      <name>Cultura Monterrey</name>
      
   </author>
   
   
   <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/">
      <![CDATA[<h2><a name="indice" id="indice"></a>Índice. </h2>
      <table width="428" border="0">
        <tr>
          <td width="422"><a href="#convento">Convento franciscano de San Andrés</a></td>
        </tr>
        <tr>
          <td><a href="#puente">Primer Puente San Luisito</a></td>
        </tr>
        <tr>
          <td><a href="#llave">Plaza de la Llave</a></td>
        </tr>
        <tr>
          <td><a href="#teatro">Teatro Juárez</a></td>
        </tr>
        <tr>
          <td><a href="#real">Real Hospital de  Pobres de Nuestra Señora del Rosario</a></td>
        </tr>
        <tr>
          <td><a href="#molino">Molino El Hércules</a></td>
        </tr>
        <tr>
          <td><a href="#fortin">Fortín de las Tenerías</a></td>
        </tr>
        <tr>
          <td><a href="#callejon">El Callejón del Diablo</a></td>
        </tr>
      </table>
      <p>&nbsp;</p>
      <h2><a name="convento" id="convento"></a>Convento franciscano de San Andrés</h2>
      <p><img alt="1sanandres.jpg" src="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/1sanandres.jpg" width="381" height="285" /></p>
      <p>Con la llegada de los colonizadores al  noreste de la Nueva   España, vinieron también los misioneros franciscanos,  responsables de la labor espiritual de la región. Con la fundación de Monterrey  hecha por Diego de Montemayor en el año de 1596 se otorgó  a la ciudad su jurisdicción espiritual en el  curato de Saltillo. Años después y gracias a las labores promovidas por el  padre Baldo Cortes, se autorizo de manera formal la llegada de los franciscanos  fray Lorenzo González y Fray Martin de Altamira, quienes fundaron en 1602 el  Convento Franciscano de San Andrés. </p>
      <p>En   1612 debido a una inundación se fijó el traslado del Convento a su sede  definitiva, la cual se extendía de la calle Melchor Ocampo (antes San  Francisco), hasta los márgenes del río Santa Catarina; de oriente a poniente  corría desde una pequeña calle que topaba con la plaza mayor, calle Guillermo  Prieto (conocida como de Pedro Lecea) hasta la actual Mariano Escobedo. En el  presente se localizaría en el espacio en que  se ubican el Circulo Mercantil Mutualista, el  Palacio Municipal y el Edifico Kalos.</p>
      <p>El Convento Franciscano de San Andrés,  fue el primer y único templo de la ciudad durante un tiempo considerable.  Fundado con la misión de evangelizar a los naturales, en la práctica el  convento se destacó por ser la sede donde la población acudía a cultivar su fe.  Incluso muchos vecinos de la ciudad pedían ser enterrados en el cementerio del  Convento. </p>
      <p>A principios del siglo XIX este antiguo  monumento entro en una etapa difícil.   Sus funciones como un espacio dedicado a la fe católica se vieron  trastocadas por la irrupción de tropas militares, así lo ejemplifican algunas  correspondencias de frailes en 1821 y 1839. Esta acción por parte de las tropas  se repite durante la invasión norteamericana y la invasión francesa. </p>
      <p>Sin embargo el  acto más perjudicial para el Convento fue la  aplicación de la Ley Lerdo  en el año de 1859. En base a dicha ley el entonces gobernador Vidaurri  impulso  el Decreto de octubre de 1860,  el cual perpetuó la práctica del culto católico en el templo, pero autorizo la  enajenación las habitaciones y patios del claustro, mismas que fueron  destinadas para el establecimiento de escuelas gratuitas a cargo del  ayuntamiento. La labor educativa en el Convento se prolongó al convertirse en  la sede temporal del Colegio Civil en los años de 1864 a 1870.</p>
      <p>Una vez desocupado el edificio cambió  sus funciones, y en sus piezas se instaló una cárcel municipal que operó hasta  finales de siglo. Las dificultades prosiguieron, y el interés creciente de las  autoridades civiles para disponer del Convento, aunado al crecimiento  urbanístico de la ciudad, ocasionaron en 1867 la petición de demolición del  inmueble, por parte de la comisión de policía, aduciendo mejorar la traza  urbana. El gobernador Jerónimo Treviño desistió autorizar la acción gracias a  la petición y argumentos del obispo Francisco de Paula Verea en defensa dijo “de  este monumento histórico y venerable”.</p>
      <p>El siglo XX  sería menos afortunado para el Convento, ya  que, pese haber resistido la inundación   de la ciudad en 1909, y ser poco después restaurado, el templo  franciscano se convirtió en una víctima de la revolución mexicana. El suceso  ocurrió cuando  las fuerzas carrancistas  llegaron a la ciudad en los meses de octubre de 1913 y abril de 1914, ocupando  finalmente la plaza de Monterrey.</p>
      <p>Entonces el general Antonio I.  Villarreal fungió como gobernador provisional y una parte de las tropas carrancistas  se hospedaron en el anexo del templo. El fin del edificio franciscano estaba  cerca y en un acto arbitrario los constitucionalistas ejecutaron un ataque  radical y lamentable: se dio la orden para demoler el Convento y templo de San  Francisco hacia 1914. La versión oficial sugiere como responsable al gral.  Villarreal, otras fuentes, al coronel Jesús Garza Siller, sin haberse aclarado  aún quién fue el autor responsable.</p>
      <p>Para fines de abril y mayo comenzaron  los trabajos de demolición, las tropas sacaron las imágenes de los santos, y el  confesionario y otros objetos fueron quemados. Poco a poco el templo fue  destruido, pudiéndose salvar solo algunas reliquias como una escultura de Santo  Domingo de Guzmán, la pila bautismal, una Viga, las Campanas y la Puerta principal, algunos  de estos objetos se pueden observar en el museo del obispado.</p>
      <p>Una vez desmantelado el edificio el  gobierno no pudo disponer inmediatamente del terreno, sino hasta el año 1918 en  que el presidente en turno lo cedió al ayuntamiento de Monterrey. Su silueta  aparece en el escudo del estado de Nuevo León.</p>
      <h2>Fuentes Consultadas:</h2>
      <ul type="disc">
        <li>Derbez García, Edmundo. “Demolición del templo de       San Francisco. Una víctima de la Revolución”, en <em>Atisbo</em>, nov-dic. 2006, año 1-número 5.</li>
        <li>Espinosa Morales, Lydia. “El Convento Franciscano de       San Andrés en la ciudad de Monterrey”, en<em> Humanistas</em>, UANL, 1997, p. 449-482.</li>
        <li>Flores Salazar, Armando V. “Del patrimonio perdido       el Convento Franciscano de San Andrés”, en <em>CIENCIA UANL</em>, abril-junio, año 2006/vol.IX, número 002,       p.122-126.</li>
      </ul>
      <h2><a name="puente" id="puente"></a>Primer Puente San Luisito.</h2>
      <p><img alt="2sanluis1.jpg" src="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/2sanluis1.jpg" width="551" height="352" /></p>
      <p>El primer puente que unió el norte de  la ciudad de Monterrey con el sur fue el Puente San Luisito. Este, permitía a  los residentes del popular barrio de San Luisito cruzar hacia el centro de la  ciudad y evitar atravesar los insalubres vados del río Santa Catarina.</p>
      <p>La concesión para la construcción del  puente fue otorgada por el gobierno del general. Bernardo Reyes en el año de 1903 a los ingenieros Genaro  Dávila y Fortunato Villarreal. En el contrato para la construcción del puente,  se estableció que este fuera hecho en su parte principal de fierro y acero, por  lo que se edificó con columnas de fierro y vigas y fue revestido en su  totalidad en madera. </p>
      <p>El puente que unió a Monterrey con el barrio  de San Luisito, nombrado después de 1910 como la colonia Independencia, fue  inaugurado el 18 de diciembre de 1904. A los lados del puente se colocaron  casillas que de inmediato fueron pobladas por comerciantes de ropa, calzado,  abarrotes y carnes. En tanto, el centro del puente quedó libre para el tránsito  de los tranvías, coches y el público en general. Los sábados y domingos el  puente se poblaba de gente que iba a realizar sus compras. </p>
      <p>Así, el puente-mercado se convirtió  gradualmente en una zona importante de comercio. Desafortunadamente un incendio  en el año de 1908 acabó con este lugar. La noticia se dio a conocer en el  periódico reyista <em>La voz de Nuevo León</em>:  “el fuego (…) hizo presa del magnifico edificio que constituía el puente San  Luisito, (…), extendió sus devastadores efectos a un gran numero de  establecimientos de comercios en pequeño y casillas laterales del mismo  puente”.</p>
      <p><img alt="2sanluis2.jpg" src="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/2sanluis2.jpg" width="511" height="383" /></p>
      <p>El Sr. Fortunato Villarreal volvió a  construir un nuevo puente, mismo que duró poco en pie, pues la inundación de  1909, destruyó la parte sur del puente y no pudo ser reconstruido por las  eventualidades de la revolución, por la muerte del señor Villarreal y la falta  de disponibilidad de los gobiernos posteriores. Años después, el puente fue  demolido, y en el año de 1976 se construyó un moderno puente llamado Puente  Nuevo San Luisito, posteriormente fue nombrado como Puente del Papa en honor a  la visita de Juan Pablo II a la ciudad de Monterrey en enero de 1979.</p>
      <p>Desde sus inicios el llamado Puente San  Luisito ha sido una importante liga de tránsito y comercio para la población, y  a pesar de que ha sufrido significativas transformaciones, sigue siendo un  punto de referencia importante en la historia de la ciudad.</p>
      <h2>Fuentes consultadas:</h2>
      <ul type="disc">
        <li>Saldaña, José P. Episodios de ayer, Monterrey, .N.L.       Sistemas y Servicios Técnicos, 1959. p.190.</li>
        <li>Periódico<em> El       Porvenir</em>: 19 de agosto de 1951 y 4 abril de 1975.</li>
      </ul>
      <h2><a name="llave" id="llave"></a>Plaza de la   Llave (hoy Plaza de la Purísima).</h2>
      <p><img alt="3plazallave.jpg" src="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/3plazallave.jpg" width="375" height="244" /></p>
      <p>Hace años, la <em>Plaza</em><em> de la Purísima</em> era una explanada conocida como la <em>Plaza</em><em> de los Arrieros</em>, ya que era un lugar al  que concurrían los comerciantes en sus carros tirados por mulas, caballos y  burros. Los cargamentos con productos como el algodón, trigo, géneros de seda y  otros, eran intercambiados o vendidos, mientras que artículos regionales como  el maíz, piloncillos, rebozos y zarapes eran ofrecidos para su venta en otros  lugares del país.</p>
      <p>El gobierno de Santiago Vidaurri impulsó  la idea de construir en la <em>Plaza</em><em> de los Arrieros</em> una alameda, propuesta  que no fue del agrado de los vecinos del lugar, quienes alegaron que el terreno  era impropio para la plantación de árboles. No obstante el gobernador siguió  adelante con el proyecto y se edificó la plaza. Poco después, la plaza fue  arreglada con elementos de ornato que pertenecieron a la <em>Plaza   Zaragoza</em>. El primero fue una fuente de mármol, obra del  escultor Mateo Matei, la cual fue traslada a la <em>Plaza</em><em> de la Purísima</em> en el año 1894. El segundo fueron  ocho arbotantes de hierro que constituyen un ejemplo del trabajo de fundición  antigua.</p>
      <p>Otras mejoras en la plaza fueron la  creación de una calzada que rodeaba la plaza, para el paso de los coches y  jinetes. Posteriormente se arregló solo para el camino de peatones, además  fueron colocadas bancas y glorietas de cantera en los andadores de la plaza.</p>
      <p>En 1865 se renombró a la <em>Plaza</em><em> de la Purísima</em> con el nombre de <em>Plaza de la Llave</em>, en honor al general republicano  Ignacio de la Llave  por su valor durante la intervención francesa. No obstante hasta la fecha  prevalece el nombre de <em>Plaza de la Purísima. </em></p>
      <p>La vida pública ligada a la plaza  también ha sufrido muchas transformaciones. De ser en el pasado el punto de  encuentro para carretoneros y comerciantes, se convirtió en un espacio público  céntrico para los núcleos de población que se fueron asentando alrededor. José  Navarro señala que en el barrio de la Purísima se establecieron familias conocidas como  los Morales, los Treviños, los Morelos, los Zaragoza, los Sepúlveda, los  Barredo, los Zambrano, los Padilla, los Medina. Los paseos en familia y las  asistencias dominicales a misa en el Templo de la Purísima también era  parte del cuadro cotidiano. Ejemplo de ello también fueron las famosas y  tradicionales serenatas, actividad en la que también se competía con las  serenatas de la <em>Plaza Zaragoza</em>.</p>
      <p>En 1948 el gobierno taló las palmas del  camellón de la calle de Hidalgo y destruyó el jardín de la Plaza de la Purísima, estas obras se  hicieron con el fin de reducir una parte de la plaza, y así ampliar la avenida  Hidalgo y las calles de Mier, Zarco y Serafín Peña. La disminución de la plaza  se justifico bajo el argumento del congestionamiento de tránsito en el sector,  en bienestar de las necesidades de la población y con el compromiso de respetar  la vista de la iglesia como del parque de la Purísima.</p>
      <p>A pesar de la citada reducción, la Plaza de la Purísima permaneció  siendo un lugar de tradición para la ciudad. Actualmente siguen pie, no solo  conservando en la memoria de los regiomontanos las vivencias de sus épocas de  brillo, sino también perdurando su legado como un lugar tradicional en conjunto  con el  Templo de la Purísima.</p>
      <h2>Fuentes consultadas:</h2>
      <ul type="disc">
        <li>Saldaña, José P. Estampas antiguas de Monterrey,       Monterrey, NL., 1981. p. 513-519.</li>
        <li>Periódico<em> El       Porvenir</em>: 28 de octubre 1940, 4 marzo 1962.</li>
      </ul>
      <h2><a name="teatro" id="teatro"></a>Teatro Juárez.</h2>
      <p><img alt="4interiorteatro.jpg" src="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/4interiorteatro.jpg" width="463" height="363" /></p>
      <p>Los orígenes del teatro en  Monterrey, se remontan a la primera mitad del siglo XIX, cuando diversas  compañías de teatro, llegaban a la ciudad para ofrecer su espectáculo, en el  patio del entonces Seminario o en el salón de actos del Palacio del Gobierno.  Con el tiempo se planeó dotar a la ciudad de un espacio construido  especialmente para la representación de obras teatrales extranjeras y  nacionales. Este objetivo se concretó con la construcción del teatro Lírico,  promovido por una Sociedad Anónima, el cual fue inaugurado en el gobierno de  Santiago Vidaurri en el año de 1857; acogió con entusiasmo a las compañías de  ópera, opereta, drama y zarzuela durante casi más de cuarenta años,  hasta el año de 1896, cuando un incendio  acabo con el edificio. </p>
      <p>Para llenar el vacío  provocado por la ausencia de un centro teatral, los señores Juan Chapa Gómez y  Miguel Quiroga, iniciaron la construcción de un nuevo teatro. De esta manera se  edificó el Teatro Juárez en Monterrey, ubicado sobre las calles de Allende y Escobedo,  el cual abrió sus puertas al público regiomontano el 15 de septiembre de 1898  con la ópera <em>La Traviata</em>,  interpretada por el tenor José Vigil y Robles y la soprano Soledad Goizueta.  Esta obra tuvo una escasa concurrencia, debido a que entre la población, se  rumoró la versión de que el edificio estaba mal construido, mensaje alimentado  aún más, con la caída de una pared en la parte posterior del edificio, días  previos a la inauguración.</p>
      <p>Sin embargo la confianza  entre el público fue recuperada con la celebración de la ceremonia de  Independencia de México, realizada en el mismo recinto. Esta vez con gran  concurrencia, la compañía de Augusto Moteloé montó la obra <em>Robo en despoblado</em>, y en la noche actuó  la Cía Opera de Soledad Goyzueta. En este teatro  Monterrey  disfrutó de importantes obras  y artistas destacados, entre los que se pueden mencionar: Esperanza Iris,  Prudencia Grifell, María del Carmen Martínez, Matilde Cires Sánchez,  Joaquín Coss, Ricardo Mutio, Paco Martínez,  Felipe Montoya de Alarcón, Domingo Soler (padre), Jesús Ojeda y otros. Entre  las operetas se cuentan: <em>La Divorciada</em><em>, La casta Susana, La Viuda Alegre, El  Encanto de un Vals, Las Campanas de Carrión, La Duquesa de Ball Tabarín,  El Duó de la Africana,  Lohegrin, El Puñao de Rosas, El Pobre Balbuena, Musas Latinas</em> y más. </p>
      <p><img alt="4teatro.jpg" src="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/4teatro.jpg" width="250" height="279" /></p>
      <p>El Teatro Juárez, edificado  en su mayor parte de madera y decorado con ricas ornamentaciones, tenía la  singularidad de que las butacas podían ser retiradas para efectuar dentro del  local eventos sociales, como el banquete ofrecido en honor al general Porfirio  Díaz el 20 de diciembre de 1898.  Este  recinto apenas duró diez años, pues en marzo de 1909 fue consumido por un  incendio, que se dice, era visible desde la <em>Plaza</em><em> de la Purísima. </em></p>
      <p>Ante este incidente los señores  Quiroga y Chapa Gómez, construyeron con la ayuda del gobierno de Bernardo  Reyes, un nuevo teatro en el mismo lugar donde se encontraba el Juárez, titulándolo  Teatro Independencia, y fue escenario de importantes obras artísticas. En 1937  fue remodelado y cambió su nombre por el de Teatro Rex, el cual desapareció con  las obras de la Macroplaza,  realizadas en los años ochentas con el gobernador Alfonso Martínez Domínguez.</p>
      <h2>Fuentes consultadas:</h2>
      <ul type="disc">
        <li>Ayala Duarte, Alfonso. Músicos y música popular en       Monterrey (1900-1940). Monterrey, México: UANL, 1998.  p. 93-118.</li>
        <li>Elizondo Elizondo, Ricardo. Monterrey, 1880-1930:       presas de un lente objetivo. Monterrey, N.L.: Tecnológico de Monterrey,       2001.</li>
        <li>Saldaña,  José P.        Estampas Antiguas de Monterrey, Monterrey, N.L. : Gobierno del       Estado de Nuevo León, 1981. </li>
        <li>Periódico<em> El Porvenir</em>, 10 de septiembre de 1942. </li>
      </ul>
      <h2><a name="real" id="real"></a>Real Hospital de   Pobres de Nuestra Señora del Rosario (edificio actual del Colegio  Civil).</h2>
      <p><img alt="5hospital2.jpg" src="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/5hospital2.jpg" width="429" height="321" /></p>
      <p>El Real Hospital de Nuestra Señora del  Rosario fue una de las primeras obras promovidas por del tercer obispo del  Nuevo Reino de León Andrés Ambrosio Llanos y Valdés en el proyecto llamado  Repueble de norte, que tenía como fin cambiar el centro de la ciudad al norte,  por estar en un nivel alto, y protegía a la gente y a los edificios de las  frecuentes inundaciones, el plan incluía levantar obras como la Catedral Nueva, el  Convento de Capuchinas y el Colegio de Propagación dela Fe. </p>
      <p>Las obras del Hospital dieron inicio en  el año 1794 bajo la supervisión del obispo y del arquitecto Juan Crousset,  originario de Francia y quien fue solicitado por el propio obispo a la Academia de San Carlos de  la Ciudad de  México. Lamentablemente con la llegada del nuevo gobernador militar del Nuevo  Reino de León, Simón Herrera y Leyva, la oposición del gobernador vino a razón  de no haber acordado con el obispo la autorización de las obras, como lo  estipulaba la Real   Ordenanza de Intendentes; y sobre todo el cambio de  asentamiento de la ciudad.</p>
      <p>En el año de 1797 se suspendieron todas  las obras que el obispo Llanos había emprendido, el edificio del hospital quedó  inconcluso y la plaza que se construyó en esa misma área se abandonó  también.  Lo curioso es que solo un año  después este edificio funcionó como hospital debido a la emergencia provocada  por la peste de viruela, el mismo gobernador Herrera se encargo de administrar  su uso, ubicando a los enfermos en las piezas que estaban destinadas para ser  enfermerías. </p>
      <p>Más tarde el edificio fue abandonado,  pero la utilidad de este inmueble lo destino para múltiples funciones, lo que  una vez fue proyectado para servir como hospital,  siguió un camino diverso: fue utilizado como  cuartel militar durante las guerra de independencia y la intervención  norteamericana, en 1852 se designo el Cuartel del Hospital como sede para el  establecimiento del Colegio Civil, proyecto que se concretó formalmente el 30  de octubre de 1859. También funciono como asiento temporal de la escuela Normal  Miguel F. Martínez. La misión educativa se prolongo al ser el elegido  como el edificio sede para la creación de la Universidad de Nuevo  León en el año de 1933. Ocupación que se extendió hasta 1961 año en que queda  habilitada la nueva sede en Ciudad Universitaria y sus respectivos campus. No  obstante  el inmueble siguió funcionando  como espacio de la universidad y en el se realizaban actividades académicas y  culturales. </p>
      <p>Desde el año 2004  y gracias a un proyecto de restauración  acordado entre la   Universidad y el gobierno del estado,  el edificio se convirtió en el Centro  Cultural Universitario de la   UANL.<br />
        <br />
        NOTA: No confundir con el  Hospital de Nuestra Señora del Rosario (1793-1859), que operó en la Casa del Agrarista (o del  campesino).</p>
      <h2>Fuentes consultadas:</h2>
      <ul type="disc">
        <li>Flores Salazar, Armando V. “Memorial. Lectura       arquicultural del edificio del Colegio Civil”, UANL, Monterrey, 2007, p.       27 -40.</li>
        <li>Tapia Méndez, Aureliano. <em>Don Andrés Ambrosio de Llanos y Valdés, el tercer obispo del Nuevo       Reino de León.</em> Ayuntamiento       de Monterrey, Universidad Autónoma de Nuevo León. Monterrey: 1996. </li>
      </ul>
      <h2><a name="molino" id="molino"></a>Molino “El Hércules”</h2>
      <p>Durante gran parte de su historia, la  principal actividad económica de Nuevo León fue la agricultura y la ganadería, por  lo  que ha mediados del siglo XIX  surgieron en Monterrey una serie de pequeñas industrias y talleres que se especializaron  en la fabricación de equipos para la agricultura y algunos productos del campo.  De esta manera surgieron algunos molinos de agua en las cercanías de los ojos  de agua de Santa Lucía, por el rumbo del barrio de las Tenerías. </p>
      <p>Gabino Sanmiguel fue el promotor de  esta industria y lidió con serias dificultades para establecer la fábrica, tales  como la falta de maquinaria y operarios. La primera acción que se realizó fue  conducir la corriente del agua de la acequia de la villa de Guadalupe hacia el  terreno donde ubico el molino: un predio al noreste de la ciudad, propiedad que  perteneció a Juan Ramos y Rafael Canales. El terreno estaba situado al sur con  la calle del Rincón del Diablo (actual González Ortega), al norte la ya  mencionada acequia de villa de Guadalupe (actual hoy Canal de Santa Lucía) y al  oriente con la calle Chilardi (Héroes del 47).</p>
      <p>Las labores para la construcción del  molino quedaron a cargo del estadounidense Santiago E. Cole quien había llegado  a la región del noreste durante la intervención norteamericana y se estableció  en la ciudad Linares, N.L. Entre 1862 y 1863 el molino ya estaba en  funcionamiento, triturando trigo y aserrando madera. </p>
      <p>Años después, la fábrica estuvo  paralizada debido a que su propietario se dedico a explotar en compañía de su  socio Ramón Lafón la hacienda de San Lorenzo de la Laguna en Coahuila. En 1876  Valentín Rivero, un destacado español comerciante, junto con Catarino Peña y  Alejandro Faulac, recibió el molino en pago por diversos préstamos otorgados a  Sanmiguel y Lafon.</p>
      <p>En manos de Valentín Rivero, el molino  recibió un nuevo impulso. Para 1888 fue renovada la maquinaria y se  modernizaron las instalaciones, se inicio la producción de almidón, además de  la de harina. La importancia de la fábrica fue creciendo y sus productos  llegaron a partes de Nuevo León, Zacatecas, Aguascalientes y otros estados.  Participó en la   Primera Exposición Industrial de Monterrey en 1880, en 1888  en la   Exposición Internacional de San Antonio, Texas y en el  siguiente año en la   Exposición Internacional de París, Francia, dónde recibió una  medalla y un diploma por la calidad de su harina. El molino estuvo activo hasta  finales del siglo XIX.</p>
      <p>Las instalaciones del molino fueron ocupadas  por la primera Fábrica de Mosaicos, propiedad de Eduardo Gaja, sobrino de  Rivero. Esta fábrica estuvo activa hasta el año de 1946. En 1948 el terreno del  molino fue vendido por la empresa Materiales Aislantes que funcionó hasta  mediados de los años setenta. A mediados de los años ochentas fueron construidos  los condominios La Finca,  y gracias a la intervención del INAH-N.L. se pudo conservar la barda perimetral  original del antiguo molino de El Hércules. Recientemente la barda perimetral,  construida de sillar y piedra laja, fue declarada en rescate y conservación, en  las obras de 2006 del proyecto Integración urbanística Macroplaza-Parque  Fundidora, pues la barda encontraba en mal estado. Hoy la barda sigue en pie en  representación y símbolo de los barrios y la industria de la ciudad.</p>
      <h2>Fuentes Consultadas:</h2>
      <ul type="disc">
        <li>Ovalle Salas, Mónica. “El último vestigio del molino       El Hercules,” en <em>Atisbo</em>,       mayo-junio. 2007, año 2-número 8. p. 5-10</li>
        <li>Rubio Cano, Raúl. “Recuperan osamentas en Santa       Lucía…Y la barda del Molino Hércules”, en el periódico <em>El Regio, </em>Monterrey, 19 de septiembre       de 2006, p.14-15.</li>
        <li>Sifuentes Espinoza, Daniel. <em>Empresa y tecnología en Nuevo León en el siglo XIX. (Parte I)</em>,       en <em>CIENCIA UANL</em>, abril-junio,       año 2004/vol.VII, número 2, p.145-149.</li>
      </ul>
      <h2><a name="fortin" id="fortin"></a>Fortín de las Tenerías.</h2>
      <p><img alt="7fortin.jpg" src="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/7fortin.jpg" width="421" height="315" /></p>
      <p>Durante la última  década del siglo XVIII el gobernador del Nuevo Reino de León, Simón Herrera y  Leyva, llevó a cabo importantes obras urbanas, entre estas, la canalización del  río de Santa Lucía y la construcción del puente de la Presa Grande en la  parte oriente de la ciudad. </p>
      <p>En la misma época el  Ayuntamiento regiomontano otorgó mercedes a los vecinos del lugar, quienes  aprovechando el agua de la presa, dieron lugar al nacimiento a las primeras  industrias de Monterrey: los talleres de curtiduría de pieles, que se ubicaron  en el área Noreste de la ciudad, dándole así el nombre de Barrio de las  Tenerías. Este rubro permaneció en oficio hasta los primeros decenios del siglo  XX.</p>
      <p>Durante la invasión  norteamericana en el año de 1846, los trabajos para la defensa de  Monterrey, incluyeron la construcción de  fortines en esta zona. El fortín de las Tenerías (construido por las calles de  Washington y Héroes del 47), fue escenario importante en las batallas de  Monterrey: “de unos 50   metros de largo, contaba con un parapeto parcialmente  cubierto con sacos de tierra, abertura de cañones y un foso al frente”.</p>
      <p>Las tropas  norteamericanas iniciaron el ataque al lado oriente de la ciudad, llegando  hasta el fortín de las Tenerías. Tres ataques resistió el fuerte, relata el  militar e historiador Manuel Balbotín: “Las milicias mexicanas rechazaron los  dos primeros, pero al tercero tuvieron que abandonarlo. Cuando los americanos  vieron que el Fortín de las Tenerías estaba ya abandonado lanzaron tres hurras  y lo ocuparon precipitadamente. Izaron su bandera. El fuerte fue tomado por el  primer regimiento del Mississipi y los rifleros de Tennesse y los rifleros de  Mississipi.”</p>
      <p>Hoy en día en el  paseo de Santa Lucía se puede observar una placa conmemorativa al Fortín de las  Tenerías, como referencia histórica de la batalla, y en honor  al valor y sacrificio de los soldados  mexicanos.</p>
      <h2>Fuentes consultadas:</h2>
      <ul type="disc">
        <li>Martínez Garza, Óscar E. “Encuentro con el Barrio       Antiguo de Monterrey”, UANL, Monterrey, México, 1999. P. 28-29.</li>
        <li>Valtier, Ahmed. “Fatídico asalto a Monterrey. Marcha       hacia la boca de los cañones.”, en <em>Atisbo</em>,       sept-oct. 2006, año 1-número 4. p. 19-27.</li>
        <li>Periódico<em> El       Porvenir</em>, 9 marzo 1933, 28 octubre 1934, 21 septiembre 1946.</li>
      </ul>
      <h2><a name="callejon" id="callejon"></a>El Callejón del Diablo.</h2>
      <p><img alt="8callejon.jpg" src="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/8callejon.jpg" width="390" height="291" /></p>
      <p>El Callejón del Diablo es otro de los sitios  de combate de las batallas de Monterrey durante la invasión norteamericana en  el año de 1846.  Este callejón era “un  antiguo y típico laberinto de callejones estrechos” ubicado al oriente del hoy  barrio antiguo. Su nombre se remonta al año de 1815, cuando en estos callejones  se reunían los primeros grupos masónicos de la ciudad y se rumoraba la práctica  de la brujería, por lo que se empezó a conocer popularmente con ese mote.</p>
      <p>En este sitio, conocido también como  Rincón del Diablo, se construyó un punto defensivo durante el ataque  norteamericano a Monterrey en septiembre de 1846. Conocido militarmente como el  fortín del Diablo, su ubicación se encontraba en las actuales calles de  Naranjo, entre las calles. Matamoros y Allende. En este fortín y en de la Purísima las fuerzas  mexicanas replegaron sus fuerzas, habiendo una vez perdido el Fortín de las  Tenerías. </p>
      <p>Durante el ataque las fuerzas  americanas fueron rechazadas antes de tomar refuerzos y dirigirse al reducto de  la Purísima. Al  respecto, un militar mexicano refirió que “fue infructuoso el intento del  general Buttler de tomar el Rincón (del Diablo) porque, según se le oyó decir  lo halló perfectamente defendido y tuvo que retirarse”. </p>
      <p>El Rincón del Diablo, es ubicado como  un lugar histórico en la ciudad de Monterrey y un referente en la batalla de  Monterrey. Por este motivo, en marzo del 2008 el Museo de Historia Mexicana lo  incluyó en el recorrido histórico titulado <em>Andares  de la Historia.</em></p>
      <p>Fuentes consultadas:</p>
      <ul type="disc">
        <li>Martínez Garza, Óscar E. “Encuentro con el Barrio       Antiguo de Monterrey”, UANL, Monterrey, México, 1999. P. 28-29.</li>
        <li>Periódico<em> El       Porvenir</em>, 17 diciembre de 1934, 17 diciembre 1995.</li>
        <li>Rubio Cano, Raúl. “Pertenecen osamentas a fosa común.       De las batallas de la invasión norteamericana”, en el periódico <em>El Regio, </em>Monterrey, 20 de       septiembre de 2006, p.15.</li>
      </ul>
    <p><a href="#indice">Ir a índice</a></p>]]>
      
   </content>
</entry>
<entry>
   <title>“El Zurdo” Saldaña: convivencia y aliviane en Santa Lucía</title>
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   <id>tag:encicloregia.monterrey.gob.mx,2009://5.3838</id>
   
   <published>2009-08-25T14:56:12Z</published>
   <updated>2009-08-31T16:19:20Z</updated>
   
   <summary> Foto: Bob Gruen Autor: Andrés Mendoza El rock no solo se interpreta, sino que es una forma de vida, con su indumentaria, mística y ritual. En la historia del rock regiomontano hay personajes que le han dado a este...</summary>
   <author>
      <name>Cultura Monterrey</name>
      
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   <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/">
      <![CDATA[<table width="150" border="0" align="left">
        <tr>
          <td><img src="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/web1_el_zurdo.jpg" alt="web1_el_zurdo.jpg" width="150" height="200" hspace="4" align="left" /></td>
        </tr>
        <tr>
          <td><h5 align="center">Foto: Bob Gruen</h5></td>
        </tr>
      </table>
      <p align="right"><strong>Autor: Andrés Mendoza</strong></p>
      <p>El rock no solo se interpreta,  sino que es una forma de vida, con su indumentaria, mística y ritual. </p>
      <p>En la historia del rock regiomontano hay personajes que le han dado a  este género musical una fisonomía y un carácter peculiar, se han desenvuelto en  el ámbito local y han contribuido de diversas formas a impulsarlo y, por que no.  a vivirlo con intensidad y a su manera, uno de ellos es Jorge Saldaña, mejor  conocido entre sus cuates  como “El  Zurdo”. </p>
      <p>Saldaña nació el 21 de septiembre de 1956, en el antiguo barrio del  Canalón (o barrio del Arbolote), hoy Santa Lucia, cuna de grandes músicos:  entre los que destacan  Alejandro  Alvarado (Dr. Alex), Ricardo Martínez, el Bagre y otros más.</p>
      <p>En los setenta el “Zurdo” se convirtió en un adicto al rock and roll y a  bandas emblemáticas de esa época como Uriah Heep, Deep Purple, Led Zeppelín y  por supuesto Rolling Stones y Beatles, entre otros. </p>
      <p>Al inicio de los setenta le toco ser participe de una de las épocas más  importantes del rock regio, pudo disfrutar de la onda pastosa de aquellos años  y convivir con toda la generación de rockeros que disfrutaron  escuchando a La Tribu, Zoológico Mágico,  Pedro Delfino, por señalar a los más representativos, y ahí en medio de las  notas estridentes y el humo que se desprendía en las tocadas, el  “Zurdo”   decidió su destino por la música y la promoción del rock.</p>
      <p>Enloqueció al igual que miles de fans con el concierto masivo que dio la  super banda Queen, en el Estadio Universitario, en 1981, convenciéndolo de que  el rock estaba vivó en la ciudad.</p>
      <p>El “Zurdo” es un personaje que lo mismo ha sido músico, promotor y  representante de diversas bandas de la ciudad, desde la década de los ochenta.</p>
      <p>Como músico se inició en 1982,  con la banda “Blues Harp”, con Arturo Vera en la guitarra, Alejandro González  en la voz, Bazaldúa en la bateria y el Zurdo en el bajo, posteriormente en 1984  se integró con el grupo Slayer; en 1985 formó “Mausoleo” junto con Angel  Lozano, Sergio “La Muñe”  Rodríguez, Fernando Navarro y Héctor Guerrero, agrupación que a principios de  los ochenta interpretaba música “unplugged”mucho antes de que ésta se pusiera  de moda. </p>
      <p>En el año de 1989 se integró a la banda La Pared, con Angel Lozano en  la voz, Oscar Faz en la guitarra, Gilberto Cantú en la batería y el Zurdo en el  bajo, esta agrupación tocó en varios lugares de la ciudad interpretando rock  clásico y satisfaciendo la necesidad de esta música de muchos seguidores de la  zona metropolitana de Monterrey.</p>
      <p>Como representante de grupos se distinguió por ser  promotor de “La Cripta”,  agrupación que se convirtió en uno de los principales que animaban las tocadas  de rock de principios de los ochenta y la que logró crear un álbum que salió  como cassette, con el cual se hizo de cierta fama en la región noreste del País.</p>
      <p>La inquietud del Zurdo lo llevó a colaborar para la  organización de espacios para el rock en Monterrey, con la creación de la  escuela de música La Pared,  la cual se convirtió en un importante semillero de futuros músicos como; Mario  Rodríguez, Arturo Cuevas, Xardiel Padilla, entre otros.</p>
      <p>También el espacio La   Pared se convirtió en un escenario donde se dieron cita  noveles bandas como “Omen”, que comandaba Lalo “Greñas” y “Midas Touch”,  estrenó en una tocada de antología su disco “Ruega por el rey”, bandas que a la  postre se convirtieron en las más emblemáticas del norte del país.</p>
      <p>Como organizador promovió conciertos, uno de los más conocidos fue el  que se llevo a cabo para recabar fondos para los damnificados del huracán  Gilberto a finales de 1988.</p>
      <p>Posteriormente, a principios de los noventa, inició una campaña junto  con otros aguerridos, para realizar un festival de rock para protestar en  contra de la pena de muerte que se le había impuesto a Ricardo Aldape, en el  Estado de Texas; el evento se llevó a cabo en el escenario de la Alameda Mariano  Escobedo, con la participación de diversas bandas locales; Ozono, La Cripta, Doble Sentido,  Dosis Letal y Barrido Manual, un concierto que por sus características peculiares  se proyecto como noticia a nivel nacional, tiempo después en el mes de abril de  1997, Aldape sale libre de cargos después de una intensa campaña de clemencia  internacional.     </p>
      <p>Una de las anécdotas mas interesantes de su trayectoria, fue la suerte  que corrió el 27 de octubre del 2008, en Centro Cultural Universitario de la UANL, durante la exposición  de “Rockers” de Bob Gruen, el fotógrafo de las estrellas del rock and roll de  la talla de John Lennon, Rolling Stones, Led Zeppelín, Alice Cooper, Sex  Pistols y Patti Smith, entre otros tantos, ahí Gruen en persona le tomó una  foto al “Zurdo”, lo que causo sorpresa y expectación entre los presentes.</p>
      <p>El Zurdo sigue en el rol, en su integración a  proyectos diversos, como miembro del Colectivo  Cultura Regia, locutor en el programa Unirock de Radio Universidad de la UANL; actualmente sus  inquietudes musicales lo han llevado a empatar sueños y visiones con un grupo  de músicos y poetas callejeros que han denominado el proyecto “Wara” y esta  integrado por Gerardo Patiño Treviño, Gilberto Cantú (batería), Fernando  Navarro (guitarra), Orlando Castillo (guitarra) y Jorge Saldaña (bajo) en la  que fusionan rock , hip - hop, relajo,   poesía, tradiciones y leyendas de Monterrey.</p>
    <p> Después de treinta y tantos años  en la música, el Zurdo sigue en actividad, y sin poses vive el autentico rock and  roll y ya forma parte de la historia del rock regio.</p>]]>
      
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   <title>La Escritura de la Ciudad</title>
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   <published>2009-08-13T21:16:17Z</published>
   <updated>2009-08-24T15:03:11Z</updated>
   
   <summary>Por: Ernesto Castillo La Escritura de la Ciudad La literatura en el área metropolitana de Nuevo León de 1985-1995 Para Octavio, Libertad, Aldo y Laura; sin olvidar al insigne José Cruz Moreno Palomares, quien a menudo sentencia: “Todo lo que...</summary>
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      <name>Cultura Monterrey</name>
      
   </author>
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   <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/">
      <![CDATA[<p>Por: Ernesto Castillo</p>
      <h2>La Escritura de la Ciudad</h2>
      <p><strong>La literatura en el área metropolitana de Nuevo León de 1985-1995</strong></p>
      <h5 align="right"><em>Para Octavio, Libertad, Aldo y Laura; </em><br />
        <em>sin  olvidar al insigne José Cruz Moreno Palomares, quien a menudo<br /> 
      sentencia: “Todo  lo que soy se lo debo a mis amigos”</em></h5>
      <ul>
        <li><a href="#introduccion">Introducción</a></li>
        <li><a href="#breve_recuento">Breve recuento de la actividad literaria en la  ciudad (1985 –1995) </a>
          <ul>
            <li><a href="#actividades_uanl">Actividades literarias en la UANL</a></li>
            <li><a href="#particpacioan_universidades">La participación de las universidades privadas</a></li>
            <li><a href="#esfuerzos_literarios">Los esfuerzos literarios independientes y la ODEM</a></li>
            <li><a href="#papel_librerias">El papel de las librerías</a></li>
            <li><a href="#descentralizacion">La descentralización cultural</a></li>
            <li><a href="#participacion_de_gobiernos">La participación de los gobiernos municipales y  estatales</a></li>
            <li><a href="#la_importancia_suplementos">La importancia de los suplementos culturales</a></li>
          </ul>
        </li>
        <li><a href="#la_poesia_en_el_area_metro">La poesía en el área metropolitana </a>
          <ul>
            <li><a href="#la_poesia_urbana">La poesía urbana</a></li>
            <li><a href="#contaminacion_en_la_ciudad">Contaminación en la ciudad</a></li>
            <li><a href="#la_soledad_de_las_calles">La soledad en las calles</a></li>
            <li><a href="#contextodelapalabra">El contexto etílico en la palabra</a></li>
            <li><a href="#semaforos">Semáforos y transporte público</a></li>
            <li><a href="#lareflexiondelocoti">La reflexión de lo cotidiano</a></li>
            <li><a href="#lagranplaza">La   Gran Plaza </a></li>
          </ul>
        </li>
        <li><a href="#naturalezaypoesia">Naturaleza y poesía </a>
          <ul>
            <li><a href="#elpaisajeylasmont">El paisaje y las montañas</a></li>
            <li><a href="#poemasriosantaca">Poemas al río Santa Catarina</a></li>
            <li><a href="#elclima">El clima</a></li>
          </ul>
        </li>
        <li><a href="#conclusiones">Conclusiones</a></li>
        <li><a href="#notas">Notas</a></li>
        <li><a href="#biblio">Bibliografía</a></li>
      </ul>
      <h2><a name="introduccion" id="introduccion"></a>Introducción</h2>
      <p>El propósito de ésta investigación es mostrar de  manera breve el apoyo municipal o estatal a la cultura en general, y en  específico, a lo literario. Así como es importante registrar el trabajo que  realizaron los departamentos de difusión cultural de los gobiernos, los  concursos literarios y otros aspectos que implementaron para motivar la  creatividad. </p>
      <p>El estudio dará cuenta de los esfuerzos que, de manera  independiente, realizaron algunos escritores para llevar a cabo sus proyectos,  con los que contribuyeron a  la  cultura  literaria de Nuevo León.  </p>
      <p>También señalaremos que en el  área   metropolitana existen planes de desarrollo urbano, donde se manifiestan  algunas problemáticas que afectan a la comunidad como: la ausencia de una  planeación adecuada en las vías de comunicación, vivienda insuficiente,  contaminación, falta de agua y de drenaje en algunos sectores de la  población.  </p>
      <p>Es pertinente  señalar cómo muchos escritores no están alejados de las problemáticas de la  comunidad antes mencionadas. Daremos diferentes ejemplos de esas proble-  máticas que nuestros escritores señalan, entre ellas: falta de vivienda,  contaminación, saturación del transporte público en algunas de las avenidas más  importantes, etc.</p>
      <p>En los planes  de desarrollo urbano se nos explica cómo la Gran Plaza, el Museo  del Obispado, las avenidas Cuauhtémoc, Pino Suárez o Constitución, la Torre de Rectoría de la UANL o el Centro Cultural  ALFA, entre otros, son parte de la imagen urbana, símbolos con los  cuales se identifica la comunidad que a su  vez el escritor registra  para  contextualizar un poema, o en otros casos, para elaborar un texto  específico de algún ícono que nos representa. </p>
      <p>El trabajo tiene el siguiente orden: analizamos los  municipios del área metropolitana, algunos planes de desarrollo urbano,  posteriormente registramos las actividades literarias más trascendentes en la  década; para concluir con un muestreo de textos de escritores que hablan de la  ciudad, y algunos elementos naturales que son parte de esa imagen urbana:  los cerros, el Río Santa Catarina y el  paisaje en general.</p>
      <p>Abordar la imagen de la ciudad en los textos de  nuestros escritores implica mostrar cómo registran su entorno, su impresión de  la ciudad, de las fábricas, edificios, calles, transporte público, la Gran Plaza, en fin,  aquellos elementos que los afectan   o  agradan.</p>
      <p>En la década de 1985 a 1995, en el área metropolitana de  Monterrey (Guadalupe, San Nicolás, Santa Catarina y San Pedro, principalmente)  se  manifiesta cierto interés en la  cultura literaria. Por ejemplo, a mediados de 1985, la editorial <em>El Porvenir</em>,  la librería Cosmos, entre otras   instituciones, organizan  <em>El  Cuento y su desenlace,</em> con la participación de autores extranjeros,  nacionales y locales. El ISSSTE presenta sus actividades culturales: talleres  de periodismo, de teatro, danza y cursos relativos al área de humanidades. El  escritor Jorge Cantú de la Garza,  a través del Instituto de la   Cultura del Estado,   creó el Centro de Escritores de Nuevo León.<br />
      De la misma manera las Universidades realizaron  publicaciones, talleres literarios,  conferencias y encuentros de escritores. A lo anterior debemos sumar la  presencia de los suplementos culturales que, durante los ochenta, lograron  concentrar a la mayoría de nuestros escritores: <em>Aquí vamos </em>de<em> El  Porvenir</em>, <em>El volantín </em>de<em> El Diario de Monterrey</em>,<em>  Ensayo </em>de<em>  El   Norte </em>y <em>Atril </em> de <em>Tribuna</em> <em>de Monterrey.</em></p>
      <p>Asimismo, la descentralización vino a contribuir al  auge cultural en Nuevo León. En el Distrito Federal se crean publicaciones como <em>Revista de Diálogo Cultural entre las Fronteras de México (sur y norte )</em>,  a través de las cuales se les da un espacio a  los escritores del resto del país; se ofrecen becas para estudiar la literatura  de las fronteras y problemáticas sociales, se editan antologías literarias de  los encuentros realizados; y en general se pretende que haya más comunicación e  intercambios entre los escritores de los estados.</p>
      <p>Las convocatorias literarias también han influido en  el contexto que ahora describimos, por ejemplo, los concursos de  Aguascalientes, Zacatecas y el Distrito Federal, entre otros. Asimismo fue  importante la labor editorial realizada en los ochenta por la Universidad Autónoma  de Zacatecas.</p>
      <p>En los años mencionados hay una tendencia, por parte  de nuestros escritores, a incursionar en los diversos géneros literarios. En  novela, <em>El reino en celo</em> (1991), de   Mario Anteo Hinojosa; en teatro <em>Ansia de duraznos</em> (1989), de  Hernán Galindo; en poesía <em>La huella del relámpago</em> (1991), de Armando  Joel  Dávila y en ensayo <em>La crítica  literaria en Monterrey</em><strong> (</strong>1995 ), de Humberto Salazar. </p>
      <p>es notorio que la poesía es el  género más socorrido. Es común la referencia poética en cualquier revista o  periódico de la localidad, el espacio que en ocasiones se conoce como “rincón  poético”. En relación a los textos seleccionados, buscamos que   cumplieran   con un mínimo de calidad.<br />
      El oficio literario es producto del nivel académico,  la mayoría de los autores citados tienen estudios relacionados con las  humanidades; aunque se dan casos de autores autodidactas, aquéllos con una  preparación académica distinta a la literaria.</p>
      <p>Una de las limitaciones en la presente investigación  es que el número de libros, folletos o cuadernos que se editan sobre los  autores locales regularmente no es muy amplio, asimismo existe una  distribución inadecuada,  por consecuencia esos textos son conocidos  sólo en círculos reducidos de lectores.</p>
      <p>Finalmente,  queremos expresar que la búsqueda de textos se realizó  en bibliotecas públicas y privadas, en  librerías y libros usados.</p>
      <h2><a name="breve_recuento" id="breve_recuento"></a>Breve  recuento de la actividad literaria  en  la ciudad (1985 –1995) </h2>
      <p>La  participación de las políticas culturales del Estado, de las universidades y de  la iniciativa privada influyeron para que se diera un auge en la literatura  local. Asimismo el entusiasmo que de manera individual o colectiva los  escritores pusieron en cada proyecto relacionado con  el cuento, la poesía y la cultura literaria  en general.</p>
      <p>En  nuestro periodo de estudio que va de 1985 a 1995, trataremos de registrar aquellas  ediciones, grupos literarios, suplementos culturales, ediciones de autor, entre  otras manifestaciones que de manera específica produjeron una literatura que  nos identifica.</p>
      <p>Creemos  conveniente revisar, por lo menos dos años atrás, y detectar libros,  proyectos literarios, entre otras  manifestaciones culturales que han impactado en la época  ahora   estudiada.<br />
        El  apoyo a las actividades literarias se manifestó a través de las universidades  públicas y privadas, y mediante instituciones   como el ISSSTE, los diferentes departamentos de difusión cultural de los  municipios  y del gobierno estatal.</p>
      <p>A  lo anterior podemos agregar la participación de la iniciativa privada, nos  referimos principalmente a Cervecería Cuauhtémoc, Grupos Nova y Alfa. Podemos  agregar las actividades que realizaron las librerías de la localidad, la feria  del libro, presentaciones de obras con autores extranjeros, nacionales  y las diferentes promociones de libros.</p>
      <p>Pero  Nuevo León no fue el único estado que   impulsó la literatura; políticas similares se presentaron en Zacatecas,  Aguascalientes, Coahuila, Tamaulipas o Campeche, por mencionar  algunos   ejemplos. Sin faltar toda la actividad cultural que desde el Distrito  Federal  se implementó  relacionada con la descentralización  cultural.</p>
      <p>A mediados  de abril del 2002 , Enrique Krauze escribió el artículo “Decadencia cultural”  para el periódico <em>El Norte. </em>Un fragmento de ese texto se relaciona con  lo que ahora desarrollamos: “La llegada de Octavio Paz, en 1971, dio un impulso  extraordinario a la cultura mexicana. Paz, como se sabe, fundó <em>Plural</em> y,  más tarde, en 1976, <em>Vuelta</em>. Poco después nació <em>Nexos</em>. Para  entonces, <em>Proceso </em>cubríacon un sano criterio provocador las  polémicas de la cultura y <em>Unomásuno </em> introducía la página cultural diaria,  innovación que con el tiempo pasaría a <em>La Jornada</em>, y después  con diversa suerte a otros diarios. Los 70 y  80 fueron décadas de gran intensidad cultural”. <a href="#notas">9</a></p>
      <p>En  particular los estados de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas han compartido  encuentros de escritores, presentaciones de libros, intercambio de  conferencistas y otros eventos culturales que han permitido determinada  identificación  entre los intelectuales de esos estados.</p>
      <p>El  presupuesto que los gobiernos destinaron a las actividades literarias  permitieron que se dieran a conocer un número amplio de escritores del área  metropolitana de Monterrey que desarrollaron los diversos géneros literarios, y  su producción se vio reflejada en plaquetas, libros y suplementos culturales.</p>
      <p><strong><a name="actividades_uanl" id="actividades_uanl"></a>Actividades  literarias en la UANL</strong></p>
      <p>En  mayor o menor grado, las universidades del área metropolitana han cumplido un  papel importante en el desarrollo cultural de la localidad. La Universidad Autónoma  de Nuevo León no es la excepción; a través de sus diferentes facultades y el  Departamento de Difusión Cultural  ha  promovido diversas manifestaciones artísticas: danza contemporánea, música  clásica, teatro, artes plásticas y literatura.</p>
      <p>Algunas  de las facultades que  se han distinguido  por editar textos literarios son: Artes Visuales, Artes Escénicas,  Comunicación, Derecho y Filosofía y   Letras. Y  en menor grado las  facultades de Biología, Trabajo Social y Arquitectura.</p>
      <p>La   UANL a través de su facultad de filosofía y letras,  concretamente del colegio de letras  españolas, generó profesio- nistas que participaron en el ámbito de la cultura  y de la literatura en particular.  Nos  referimos a Mario Anteo Hinojosa, Héctor Alvarado, José Javier Villarreal,  Zacarías Jiménez, Minerva M. Villarreal, Graciela Salazar, Ofelia Pérez  Sepúlveda, Rogelio Flores de la   Luz, Clara Eugenia Flores, por mencionar algunos.</p>
      <p>La  aportación académica de los siguientes maestros   fue relevante en las formación intelectual de los arriba mencionados:  Dr. Juan José García Gómez, Xorge M. González, Miguel Covarrubias, Fidel  Chávez, Carlos Arredondo, Daniel Gómez Montesinos, Genaro Saúl Reyes, Alma  Silvia Rodríguez, principalmente.</p>
      <p>La revista <em>Deslinde</em> de la facultad  de filosofía y letras jugó un papel importante en el  desarrollo cultural del área metropolitana; ahí coincidieron diversas  generaciones, participaron la mayoría de autores que han logrado cierto  prestigio y se les dio espacio a los que apenas incursionaban en la escritura.</p>
      <p>En  abril de 1990, el Instituto de la   Cultura de Nuevo León convocó a varios escritores para  que  opinaran acerca de <em>Deslinde</em> y  su conclusión fue: “…es una revista impuntual, elitista, y de pésima  distribución, pero valiosa porque consigna un periodo de la vida cultural,  académica y humanística de Monterrey”.<a href="#notas">10</a></p>
      <p>El  lunes 19 de febrero de 2001, en el periódico <em>El Norte</em>, apareció el  encabezado: “Cierra revista <em>Deslinde</em> sus páginas”. El reportero Daniel  de la Fuente  entrevistó a Miguel Covarrubias, director de la revista, quien expresó: “… El  fin de la revista <em>Deslinde</em> no es motivo para las lamentaciones, al  contrario propicia agradecer al tiempo por haber permitido  18 años de trabajo, 70 números, 5 mil  páginas, 700 colaboraciones y poco más de 150 traducciones”.<a href="#notas">11</a>            </p>
      <p><em>Fruta  verde</em> fue una publicación del  taller de creación literaria de la   facultad de filosofía y letras (UANL), coordinada por Miguel Covarrubias y en donde  participaron: Diana González, Isabel Terán, Elizabeth Moreno, Sinia Bolaños,  Minerva M. Villarreal, Héctor Alvarado Díaz, entre otros estudiantes.</p>
      <p>Más  ejemplos de lo producido por la escuela que ahora mencionamos son: <em>Pandora</em>  de Miguel Covarrubias (coedición con la  editorial Premiá); <em>De mujeres y otros cuentos,</em> material colectivo en el  cual participaron Dulce María González, Lidia Rodríguez y Alejandra Rangel; <em>Kato</em> de Raúl Rangel Frías<em>.</em></p>
      <p>A  principios de 1985, la facultad de Ciencias  de la comunicación publicó  el poemario <em>Meditación sin fin, </em>de Homero Galarza. a pesar de que el libro está inscrito  en la colección <em> Arbor</em> no se  volvieron a publicar más que  tres  ediciones alusivas  a otros temas. </p>
      <p>En  la época que ahora estudiamos no se dio en la UANL un proyecto editorial  formal, ahora se publicaba un libro por aquí,  otro por allá. En el caso de la   facultad de filosofía y letras   hubo más  publicaciones de libros y revistas por la naturaleza de la misma escuela, pero  aún ahí  lo que se editaba no obedecía a  un proyecto más organizado.</p>
      <p>La situación era diferente en universidades  como la Autónoma  de Zacatecas o la UNAM. La  UAZ, por ejemplo, contaba con una colección titulada <em>Praxis Dos Filos</em> en  donde, además de publicarle a los autores zacatecanos, se daba espacio a los  jóvenes creadores de diversos estados del país. Los autores nuevoleoneses  beneficiados por la UAZ  fueron Humberto Salazar, Margarito Cuéllar y Eduardo Zambrano.</p>
      <p>Las  preparatorias de la UANL  también han participado con diversas  publicaciones literarias, específicamente la   2,  3 , 8, 7, 15 y 16. la   Preparatoria 1 contó, hasta mediados de los ochenta, con la  colección <em>Las uvas y el viento</em>, integrada por autores que posteriormente  lograron destacar.</p>
      <p>A  principios de 1990, el Departamento de Difusión Cultural de la UANL, a cargo de Salvador  Aburto Morales, institucionalizó el Concurso de Literatura Universitaria y  organizó encuentros de escritores universitarios, en los que participaron  alumnos de Chihuahua, Tamaulipas, Coahuila, Nuevo León y de  otros estados. Asimismo se publicó lo más  sobresaliente de los concursos y se realizaron memorias de los encuentros  literarios.</p>
      <p>El  Sindicato de Trabajadores de la Universidad Autónoma de Nuevo León también  contribuyó a la producción literaria de nuestros escritores.  Hacia mediados de 1985  publicó: <em>Jacinto enloquecido</em> de Guillermo  Meléndez; <em>Manzanas de raíz láctea,</em> de Eligio Coronado; y <em>El sol es un  cuchillo,</em> de Roberto Maldonado Espejo; material poético que fue difundido  en su momento.</p>
      <p>El  STUANL también contó con publicaciones periódicas como <em>El cocodrilo</em>  o  <em>Memorial,</em> en las cuales se dio espacio a la poesía, crónica, la historia, y a los géneros  periodísticos. </p>
      <p><strong><a name="particpacioan_universidades" id="particpacioan_universidades"></a>La  participación de las universidades privadas</strong></p>
      <p>Por  su parte, la Universidad  de Monterrey, a través de la   Dirección de Difusión Cultural  creó una publicación singular: <em>Palabras  para llevar</em>. Espacio para los alumnos que participaban en el taller  literario que impartía en un primer momento Carlos Arredondo y, posteriormente,  Xorge Manuel González; la publicación inició en mayo de 1983 y en diciembre de  1986 llegó al número 10. El taller literario en un principio era solamente para  los alumnos de la UDEM,  posteriormente se invitó al público en general.</p>
      <p>Una  de las aportaciones que la UDEM  ha hecho a la cultura literaria local es la obra del poeta Gerardo Puertas  Gómez, el cual estudió derecho en esa universidad y más adelante su producción  literaria fue reconocida en Monterrey y a nivel nacional; el escritor es  premiado en diferentes ocasiones; entre esos reconocimientos figura la mención  honorífica en el <em>Premio Literario</em> <em>Plural  </em>en 1987.</p>
      <p>La UDEM contó con una revista de cultura general titulada <em>Diálogo  universitario</em>, misma que hacia febrero de 1987 celebró su quinto  aniversario.</p>
      <p>La Feria Internacional de Libro, que desde octubre de 1989 organiza el  Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, es una de las  aportaciones valiosas de la iniciativa   privada; en un principio se realizaba en el estacionamiento  del ITESM, después fue trasladada a CINTERMEX.</p>
      <p>El  evento es valioso  por el ambiente  editorial que se genera cada año, y el espacio que se le dedica a la literatura  de la localidad. Además, es un punto de referencia para la retroalimentación y  para motivar que cada vez más la gente se   acerque a los libros y lea lo que guste.</p>
      <p>En  1989 se celebró el centenario del natalicio de Alfonso Reyes, por tal motivo el  ITESM convocó al  Primer Concurso  Literario Nacional “Alfonso Reyes”, evento en el cual participaron solamente  alumnos de los planteles del ITESM a nivel nacional. Las obras ganadoras del  concurso fueron publicadas por la editorial Castillo.</p>
      <p>A  pesar de que el ITESM no ha destacado por tener publicaciones continuas en el  área de la literatura, sí debemos mencionar el nombre del maestro Fidel Chávez  pues se ha involucrado en el evento del libro ya mencionado, y en los  encuentros de escritores realizados en 1991 y en 1992.  Estos encuentros contaron con la  participación de escritores como: José Emilio Pacheco, Gustavo Sáinz y Margo  Glantz.</p>
      <p>A  su vez, la   Universidad Regiomontana, a través de la facultad  de Filosofía y Letras, también puso su parte. En principio contó con un teatro  el  “Lope de  Vega”, ubicado en Venustiano Carranza y Padre  Mier,  donde regularmente se programaban  conferencias, presentaciones de libros, obras de teatro y películas.</p>
      <p>En  menor grado, la UR  participó a través de concursos literarios o ediciones de libros. Por ejemplo,  en octubre de 1989, editó un volumen con cuentos de alumnos y maestros: <em>Antología  del III Encuentro de Creación Literaria.</em></p>
      <p>Hubo  otros casos en que la iniciativa privada promovió la literatura. En marzo de 1989, a raíz de la  exposición de Remedios Varo en el Museo de Monterrey, los organizadores  convocaron  a un concurso de cuento que  debía  tener como tema un cuadro de la  pintora surrealista. En 1990 se realizó algo semejante con la obra del pintor  Alfredo Castañeda; en ambos concursos la participación fue numerosa y la  premiación económica atractiva.</p>
      <p>En  el Centro Cultural Alfa, a mediados de 1989, se realizó el ciclo “Recital  poético. Voces poéticas de Nuevo León” con la participación de Bertha Alicia  Cantú, Hilda Moreno, Josefina Rodríguez Longoria y Sonya Garza Rapport.  Asimismo el Centro ha sido utilizado para conferencias y para otorgar  reconocimientos a escritores sobresalientes.</p>
      <p><strong><a name="esfuerzos_literarios" id="esfuerzos_literarios"></a>Los  esfuerzos literarios independientes y la ODEM </strong> </p>
      <p>En  este punto nos referiremos a los esfuerzos que de manera individual o colectiva  han realizado algunos autores para que su obra o determinado proyecto salga a  la luz pública.<br />
        En  1984 nació <em>El parque ausente</em>, revista literaria  coordinada por Arnulfo Vigil. También en ese  mismo año surgieron las publicaciones <em>El barrio</em> y el periódico cultural <em>Los  juglares</em>, impulsada también por el poeta Arnulfo Vigil.</p>
      <p>La  revista<em> Litoral </em>surgió de manera independiente y con apo- yo de la UPN. Gracias a María  Teresa Llanes, Clemente Muñiz, Hilario Luna y Antonino Carlos lograron llegar  al número cinco. <br />
        <em>La Hormiga Herrante</em>, coordinada por Roberto Cruz Zúñiga, Patricia Laborde y  Eligio Coronado, logró publicarle no solamente a una cantidad considerable de  autores locales, sino también a escritores   nacionales y del extranjero, aunque en menor medida.</p>
      <p><em>Hogaza, hoja de</em> <em>poesía</em>, en su  primer etapa era auspiciada con recursos de maestros y alumnos de la Facultad de Filosofía y  Letras de la   UANL. Posteriormente recibe el apoyo del  ISSSTE y eso permite que lleguen a otra  cantidad considerable de números.</p>
      <p>A  finales de los ochenta surgió la revista <em>Oficio,</em> coordinada por el poeta  Arnulfo Vigil, un espacio dedicado a la literatura, a la crítica social, la  fotografía, las artes plásticas y el rock contemporáneo. Es la única revista de  Nuevo León que está por llegar  a su  número doscientos, y la cual sobrevive   de la publicidad.</p>
      <p>Otra  publicación de principios de los noventa fue <em>Coloquio</em>,  que coordinaba Luis Lauro Garza, aun cuando  estaba enfocada   hacia las ciencias  sociales, dedicaba  un buen número de  páginas  a las cuestiones literarias. la publicidad  del gobierno fue su principal fuente de  ingresos.</p>
      <p>La  mayoría de las publicaciones mencionadas a menudo se las arreglaban para buscar  impresión a bajo costo, donadores de papel o solicitaban cooperación a sus  simpatizantes, razones por las cuales regularmente no pasaban de cuatro o cinco  números.</p>
      <p>La ODEM surgió en 1983 como el proyecto independiente más  ambicioso. Sentó un precedente en la ciudad, pues sin recursos oficiales los  escritores del área metropolitana se organizaron y llevaron a cabo distintos  eventos. Por ejemplo, a mediados de 1985 convocaron a la “Jornada de  poetas”  en la que participaron casi  sesenta escritores. La ODEM  creó talleres literarios, editó la revista <em>Lunahiena</em> haciendo un  esfuerzo por  sobrevivir de las cuotas de  los agremiados y  los recursos económicos  de algunos eventos.</p>
      <p>Hacia  finales de 1983, este mismo organismo elaboró una publicación en la que manifestaba  la declaración de principios, estatutos, plan de trabajo, solicitud de ingreso,  reglamento, entre otros  acuerdos  elaborados por la Comisión Redactora.              </p>
      <p>La ODEM logró reunir a la mayoría de los escritores que con el  tiempo han contribuido a cimentar la cultura literaria que tenemos: Roberto  Cruz Zúñiga, Cristina Villarreal Navarro, Xorge González, Margarito Cuéllar,  Xavier Rodríguez Araiza y Graciela Salazar.                </p>
      <p>A  finales de 1991 nace la   Fundación Cultural “Alfonso Reyes Aurrecoechea”, A. C. edita la revista  <em>Salamandra, </em>en su segunda época, en la  cual colaboran: Miguel Covarrubias, Humberto Salazar, Gabriel Contreras,  Armando Joel Dávila, Alfonso Rangel Guerra, Héctor Alvarado, Jorge Cantú, José  Jaime Ruiz, y otros escritores que ya habían participado en proyectos  similares.</p>
      <p><strong><a name="papel_librerias" id="papel_librerias"></a>El  papel de las librerías</strong></p>
      <p>Una  institución que también dejó su testimonio cultural y literario fue la librería  Cosmos, que se distinguió por tener una cantidad considerable de títulos  importantes en el área de literatura. <br />
        En  mayo de 1985,  en coordinación con otras  instituciones, organizó “El cuento y su desenlace”, evento al cual asistieron  narradores extranjeros, nacionales y de la localidad.</p>
      <p>Poco  a  poco,  la librería Cosmos comenzó a  desaparecer, y surgió  la librería  Castillo, que se ha distinguido por impulsar a los escritores locales en el  área de ensayo, narrativa y poesía.<br />
        En  junio de 1986, la librería Castillo, en coordinación con otros libreros y el  municipio de  Monterrey, organizó la Primera Feria del  Libro, que no dio los resultados que esperaban.</p>
      <p>La  librería Castillo impactó a la comunidad con el Primer Premio Internacional de  Novela “Nuevo León 88”,  en el cual se otorgaron quince millones de pesos a la mejor novela; Benjamín  Valdivia ganó el concurso con la novela <em>El pelícano verde.</em></p>
      <p>Con  fines comerciales y culturales, la librería Castillo ha sido anfitriona de  conferencistas como los destacados narradores: Fernando del Paso, Carlos  Monsiváis, Angeles Mastretta, Silvia Molina, Laura Esquivel y otros reconocidos  escritores.</p>
      <p>Otra  referencia importante en este contexto fue la librería de la Normal Superior  “Miguel F. Martínez” (atendida por el Sr Arévalo), espacio que abría a partir  de las 5:00 p.m., y en donde las novedades literarias o textos poco comunes  podían localizarse.</p>
      <p><strong><a name="descentralizacion" id="descentralizacion"></a>La  descentralización cultural</strong> </p>
      <p>La descentralización cultural fue un fenómeno digno de  ser tomado en cuenta. Nos referimos a los encuentros de escritores en  diferentes estados fronterizos, las publicaciones desde el <br />
        D.  F. enfocadas a la creación artística del norte del país, las becas, la  participación de los gobiernos estatales y municipales a través de apoyos  económicos  y de otra índole.<br />
        En  diferentes foros se discutió sobre las características que actualmente tiene la  literatura del norte, las influencias norteamericanas en las poblaciones  fronterizas; el papel de los medios de comunicación, la literatura  chicana;  la identidad de la cultura  norestense, etc.</p>
      <p>En  febrero de 1987 surge la revista<em> Frontera Norte</em>, ahí  se abordan los temas mencionados, y se  promueve cualquier manifestación artística de los siete estados fronterizos. La  publicación fue bimestral y auspiciada por el Programa  Cultural de las  Fronteras. </p>
      <p>Contribuyeron a la descentralización cultural,  los  diversos intercambios literarios que  se dieron entre los estados de Coahuila, Tamaulipas y Nuevo León. Por supuesto  que el intercambio es muy notorio en ciudades como Saltillo y Monterrey. Sin  embargo, los encuentros literarios en Tamaulipas  o en otras ciudades de Coahuila, también  fueron trascendentes. Por ejemplo, en mayo y octubre de 1985, se realizaron dos  encuentros de escritores (poesía y narrativa, respectivamente) en la ciudad de  Monclova, Coahuila. Algunos autores  llegaron  a presentar su obra en varias ciudades de los estados vecinos.</p>
      <p>Definitivamente,  la labor cultural realizada por el ISSSTE en Nuevo León ya tiene su lugar en la  historia. En 1984,  comenzó a promover  talleres literarios, ciclos de cine, cursos de fotografía, de danza y hasta de  manualidades. </p>
      <p>A  partir de 1985, el 1SSSTE apoyó económicamente a <em>Hogaza, hoja de</em> <em>poesía</em>,  coordinada por José Javier Villarreal y Minerva M. Villarreal. De sus talleres  literarios surgieron jóvenes autores como: Ofelia Pérez Sepúlveda, Yuri  Vladimir Delgado, Lourdes  Olmos,  Cristóbal  López, entre otros.</p>
      <p><strong><a name="participacion_de_gobiernos" id="participacion_de_gobiernos"></a>La  participación de los gobiernos municipales y estatales</strong> </p>
      <p>El  Gobierno del Estado de  Nuevo  León  y  algunos municipios del área metropolitana   han concretado proyectos más acabados   y con mayor duración. A principios de 1985, surgió la Dirección de Acción  Cívica y Editorial del Gobierno del Estado, que reeditó a autores ya  consagrados como: José Alvarado, Israel Cavazos, Raúl Rangel Frías, Pedro  Garfias, Alfonso Reyes; y libros relacionados con las artes plásticas y de  cultura general.</p>
      <p>Entre  los libros de poesía figuran<em>: De vida irregular</em>  (1986),   de Jorge Cantú de la   Garza<em>; El escorial y otros poemas de amor</em>  (1987), de   Armando Joel Dávila y <em>Zoológico poético de Nuevo León</em>  (1988), de Humberto Salazar. La Dirección también  imprimía  el periódico <em>Nuevo León</em>,  con un suplemento cultural titulado<em> Aljibe</em>, en el que colaboraron:  Arnulfo Vigil, Julieta Reneé, Eligio Coronado, José Francisco Villarreal y  Armando Joel Dávila.</p>
      <p>El  14 de enero de 1987 se crea el Instituto de la Cultura de Nuevo León y se  designa como director a Raúl Rangel Frías.   El Instituto inicia sus actividades en el Teatro de la Ciudad.    Y en febrero del mismo año, el poeta Jorge Cantú de la Garza recibe la Dirección de Artes  Literarias.<br />
        El  sistema de becas para escritores que generó la Dirección de Artes  Literarias hizo historia. Por primera vez, en nuestra ciudad, y bajo  determinados reglamentos, los escritores tuvieron la oportunidad de que se les  pagara por escribir un libro. Asimismo, por ejemplo, editaron testimonios de  estas actividades como la<em> Antología</em><em> de Becarios del Centro de Escritores de  Nuevo León (1987-1991), </em>entre otras ediciones.</p>
      <p>A  principios de febrero de 1993, y a través de la Subsecretaría de  Cultura del Estado, Sonya Garza Rapport puso en marcha la    Escuela de Escritores   de la SOGEM,  de la cual   egresó una generación.  Algunos  autores que pertenecieron a ese periodo fueron: Gloria Balleza, Daniel Baruc,  Ricardo Martínez Avila y Zacarías Jiménez, Daniel Limas Barrón, Roxana Sandoval  Peñaloza. </p>
      <p>Una  importante actividad del ICNL fue el ciclo “Escritores de Nuevo León: Voz, vida  y obra”, en el que  se  rindió homenaje a Felipe Guerra Castro,  Miguel Covarrubias, Irma Sabina Sepúlveda, Horacio Salazar Ortiz y Minerva  Margarita Villarreal.</p>
      <p>También  en 1989, pero en el mes de agosto, se realizó el curso “Los escritores malditos  de México”, se analizó la obra de José Agustín, Salvador Elizondo, Julio Torri  y Parménides García Saldaña como representantes de dicha corriente. El curso  estuvo a cargo de Javier Treviño Castro.</p>
      <p>En  el Instituto de la Cultura  de Nuevo León se impartieron otras conferencias alusivas al tema literario,  mesas redondas en las cuales se cuestionó la situación que vivían las letras  neoleonesas, sin faltar el estudio de escritores como Irma Sabina Sepúlveda,  José Alvarado, Alfonso Reyes, Felipe Guerra Castro, etc. </p>
      <p>El  municipio de Monterrey engrandeció el presente panorama, al instituir el Primer  Concurso Nacional de “Los Juegos Florales de Poesía” en 1986, para conmemorar  el 390 aniversario de la fundación de la ciudad. Horacio Salazar Ortiz obtuvo  el primer lugar con el poema “Relación de Monterrey”.  </p>
      <p>Dentro  de las actividades de la   Primera  Feria de  Monterrey, realizada en 1989, se presentó el primero de tres tomos de la  obra  <em>Monterrey</em>, <em>alforja de  poetas; </em>la selección e introducción   corrió a cargo de Margarito Cuéllar. Al siguiente año  comenzaron a organizar los concursos de  “Poesía joven de Monterrey”,  en los cuales se dieron a conocer autores  como José Eugenio Sánchez y Luis Javier Alvarado.</p>
      <p>Contribuyeron  al crecimiento literario los festejos del Centenario del Nacimiento de Alfonso  Reyes, en 1989; a los que se sumaron el Gobierno del Estado, autoridades  municipales, la   Iniciativa Privada, instituciones educativas y otros organismos.</p>
      <p>El  Gobierno del Estado de Nuevo León editó la obra <em>Rapsodia</em> <em>del Nuevo  Reyno de León</em>, de Ernesto Rangel Domene; el Colegio de México,  <em>Las ideas literarias de Alfonso Reyes</em>  de Alfonso Rangel Guerra. se elaboró una publicación especial del  poema <em>El Sol de</em> <em>Monterrey,</em> y toda la papelería oficial llevó el  logotipo creado para conmemorar centenario del Regiomontano Universal.</p>
      <p>La  participación del municipio de Guadalupe de 1992 a 1994  es digna de ser tomada en cuenta. Al  respecto, en la colección <em>Abrapalabra</em> publicó: <em>Nostalgia por los  marcianos </em>de Romualdo Gallegos; <em>Doménico</em>, de Ofelia Pérez Sepúlveda; <em>Semáforo en rojo</em>  de Guillermo  Berrones; <em>Nada es lo que parece, </em>de Margarito Cuéllar; <em>Diario del  Sillayama, </em>de Guillermo Meléndez, entre otros.</p>
      <p>A  su vez las antologías <em>La alquimia del verbo</em> y <em>Las raíces del vacío </em>fueron  testimonios de dos encuentros de escritores realizados en el municipio de  Guadalupe. También debemos mencionar los tres concursos literarios que  organizaron a nivel estatal.</p>
      <p>A  principios de los noventa surge el    Fondo Editorial  Nuevo  León, colección en la cual prevalecen la  narrativa y el ensayo. Entre las obras   publicadas figuran: <em>El reino en celo,</em> de Mario Anteo, <em>Ensayos  de literatura mexicana</em> de Humberto Martínez; una antología del poeta Felipe  Guerra Castro, a cargo de don Alfonso Reyes Aurrecochea, etc.</p>
      <p><strong><a name="la_importancia_suplementos" id="la_importancia_suplementos"></a>La  importancia de los suplementos culturales</strong></p>
      <p>Los  suplementos culturales cumplieron  una  labor importante en el periodo que ahora estudiamos. Nos referimos a <em>Aquí  vamos</em> de  <em>El Porvenir</em>;  <em>El   Volantín</em> de <em>El Diario de Monterrey</em>; <em>Ensayo,</em> de <em>El  Norte</em> y <em>Atril</em> de <em>Tribuna de Monterrey</em>.</p>
      <p>Los  suplementos contribuyeron a reafirmar cierto profesionalismo en nuestros  escritores, pues además de que publicar periódicamente implica un compromiso en  el cual las propuestas deben ir mejorando, los motiva la remuneración económica  percibida, así como el prestigio de pertenecer a determinado círculo  intelectual.   </p>
      <p><em>El  volantín</em> de <em>El Diario de Monterrey </em>nace en 1981; en sus  páginas se dio cabida a la crónica, la columna cultural, la entrevista, la  reseña literaria, el cuento, la poesía. El coordinador en su primera etapa fue  Luis Martín Garza y, posteriormente, Carlos Arredondo. Este suplemento  desaparece a finales de los ochenta.</p>
      <p>Entre  los colaboradores estuvieron: Rosaura Barahona   Obed Campos, Irma Braña, Julio Llanas, Josefina Espinal, Leticia  Salazar, Ernesto Castillo, Altair Tejeda de Tamez, Luis Martín Garza, Romualdo  Gallegos, Zacarías Jiménez, Carlos Arredondo y Javier Baldemar.</p>
      <p>El  suplemento cultural <em>Aquí vamos</em>  del periódico <em>El Porvenir</em> nació en  1982. En una primera etapa fue coordinado por Jorge Cantú de la Garza, posteriormente por  Rosaura Barahona y a principios de los noventa por José Jaime Ruiz. En éste se  incluyeron los géneros literarios y periodísticos similares a lo que se  publicaba en  <em>El volantín</em>, pero además, y en función  del espacio se publicaban temas relacionados con las ciencias sociales, con la  filosofía y otros aspectos relativos a las humanidades.</p>
      <p>Algunos  colaboradores fueron: Nazario Sepúlveda, José Jaime Ruiz, Gabriel Contreras,  Arnufo Vigil, Diego de Jesús, Horacio Salazar, Rosaura Barahona, Sergio Durán,  Mario Anteo,  Sergio Cordero, Rogelio  Flores de la Luz  ,Genaro Huacal, Hilario Luna y Leticia Salazar.</p>
      <p>A  principios de los noventa, coordinado por José Jaime Ruiz,  el suplemento adquiere otro formato. En esta  etapa resaltan las colaboraciones del filósofo   Agustín Basave  Fernández del  Valle, en términos generales prevalecen los colaboradores de la primera etapa.  En las páginas de <em>Aquí vamos</em> se reeditaban textos de  José Donoso, Octavio Paz, Mario Vargas Llosa  y  otros autores  nacionales y extranjeros.</p>
      <p>En <em>Ensayo</em> de <em>El Norte, </em>espacio  coordinado por Rosalinda  González, se  daba lugar a la poesía, el ensayo, la crónica, el cuento corto y otros géneros  literarios. Ahí colaboraron: Genaro Saúl Reyes, José Javier Villarreal, Minerva  Villarreal, Margarito Cuéllar, Patricia Laborde, Guillermo Berrones, Homero  Galarza, Gerardo Puertas, Alfredo Zapata y   Roberto Cruz, entre otros.<br />
        <em>Ensayo</em> tuvo diferentes formatos, en principio era una página de  la sección cultural, posteriormente pasó a la sección <em>Día siete,</em> con  sólo dos páginas. Más adelante desaparece la sección cultural, junto con los  espacios para los talleres literarios.</p>
      <p><em>Atril</em>, suplemento cultural del periódico <em>Tribuna de</em> <em>Monterrey,  </em> a  principios de 1985 era coordinado por Arnulfo Vigil. Tanto el suplemento como  el periódico en general tuvieron poca presencia en la sociedad regiomontana,  durante ese periodo.</p>
      <h2 align="left"><a name="la_poesia_en_el_area_metro" id="la_poesia_en_el_area_metro"></a>La poesía en el área metropolitana</h2>
      <p>El  presente capítulo gira alrededor de un conjunto de textos poéticos que hacen  referencia al área metropolitana de Monterrey, de 1985 a 1995.</p>
      <p>La poesía estudiada refleja algunos problemas  de la comunidad: la inadecuada planeación del transporte público, de algunas  avenidas y calles, de la vivienda; los diversos tipos de contaminación,  etcétera.</p>
      <p>Con  motivo del primer centenario del natalicio de Alfonso Reyes, se publicó la obra <em>Rapsodia del Nuevo Reyno de León</em> (1989) de Ernesto Rangel Domene, escritor  que ha publicado en editoriales como el Fondo de Cultura Económica, Universidad  Autónoma de México y la   Universidad Autónoma de Nuevo León. Algunas de sus obras son: <em>Los ríos de</em> <em>polvo</em> (1960), <em>Canción junto al abismo</em> (1970) y <em>El canto urbano</em> (1975).</p>
      <p>De  la <em>Rapsodia</em><em> del Nuevo Reyno de León</em> el ensayista Alfonso Rangel Guerra apunta: “Esta  obra de Ernesto Rangel, en diez cantos, es un largo poema que, como lo explica  Don Alfredo Gracia en el prólogo, consta de más de quinientos y picos de versos  y tiene antecedentes muy distinguidos, como forma y como intención poética en  las letras de lengua española”. <a href="#notas">12</a></p>
      <p>En  relación a su Estado, Rangel Domene escribe:</p>
      <p><em>Somos parte de una extensión mayor  amada</em><br />
          <em>que desde Baja California a Cozumel</em><br />
          <em>hay litorales de turquesa  entresolada,</em><br />
          <em>desde Nuevo León de azahar y rubia  miel</em><br />
          <em>hasta el Guerrero de la enjundia  tropical</em><br />
          <em>los matices diversos de mestiza piel</em>.<a href="#notas">13</a></p>
      <p><em>Rapsodia</em> es un canto a los municipios que integran Nuevo León, a  sus costumbres, a su naturaleza, al clima y al emporio económico que se fue  gestando con el paso del tiempo.<br />
        Tres  años antes, en noviembre de 1986, Horacio Salazar Ortiz obtuvo el primer lugar  en los “Juegos Florales”, organizados por el H. Ayuntamiento de Monterrey,  para conmemorar el 390 Aniversario de la Fundación de Monterrey.</p>
      <p>Salazar  tituló a su poema “Relación de Monterrey”, y en él hace un recuento histórico  de la ciudad, desde sus orígenes hasta nuestros días. A través del mismo,  menciona a diferentes personalidades del área económica, científica, humanística,  entre otros ciudadanos que han contribuido al engrandecimiento de Monterrey.</p>
      <p>El  texto consta de 108 estrofas y en uno de ellos apuntó:</p>
      <p><em>No  nací en Monterrey. Pero siento que soy</em><br />
          <em>el  más grande poeta de estas tierra de Dios.</em><strong></strong><br />
          <em>Grande, no por el lustre que falta  en mis poemas.</em><br />
          <em>Grande por el amor con que amo esta  tierra</em>.<a href="#notas">14</a></p>
      <p>Autores  menos conocidos se han preocupado por reflejar en sus versos a Nuevo León, tal  es el caso de Anastacio Carrillo:</p>
      <p><em>En un suelo agreste</em><br />
          <em>se encuentra ubicado</em><br />
          <em>un precioso estado</em><br />
          <em>acá en el noreste.</em></p>
      <p><em>e</em><em>sto se los digo</em><br />
          <em>con mucha razón</em><br />
          <em>pues, tengo mi ombligo</em><br />
          <em>aquí en Nuevo León</em>. <a href="#notas">15</a></p>
      <p>Y  más adelante:</p>
      <p><em>todos mis pueblitos</em><br />
          <em>por todo el confín</em><br />
          <em>primos son toditos</em><br />
          <em>allá en Agualeguas, Parás y Marín</em>. <a href="#notas">16</a></p>
      <p>Durante  los sesenta y setenta, escritores como Carmen Alardín, Alfonso Rangel Guerra y  Jorge Cantú de la Garza  adquieren su formación intelectual fuera de la ciudad. En la década que ahora  estudiamos la situación es distinta, gracias a esa permanencia de los  escritores regiomontanos en la ciudad se ha consolidado una literatura que nos  identifica. Por supuesto que nuestros escritores han seguido cultivándose fuera  de la ciudad y del país, por ejemplo, Diego de Jesús Flores, quien fue becario  del Centro de Escritores. Uno de los textos generados con esa beca fue “London 1987”, en el que apunta:</p>
      <p><em>Olvidemos tristezas</em><br />
          <em>que venga la risa, el gozo</em><br />
          <em>Recordar las tabernas y su olor  familiar</em><br />
          <em>Alzar las copas</em><br />
          <em>El Támesis fluye dulcemente y</em><br />
          <em>      [ se lleva las canciones que encuentra a su paso</em><br />
          <em>Volver el rostro y grabarse calles y  cementerios</em><br />
          <em>Cubrirse de la lluvia que –pertinaz–  llega</em><br />
          <em>Pero sobre todo: no olvidar</em><br />
          <em>No olvidar que nada,</em><br />
          <em>nada es tan bello como Monterrey</em>.<a href="#notas">17</a></p>
      <p>Los  presentes ejemplos muestran el aprecio que se tiene por Nuevo León y por  Monterrey en especial. Aprecio que se manifiesta al hablar del lugar en que se  nació, de las caracterís- ticas de sus habitantes y en general del progreso  económico.</p>
      <p><strong><a name="la_poesia_urbana" id="la_poesia_urbana"></a>La  poesía urbana</strong></p>
      <p>Nuestros  poetas no solamente magnifican el lugar donde nacieron. La ciudad es sinónimo  de soledad, de ruido, de contaminación, de sexualidad; repercute en quienes la  habitan.<br />
        En  1995, Margarita Ríos Farjat publica el poemario <em>Si las horas llegaran para  quedarse. </em>Nacida en Monterrey en 1973, apenas cumple 22 años y sus escritos  ya circulan en diversas publicaciones de la localidad, así como a nivel  nacional.</p>
      <p>Su  visión de la ciudad no se relaciona con lo propuesto por Rangel Domene o  Salazar, antes que exaltarla o sublimarla, su tono es contestatario y en franco  desacuerdo:</p>
      <p><em>Y se malgasta uno</em><br />
          <em>tallándose la vida bajo el cielo</em><br />
          <em>en la calle caliente</em><br />
          <em>que empieza por quemar la falda de  las tardes</em><br />
          <em>y va dejando nuestros días</em><br />
          <em>como un pergamino que arruga el  horizonte</em><br />
          <em>antes que uno pueda escribir nada</em>. <a href="#notas">18</a></p>
      <p>El  anterior fragmento pertenece al poema “Ciudad para tallarse”. Aunada a esa  actitud contestataria, está su postura estética, así como prevalece cierto  pesimismo ante la vida.</p>
      <p>Desde  otra perspectiva anota Luis Javier Alvarado:</p>
      <p><em>La ciudad fue disolviéndose de tanto  recordarla</em><br />
          <em>con ella</em><br />
          <em>se fueron tus aspiraciones</em><br />
          <em>confundidas entre caras de vecinos  indeseables</em><br />
          <em>amigos exigentes</em><br />
          <em>y extraños infelices</em>.<a href="#notas">19</a></p>
      <p>A  diferencia de Ríos Farjat, Alvarado es más específico en su planteamiento;  señala de manera concreta su incomodidad, pero acepta que así es su ciudad.</p>
      <p>Desde  la poesía no todo es felicidad, como proclaman los primeros escritores citados.  El contexto al que hace referencia Clemente Muñiz Angel, es más dramático:</p>
      <p><em>cae la noche</em><br />
          <em>arrastrando la primavera</em><br />
          <em>a mi habitación</em><br />
          <em>la pesada cortina del sueño</em><br />
          <em>el tren largo del acontecer  cotidiano</em><br />
          <em>el devenir constante</em><br />
          <em>agazapado en los floreros</em><br />
          <em>las convulsiones del sueño</em><br />
          <em>el matiz religioso de las buenas  noches</em></p>
      <p><em>un día más</em><br />
          <em>que resbala de mis manos</em>. <a href="#notas">20</a></p>
      <p>El  texto anterior pertenece a su libro <em>Si te fata vocant. </em>Angel Muñiz es  originario de Mazatlán. El municipio de Culiacán, Sinaloa, le edita su primero  libro pero en Monterrey consolida su aprecio por la escritura.</p>
      <p>A  pesar de lo atractiva que sea la ciudad, de sus fachadas de casas antiguas, de  sus amplias avenidas, de sus edificios, Andrés Montes de Oca la define así:</p>
      <p><em>Moles de vidrio opacan el paisaje</em><br />
          <em>que mira impávido su pequeñez ahora.</em><br />
          <em>Estructura en silencio.</em><br />
          <em>Soledad de la gran ciudad. </em><a href="#notas">21</a></p>
      <p>Es  probable que el texto citado de Diego de Jesús Flores lo haya escrito desde  Londres,  por nostalgia exalta su lugar  de origen. Otra visión de su ciudad relacionada con la temática se manifiesta  en estos versos:</p>
      <p><em>Esta ciudad no me sigue ni me espera</em><br />
          <em>Al tiempo se revuelve, vomita y  sigue andando</em><br />
          <em>Aquí, donde nadie me guiñe ni me  riñe</em><br />
          <em>He visto las hermosas calles  ataviadas de basura. </em><a href="#notas">22</a></p>
      <p>Una  característica de los escritores que abordan la imagen de la ciudad es la  connotación sexual. En el escrito “Andrómina la yegua y el verano en la  cabeza”, Ofelia Pérez Sepúlveda expresa:</p>
      <p><em>Esta ciudad tiene el rostro  adolescente, el muslo firme,</em><br />
          <em>      [los senos de película</em><br />
          <em>Esta ciudad pasa frente al gran escaparate de                                                                            [una  guerra</em><br />
          <em>y a nadie pertenece.</em><br />
          <em>Ninguno pidió una ciudad vieja,  correctamente maternal</em><br />
          <em>                                              [en mangas de camisa. </em><a href="#notas">23</a></p>
      <p>En  el último fragmento expone:</p>
      <p><em>Esta ciudad está con ganas porque no  hay quien la alcance</em><br />
          <em>con su rostro adolescente, el muslo  firme, los senos de película. </em><a href="#notas">24</a></p>
      <p>Pérez  Sepúlveda generaliza en su apreciación, prevalece la idea de que el ser humano  organiza la ciudad con una visión fálica y nos remite a aquella idea de Freud  en la cual manifiesta que el humano todo lo ve a través de la sexualidad.</p>
      <p>En  relación a ese aspecto Xorge González dice:</p>
      <p><em>Acariciándose nuestras lenguas  envolvieron</em><br />
          <em>Los pasillos los jardines “La Carreta”</em><br />
          <em>cafetería de conjuros</em></p>
      <p><em>Arrojamos todos los signos</em><br />
          <em>íconos salados</em><br />
          <em>en nuestros cuerpos de álamo y  rosal. </em><a href="#notas">25</a></p>
      <p>Texto  que el autor tituló “Tenazas” y aparece en su libro <em>Otra vez la</em> <em>vida, </em>más adelante veremos cómo se dan situaciones similares: determinados  autores acuden a recursos estilísticos más complejos para delinear su  propósito; otros son más obvios.</p>
      <p><strong><a name="contaminacion_en_la_ciudad" id="contaminacion_en_la_ciudad"></a>Contaminación  en la ciudad</strong></p>
      <p>Pese  a lo que ocurre, es decir, la ciudad vista como sinónimo de soledad, de  violencia, de vacío espiritual ante los edificios y avenidas, el escritor da  cuenta de su postura personal y de una ciudad que aprecia, no importa que la  basura y el smog estén por doquier y la contaminación afecte a los ciudadanos  en general. Citemos un texto que refleja esa problemática:</p>
      <p><em>Ignominioso</em><br />
          <em>que aparezca en un mapa</em><br />
          <em>en color verde. </em><a href="#notas">26</a></p>
      <p>El  texto se titula “Monterrey”, y su autor,   Alejandro Alemán Peña,  manifiesta  su inconformidad por los mapas escolares, los cuales son pintados de verde  cuando lo que priva es lo descolorido, lo negro o sucio, propio de la  contaminación.</p>
      <p>También  debemos decir que el anterior planteamiento poético es analizado en los planes  de desarrollo urbano, y eso es así por los niveles altos de contaminación en el  área metropolitana</p>
      <p>Otra  perspectiva de ese mismo problema se manifiesta en este poema:</p>
      <p><em>Desde este punto de vista, amigo mío</em><br />
          <em>la ciudad no se ve tan sucia.</em><br />
          <em>Las últimas lluvias han hecho  milagros</em><br />
          <em>Si no se llevaron la basura</em><br />
          <em>al menos quedó bien escondida</em><br />
          <em>(tal vez decore las paredes</em><br />
          <em>interiores del acantilado, pero</em><br />
          <em>qué importa al fin si no se ve). </em><a href="#notas">27</a></p>
      <p>El  anterior texto es un fragmento del poema “Neo bautismo”de Raquel  Hernández, publicado en el suplemento cultural <em>El Volantín</em>.</p>
      <p>Casi  al finalizar Hernández dice:</p>
      <p><em>¿Verdad amigo mío que hoy</em><br />
          <em>no se ve tan sucia la ciudad?</em><br />
          <em>¿Qué importa a dónde se fue todo?</em><br />
          <em>la función continúa… </em><a href="#notas">28</a></p>
      <p>Ese  acento irónico que manifiesta la autora coincide con la filosofía de Heráclito:  el mundo está en constante cambio, aparentemente todo se ve tranquilo. Pero no,  algo, en algún lado, se convulsiona. Es cierto que la ciudad se ve limpia  después de la lluvia -apunta la autora-, pero el desecho de la ciudad debe  estar por algún rumbo, adornando otro espacio.</p>
      <p>Texto  alusivo al tema que ahora desarrollamos es el poema “Fragmento” de Luis Javier  Alvarado en el que prevalece la idea de que la basura es algo inherente a la  ciudad:</p>
      <p><em>Ahora que no vienes</em><br />
          <em>escogí reposar</em><br />
          <em>entre oradores</em><br />
          <em>y muertos.</em><br />
          <em>La basura se desploma</em><br />
          <em>calle abajo;</em><br />
          <em>el humo de una fábrica</em><br />
          <em>parece un brazo</em><br />
          <em>que te busca torpemente</em><br />
          <em>en el jardín</em><br />
          <em>de fierro y aluminio. </em><a href="#notas">29</a></p>
      <p>Ya no alude a la basura que  Raquel Hernández señala, ni la ve de lejos como si adornara algún muro o  alcantarilla. Alvarado es más realista en su apreciación, pues menciona que los  desechos de la fábrica ya los tiene en su casa y ahora forman parte de su  intimidad, sólo le queda confabularse con los mismos o ignorarlos.</p>
      <p>En  “Concierto para un cuerpo que no sabe bailar”, Alvarado  aborda el mismo asunto:</p>
      <p><em>No  late en ti</em><strong><em><u> </u></em></strong><br />
          <em>la arteria citadina</em><br />
          <em>no te llegan olores</em><br />
          <em>violetas,</em><br />
          <em>los montones de basura</em><br />
          <em>que hoy se multiplican</em><br />
          <em>tú no los conoces.</em></p>
      <p><em>Asfalto</em><br />
          <em>alambres</em><br />
          <em>abrazos de etiqueta,</em><br />
          <em>un beso y una lanza</em><br />
          <em>en la mejilla,</em><br />
          <em>motor de carrusel</em><br />
          <em>hacia la</em><br />
          <em>tarde,</em><br />
          <em>colinas,</em><br />
          <em>ansias de papel,</em><br />
          <em>plástico</em><br />
          <em>y dinero. </em><a href="#notas">30</a></p>
      <p>Es  cierto que el escritor busca la manera de compaginar su interior con la  realidad, de ese proceso se desprende una crítica a lo que ocurre en la  sociedad; a la incapacidad por resolver un problema que de manera abierta nos  afecta a todos y en el cual se involucran, principalmente, las autoridades y  después los ciudadanos.</p>
      <p><strong><a name="la_soledad_de_las_calles" id="la_soledad_de_las_calles"></a>La  soledad en las calles</strong></p>
      <p>Para  determinados autores, como José Francisco Villarreal, Xorge González, José  Jaime Ruiz, Diego de Jesús Flores, Luis Javier Alvarado, Ofelia Pérez  Sepúlveda, referirse a la ciudad implica hablar de sus calles; la ciudad y sus  calles como un todo. Cada escritor la adjetiva a su manera, y a menudo refleja  lo que le ocurre.</p>
      <p>Para  ejemplificar, acudamos a un texto de José Francisco  Villarreal:</p>
      <p><em>Sentado en el borde de la banqueta</em><br />
          <em>escupo sobre el destino del insecto.</em></p>
      <p><em>Sentado en el borde de mí mismo me  desperezo.</em><br />
          <em>La náusea indica el inminente  cataclismo;</em><br />
          <em>desde mis vísceras</em><br />
          <em>el borrón de la asfixia desmentirá  la vida. </em><a href="#notas">31</a></p>
      <p>Ya  no es la basura en cualquiera de sus manifestaciones, son las mismas calles del  área metropolitana, pero ahora como escaparate en el cual transita la condición  humana. Las frases: “hartazgo mesiánico”, “la melodía del descenso” o “el  borrón de la asfixia desmentirá la vida” reflejan su incomodidad ante ésta,  también se desprende su deseo por compartir su visión de la misma.</p>
      <p>Villarreal  no ofrece una alternativa a la crisis que   plantea, a su desesperación. Sin embargo, no en todos los escritores  prevalece ese pesimismo al recorrer las calles de la ciudad.<br />
        “Caminata”,  poema de Xorge González, publicado en su  libro <em>Otra vez la vida</em>, apunta:</p>
      <p><em>Me  pusiste en la calle soledad</em><em><u> </u></em><br />
          <em>fui tus pasos y tu historia</em><br />
          <em>fui los encuentros con las verdades  de todo precio</em><br />
          <em>Me pusiste en la calle soledad</em><br />
          <em>y me encontré con mis hermanos. </em><a href="#notas">32</a></p>
      <p>González  da cuenta de un conflicto y ofrece una alternativa: cree conveniente apoyarse  en sus amigos para salir de esa circunstancia. Llama la atención su frase “la  calle soledad” y la manera de ofrecer esa alternativa a su circunstancia  espiritual.</p>
      <p>En  la calle, el escritor se topa con muchas cosas, algunas le parecerán dignas de  ser tomadas en cuenta, otras no. A menudo el escritor busca un punto de  referencia para involucrar su soledad.</p>
      <p>En  la antología <em>El mar es un desierto</em> podemos leer, de Leticia S. Herrera,  la perspectiva que nos lleva a otras referencias:</p>
      <p><em>ya salgo a medio pensar</em><br />
          <em>la calle juega a las serpientes y  escaleras</em><br />
          <em>batallo para seguirle la corriente</em></p>
      <p><em>es que yo no juego</em><br />
          <em>no tengo ganas y además</em><br />
          <em>por qué ando tan sola</em><br />
          <em>si soy bien buena onda. </em><a href="#notas">33</a></p>
      <p>Un tanto  optimista sobre ese mismo sentimiento es <em>La Señal</em><em>,</em> de Carlos Liévano Franco:</p>
      <p><em>Las calles y sus andenes</em><br />
          <em>provocan cierta melancolía</em><br />
          <em>que llega hasta tu esquina.</em></p>
      <p><em>Ahí estoy.</em></p>
      <p><em>Solo.</em></p>
      <p><em>Firme.</em></p>
      <p><em>Silbando una canción</em><br />
          <em>mientras acaricio</em><br />
          <em>las cicatrices</em><br />
          <em>de la alborada. </em><a href="#notas">34</a></p>
      <p>Liévano  Franco ha colaborado en la revista <em>Oficio </em>y en otras publicaciones  culturales de Monterrey.</p>
      <p>Las  calles son de todos, y en ellas nuestros escritores se confabulan para reclamar  algo, pasear su circunstancia espiritual o generar alguna alternativa para  vivir mejor. La ausencia de alguna referencia cotidiana también es motivo de  nostalgia, elemento que no solamente expondremos en el siguiente caso, sino en  el contexto de los escritores que escriben sobre la Gran Plaza.</p>
      <p>Hacia  mediados de junio de 1990, Arnulfo Vigil escribió el poema “Calle olmo” en el que expresa:</p>
      <p><em>no hay mecedoras en las tardes de  esta calle</em><br />
          <em>los encuentros</em><br />
          <em>hola</em><br />
          <em>el vecino</em><br />
          <em>los juegos</em><br />
          <em>no se escuchan en un mundo de  ruidos. </em><a href="#notas">35</a></p>
      <p>Llama  la atención cómo son contados los poemas en los cuales se mencionan los nombres  de las calles o avenidas. Regularmente la referencia es general, también  existen ejemplos como el poema de Leticia S. Herrera, que expresa que va por la  calle Padre Mier, y así existen otros casos en los cuales se mencionan, casi  por lo regular, algunos nombres de las calles principales.</p>
      <p>La  mayoría de los autores estudiados se expresan de las calles en lo general. Sin  embargo, existen avenidas de la ciudad a las que, por su tradición o algún tipo  de atractivo, se les dedica un texto. En principio queremos mencionar a la Calzada Madero.</p>
      <p>“Nocturno  de la Calzada Madero”,  poema de Samuel Noyola,  desde cierta  óptica, también es una crónica. Lo vemos así por los múltiples elementos  temáticos que encontramos: las prostitutas, los policías corruptos, los  homosexuales, el alcohol, los bares, el transcurrir del tiempo, el silbato del  tren, la noche como testigo de todo lo que ocurre en un sector de la Calzada. Expresa  Noyola:</p>
      <p><em>Porque mis días se han levantado</em><br />
          <em>contra una ciudad enjoyada de  mendigos,</em><br />
          <em>circos donde la razón atraviesa aros  de fuego,</em><br />
          <em>pirámides con sacerdotes adorando la  cifra y el puñal. </em><a href="#notas">36</a></p>
      <p>Más  adelante dice:</p>
      <p><em>Allí donde la puta, el califa y el  maricón</em><br />
          <em>se deslizan orgullosos de su techo  de estrellas,</em><br />
          <em>como una corriente amazónica que va  gastando las mesas. </em><a href="#notas">37</a></p>
      <p>Noyola  recrea el contexto y suponemos que fue necesario vivir ese mundo para elaborar  lo que ahora leemos. Por su parte, Jorge Cantú de la Garza ofrece otra  perspectiva de ese mismo punto:</p>
      <p><em>Una tarde de mis años, al acercarse  el crepúsculo,</em><br />
          <em>encontré en la Calzada a otro muchacho  guapo</em>. <a href="#notas"><br />
          </a>y enseguida nos ligamos  abrumadoramente. 
      <a href="#notas">38</a>      
      <p><strong><a name="contextodelapalabra" id="contextodelapalabra"></a>El  contexto etílico en la palabra</strong>
      <p>Una  constante urbana en la escritura de los autores regiomontanos es la cantina.  Por supuesto que hay de cantinas a cantinas: las del barrio, las de lujo, las  céntricas, y todas aquéllas que de una u otra manera contribuyen a cierto  proceso de socialización.</p>
      <p>Mencionaremos  primero el bar Reforma por la  presencia que ha cobrado en los escritores regiomontanos, y por ser quizá el  primer bar que abrió sus puertas a las mujeres. En su primera etapa estuvo  ubicado por Zaragoza, entre Padre Mier y Morelos. A este espacio acudió Pedro  Garfias, poeta ultraísta español. El siguiente texto fue escrito en 1983 por  María Belmonte:</p>
      <p><em>Bar Reforma</em><br />
          <em>eléctrico lugar</em><br />
          <em>albergador de ilusiones, de meseros</em><br />
          <em>parroquianos y de manos inquietas.</em><br />
          <em>Te saludo Bar Reforma</em><br />
          <em>por las copas que bebí justo en  espejo</em><br />
          <em>al olvidar socarrona tu letrero</em><br />
          <em>PROHIBIDA LA ENTRADA A MUJERES Y  MENORES</em><br />
          <em>DE EDAD. </em><a href="#notas">39</a></p>
      <p>Más  que ser aceptadas, las mujeres fueron ganándose ese espacio. El Bar ahora está  ubicado en la calle Ocampo casi esquina con Escobedo. </p>
      <p>Ahora son otros tiempos y el contexto cultural  hacia la mujer no es tan represivo, ahora ha crecido el número de espacios en  los cuales, y tras cumplir dieciocho años, cualquier mujer puede tranquilamente  solicitar una jarra de cerveza o la bebida que se le antoje. En la actualidad  el bar Reforma sigue siendo un  punto de reunión de los escritores regiomontanos.</p>
      <p>El  Reforma que nos muestra Belmonte es un espacio en el cual, para ella, se  respiraba cierta tranquilidad. Hacia 1996 Ofelia Pérez Sepúlveda publicó <em>Cuartos  privados</em>, mismo que contiene el poema “Sin título”:</p>
      <p><em>En el Reforma es tu voz un arpón</em><br />
          <em>No  está la rosa en el incendio</em><br />
          <em>No  te respiro en el filtro que encierra</em><br />
          <em>[el delfín que no seremos. </em><a href="#notas">40</a></p>
      <p>En  la última estrofa es más incisiva:</p>
      <p><em>Guárdame, soberbia, hermética,  traidora; apenas piedra</em><br />
          <em>                                               [que insistes en cargar</em><br />
          <em>Y si jamás la Ofelia se desnuda</em><br />
          <em>no preguntes quién hiere a quien  entre bufones. </em><a href="#notas">41</a></p>
      <p>Ya  no es el bar en cual se refleja la solidaridad o el inicio, mínimo si quiere,  en la igualdad de géneros, no. Ahora la referencia al bar Reforma es para dar cuenta de una disputa, de un reclamo;  espacio que motiva otro poema para provecho de la literatura de Nuevo León.</p>
      <p>Por  su parte, Leticia S. Herrera plasmó sus impresiones de otra céntrica cantina:</p>
      <p><em>1900 Bar</em><br />
          <em>ambiente del novecientos</em><br />
          <em>cara azul de mujer labios rosados  pelo amarillo pollito</em><br />
          <em>contertulios barbados y mujeres de  lánguido mirar</em><br />
          <em>la barra otra vez y una bohemia</em><br />
          <em>los licores en fila en orden  ¿alfabético?</em><br />
          <em>estos bancos de barra confortables y  rojos</em><br />
          <em>barroco exagerado no son como los  del Fundador</em><br />
          <em>soles de cara enojada en cada flor  inmóvil</em><br />
          <em>plantas artificiales polvo contra  incendios</em><br />
          <em>música ambiental ambigüedad del  romance. </em><a href="#notas">42</a></p>
      <p>A  diferencia de las anteriores autoras, a Herrera le interesó plasmar el contexto  de personajes que ahí asisten, la decoración y otros elementos del nivel  económico que ahí se respira.</p>
      <p>A  otras referencias nos remite Guillermo Meléndez, quien siente que las cantinas  son una especie de salvavidas en determinadas circunstancias:</p>
      <p><em>En un bar que se llama K-tarro</em><br />
        <em>poco a poco revivo: abandono el  sarcófago</em><br />
        <em>y me integro de inmediato</em><br />
        <em>a la tribu de sedientos  desarrapados. </em><a href="#notas">43</a></p>
      <p>En  los anteriores escritores se visualiza un compromiso con determinada realidad.  Sin embargo, hay otros textos en los cuales simplemente se generaliza; se  mencionan por nostalgia lugares relacionados con el tema, esa es nuestra  impresión en el escrito “¿Por qué la oscuridad?” de César Isassi:</p>
      <p><em>El cuerpo perdido,</em><br />
          <em>Grano de arena,</em><br />
          <em>Pelos al viento,</em><br />
          <em>Vaga por la Calle Zaragoza;</em><br />
          <em>El Tupinamba,</em><br />
          <em>El Patio, El Rex, solloza.</em><br />
          <em>Grano de arena que</em><br />
          <em>El pasado buscas,</em><br />
          <em>Métete en la película:</em><br />
          <em>El Canalón, El Fornos,</em><br />
          <em>La Perra Suerte y el Elizondo. </em><a href="#notas">44</a></p>
      <p>Un  número importante de escritores menciona que está tomando, se hace alusión a la  barra de la cantina, al tipo de bebida, al cantinero, etcétera. Sin embargo, no  mencionan el nombre del lugar. Prueba de lo anterior es el fragmento que ahora  citamos:</p>
      <p><em>1.- En el bar</em><br />
        <em>Ese que ves ahí</em><br />
        <em>conversando con sus muertos,</em><br />
        <em>verificando la respiración de las  muchachas.</em><br />
        <em>Ese que miras con el reflejo de sus  lentes</em><br />
        <em>y que dibujas cantos zen con  ademanes cojos. </em><a href="#notas">45</a></p>
      <p>Los  versos pertenecen al poema “Luces de la ciudad” de Mario Alberto Mejía. Desde la  cantina el autor hace referencia a la música que le gusta, manifiesta su  interés por ciertos escritores; por las mujeres, etcétera.</p>
      <p><strong><a name="semaforos" id="semaforos"></a>Semáforos  y transporte público</strong></p>
      <p>Definitivamente,  la producción literaria entre 1985 y 1995 debe seguirse revisando, no solamente  sus contenidos poéticos, sino  los  factores que contribuyeron para que se diera la literatura que nos identifica.</p>
      <p>En  algún tiempo se habló de “poesía de protesta”, textos de contenido social en  los cuales se argumentaba determinada situación ideológica. Era común escuchar  que los escritores de poesía regularmente eran “reaccionarios” o no tenían  compromisos políticos. Pese a lo anterior, el escritor de poesía sigue  mostrando la realidad que le rodea, Noyola denuncia a un sector de la sociedad  que vive de la usura, que edifica su riqueza a partir de la explotación y la  corrupción; del mismo modo es denunciada la contaminación de las fábricas, o  como lo veremos en el presente apartado, el contexto del transporte público.</p>
      <p>Hay  dos libros editados en distintas épocas, que tienen como punto de partida la  ciudad. El primero de éstos es<em> Luz neón blues</em> (1985) de Andrés Montes de  Oca, cuyos poemas son: “Eres estallas”, “Escalera blues”, “Blues del  parquímetro”, “Auto blues”, “Bache blues”, “Blues del semáforo” y otros títulos  relativos a lo urbano.</p>
      <p>El  libro<em> Pobladores de una larga noche,</em> de Alejandro del Bosque, comprende  una selección de poemas que el autor escribió entre 1990 y 1997. Y algunos de  sus títulos son: “Calles”, “Tráfico”, “Semáforo”, “Edificios”, “Latas”,  “Autobús”, “Ecotaxi”, “Grúa”, y otros en ese estilo.</p>
      <p>Desconocemos si los autores se hayan  leído el uno al otro; lo que sí  podemos percibir es un profundo aprecio por lo urbano,  viven su ciudad, la disfrutan y le escriben a su modo. en ambos autores los poemas son cortos, y en algunas  ocasiones las imágenes tienen cierta similitud.</p>
      <p>En  relación al semáforo escribe Montes de Oca:</p>
      <p><em>Solitaria y triste vida</em><br />
          <em>del semáforo.</em><br />
          <em>Siempre de pie en la esquina,</em><br />
          <em>pintando el tiempo de color.</em><br />
          <em>Interminable su luz roja</em><br />
          <em>cuando la prisa nos domina. </em><a href="#notas">46</a></p>
      <p>En  relación a ese contexto Del Bosque apunta:</p>
      <p><em>Lo percibo</em><br />
          <em>velando la calle de una ciudad  cualquiera,</em><br />
          <em>frente a la perpetuidad ambarina del  semáforo. </em><a href="#notas">47</a></p>
      <p>Un  elemento que no pasan por alto los escritores son las rutas urbanas; los  camiones de pasajeros que los llevan de un lugar a otro. A raíz del accidente  que ocurrió en Santa Catarina en diciembre del 2000, y en el cual fallecieron  varias personas por el impacto de un tren, la molestia de los usuarios ha  crecido hacia el transporte público. A eso hay que agregar que durante el 2001  diferentes rutas de camiones atropellaron y, en diversas ocasiones, provocaron  la muerte de un número considerable de peatones.</p>
      <p>El  4 de agosto de 1985, en el suplemento cultural <em>Aquí Vamos </em>se publicó el  texto “Pasaje urbano”, de Katery Mónica García. Vale la pena citar el texto,  pues se relaciona con la tensión que en la actualidad vive el transporte  público:</p>
      <p><em>Nueve de la noche</em><br />
          <em>Ruta: Punta de la Loma</em><br />
          <em>Reporto que viajamos aquí</em><br />
          <em>siete esqueletos forrados</em><br />
          <em>de siete forros distintos</em><br />
          <em>Nota: El conductor no es de este  mundo</em><br />
          <em>Mismo camión</em><br />
          <em>misma ruta</em><br />
          <em>nueve diez</em><br />
          <em>Informo que quedamos cuatro. </em><a href="#notas">48</a></p>
      <p>En  relación a los autores que hemos citado y que a lo largo de la década han  publicado en determinado lugar y después en otro, el nombre de Katery Mónica  García no es muy común. Al terminar de leer el escrito de García, tenemos la  misma impresión que lo ocurrido en el accidente de Santa Catarina: el chofer  desaparece misteriosamente, hay muertos, autoridades estatales y dueños de la  ruta se echan la culpa; aparece el chofer, etcétera, etcétera.</p>
      <p>Los camiones son indispensables, desde hace  mucho forman parte del paisaje urbano, y seguramente un número importante de  ciudadanos disfrutan el traslado de un punto a otro de la ciudad, o por lo  menos, así parece expresarlo la escritora Marisa García Zúniga, quien escribe:</p>
      <p><em>A bordo de la ruta ciento diecisiete</em><br />
          <em>meditaba acerca de las ostras</em><br />
          <em>quién imaginara en aquel cuerpo</em><br />
          <em>rugoso y oscuro</em><br />
          <em>la delicada iridiscencia de una  perla. </em><a href="#notas">49</a></p>
      <p>El  anterior fragmento pertenece al poema “Urbersos”, de su libro<em> Ruta de agosto</em>.  Como podemos apreciar, García Zúñiga no se encontró con extraterrestres ni con  choferes voraces en el volante; su tránsito en la ruta ciento diecisiete fue un  punto de inspiración, un texto más para la literatura local.</p>
      <p>Citamos  ahora el escrito “Autobús”, de Alejandro del Bosque:</p>
      <p><em>de voces necias que anuncian la  última salida;</em><br />
          <em>de un lugar en este viaje;</em><br />
          <em>del cachondeo al instante de  abordar;</em><br />
          <em>del espero que regrese muy pronto tu  cuerpo. </em><a href="#notas">50</a></p>
      <p>No estamos  de acuerdo con las arbitrariedades que cometen algunos choferes, ni con los  planes ambiciosos de los dueños de las rutas, ni mucho menos nos alegramos con  los pasajeros que han fallecido por la imprudencia de otros; sin embargo, la  vida será contemplada desde distintos ángulos. Es común que se dé algún  encuentro agradable en el traslado como señala Del Bosque, que en el trayecto  surjan ideas geniales; los escritores seguirán mencionando al transporte  público por el servicio que proporcionan y por ser parte del paisaje urbano.</p>
      <p><strong><a name="lareflexiondelocoti" id="lareflexiondelocoti"></a>La  reflexión de lo cotidiano</strong>
      <p>Ya  vimos cómo algunos escritores idealizan determinados elementos que forman parte  de su mundo cotidiano. Hemos visto cómo en la poesía hay lugar para todo, que  es válido hablar de cualquier asunto y, como dice el dicho, “no sabemos dónde  va a saltar la imaginación”. Por lo pronto, a René Rojas Santana le nació  escribir un texto que tituló “En la fila”; transcribimos un fragmento:</p>
      <p><em>ayer</em><br />
          <em>mientras hacía fila en la  tortillería</em><br />
          <em>vi pasar una mujer</em><br />
          <em>con el vientre dulcemente abultado</em><br />
          <em>y los pechos llenos de vida</em><br />
          <em>y pensé en mí</em><br />
          <em>mejor dicho</em><br />
          <em>en ti. </em><a href="#notas">51</a></p>
      <p>Y  finaliza con los siguientes versos:</p>
      <p><em>Pensé en ti</em><br />
          <em>al ver pasar una mujer</em><br />
          <em>mientras hacía fila en la  tortillería. </em><a href="#notas">52</a></p>
      <p>Otro  texto que refleja el mundo cotidiano es:</p>
      <p><em>Quisiera ser</em><br />
          <em>un Marlboro Light</em><br />
          <em>para sentir el calor</em><br />
          <em>de tus labios juguetones.</em><br />
          <em>Encenderme</em><br />
          <em>con una mirada tuya</em><br />
          <em>y dormir</em><br />
          <em>entre tus dedos</em><br />
          <em>como un niño mimado.</em><br />
          <em>Pero sabes,</em><br />
          <em>aunque no sea</em><br />
          <em>un Marlboro Light...</em><br />
          <em>puedo encenderme</em><br />
          <em>con una mirada tuya. </em><a href="#notas">53</a></p>
      <p>El  texto se llama “Con una mirada tuya” y su autor es Bernardo Chapa Galicia  miembro del taller de creación literaria del ISSSTE.</p>
      <p>Determinados  escritores citan en sus versos a Vivaldi, Mozart, Beethoven, etcétera, lo cual  es pertinente; en la poesía hay lugar para todo, y un buen verso nace en  cualquier camión urbano, de compras en Soriana o en una tortillería, como le  ocurrió a Rojas Santana.</p>
      <p>Un  aspecto que se incorpora a los hábitos y formas de ser de muchos regiomontanos  es la música regional y grupera. Surgen ciudadanos vestidos de rancheros por  doquier, conjuntos musicales que tienen semejanza en los ritmos, espacios  masivos en los cuales la gente comparte formas de bailar similares; pero, sobre  todo, a la gente se le fomenta la idea de que tras una semana de trabajo muy  intenso, los regiomontanos deben divertirse en ese tipo de lugares. Del mismo  modo, divertirse en esos ambientes implica traer la vestimenta adecuada: botas,  cintos con enormes hebillas, camisas estilizadas tipo vaquero, sombrero, principalmente.</p>
      <p>La  manera de ser y de vestirse de un sector de la sociedad regiomontana también es  registrada por algunos de nuestros escritores. César Alejandro Uribe es uno de  los autores que puede ilustrarnos lo que ahora describimos. Ha colaborado en  los <em>Papeles de la Mancuspia</em>, en las  revistas <em>Oficio</em> y <em>Correo Chuan</em> y publicó<em> Vespertino.</em> En la  antología <em>Memoria de Poesía, Voces Nuevas</em> <em>(87-97)</em>, aparece el  texto “El desdichado”, del cual queremos citar el primer fragmento:</p>
      <p><em>Yo soy el vaquero, el desarrejuntado,  el sin troca,</em><br />
          <em>payaso del Far West Rodeo con la  cerca abolida</em><br />
          <em>de los bailes murió la estrella; mi  bajo sexto olvidado</em><br />
          <em>desentona la polca más triste. </em><a href="#notas">54</a></p>
      <p>A  su vez en la revista <em>Grafográfos</em> aparece el escrito “Furia grupera”, de  Jaime Arreola:</p>
      <p><em>Del bolero al Tex–Mex</em><br />
          <em>El Contry les pone botas y sombreros</em><br />
          <em>Efecto Tecate</em><br />
          <em>Toros salvajes yeguas coquetas</em><br />
          <em>vaqueros de fantasía remolineando</em><br />
          <em>en el Far West. </em><a href="#notas">55</a></p>
      <p>Claro  que los poetas tienen reflexiones menos terrenales, se preocupan por sí mismos;  y al igual que cada generación, se preguntan de dónde vienen, quiénes son, cuál  es su papel y hacia dónde van.</p>
      <p>Guardando  las proporciones de cada caso, algunos de los escritores que escribieron entre  1985 y 1995, manifestaron su inconformidad ante la época que les tocó vivir; algunos  de ellos expresaron que las generaciones anteriores vivieron aspectos más  interesantes. En ese sentido escribe Genaro Huacal:</p>
      <p><em>He llegado tarde a todo</em><br />
          <em>¿Avándaro?</em><br />
          <em>apenas iba a la primaria</em></p>
      <p><em>¿Tlatelolco?</em><br />
          <em>aún vivía en Campeche</em></p>
      <p><em>Te casaste y no supe</em><br />
          <em>hasta dos años después. </em><a href="#notas">56</a></p>
      <p>El  vacío espiritual que plantea el texto de  Huacal es similar a lo expuesto por Armando Alanís Pulido:</p>
      <p><em>Nací en el 69</em><br />
          <em>después de los Beatles</em><br />
          <em>después de Tlatelolco</em><br />
          <em>después de atole.</em></p>
      <p><em>Infancia:  normal</em><br />
          <em>Fui de los niños que se perdían en  Soriana. </em><a href="#notas">57</a></p>
      <p>Ese  sentimiento de no haber participado en algún movimiento social relevante o en  algún espectáculo musical de trascendencia nos remitió a un escrito de Octavio  Paz.  “Canción mexicana” y está incluido  en su libro <em>Ladera este</em>. En el texto dice que su abuelo le hablaba de  Benito Juárez y de Porfirio Díaz, que su papá le contaba hazañas de Francisco  Villa y Emiliano Zapata, ahora él se siente angustiado, pues no le tocó vivir  una época importante.</p>
      <p>Queremos  cerrar el presente apartado con un texto de José Eugenio Sánchez, que de manera  indirecta refleja el problema de vivienda que existe en el área metropolitana,  pero además es una manera de mostrar cómo cualquier aspecto de la vida  cotidiana es bueno para elaborar un texto, citemos:</p>
      <p><em>MIS RENTERAS</em></p>
      <p><em>aunque las tres son señoritas</em><br />
          <em>la más joven tiene 62</em></p>
      <p><em>no me pidieron referencias:</em><br />
          <em>una dijo que me parecía</em><br />
          <em>a cristo</em></p>
      <p><em>espero no llegue el día</em><br />
          <em>en que me pidan les arregle la  puerta</em><br />
          <em>el matamoscas la regadera</em></p>
      <p><em>ya me imagino yo con una estilson  entrando al baño</em><br />
          <em>siendo testigo de una penosa  tragedia:</em></p>
      <p><em>una mujer con piel de trapo</em><br />
          <em>y el cabello enjabonado diciendo:</em><br />
          <em>vente chiquito</em><br />
          <em>o si le tienes miedo al agua vamos a  la alcoba</em><br />
          <em>nada más pásame el bastón</em><br />
          <em>sirve que me pegas con él. </em><a href="#notas">58</a></p>
      <p><strong><a name="lagranplaza" id="lagranplaza"></a>La Gran Plaza</strong><strong> </strong>
      <p>El  papel que la Gran Plaza  ha jugado en la nueva arquitectura del área metropolitana ha sido relevante, se  ha convertido en tema de ciertos escritores.</p>
      <p>Quienes  publicaron poesía entre 1985 y 1995 no pasaron por alto ese nuevo símbolo  cultural y, con ello, podremos apreciar cómo existen ejemplos a favor y en  contra de la plaza.</p>
      <p>Si  hemos aceptado que la poesía es una especie de crónica, nuestros poetas se han  dado el tiempo para dar cuenta de esos cambios arquitectónicos que impactan en  la imagen de la ciudad y a quienes habitan en ella. “Elegía para una ciudad de  polvo” de Arturo Ortega es, quizá, uno de los poemas más completos sobre la Gran Plaza. Ortega  concentra en su poema los pros y los contras: la nostalgia por el pasado, el  desconcierto ante el nuevo símbolo, lo moderno como paradigma ante lo vetusto,  etcétera.</p>
      <p>Más  de treinta manzanas fueron destruidas, las cuales albergaban casas  particulares, cines, bares y otros puntos de distracción, así como negocios en  general; puntos de referencia que reunían una memoria colectiva; cuadras que  formaban parte de la identidad de los regiomontanos. Respecto a eso, escribió  Ortega:</p>
      <p><em>arquitectura que devastó</em><br />
          <em>las tardes apacibles de los novios</em><br />
          <em>que en otros tiempos revoloteaban  como pájaros. </em><a href="#notas">59</a></p>
      <p>Las  imágenes de Ortega no pasan por alto el punto de referencia obligado que existe  en todas las ciudades: la plaza, el callejón o cualquier otro lugar que las  parejas van construyendo y que el resto de la ciudadanía acepta como tal.  Ortega siente y manifiesta la nostalgia por el lugar de antaño, sin embargo  está dispuesto a aceptar el nuevo lugar:</p>
      <p><em>quiero beberme en plena plaza</em><br />
          <em>el cielo árido que te cubre</em><br />
          <em>que tu piel reconozca mis pasos</em><br />
          <em>que tu cabellera de agua</em><br />
          <em>sea un manantial para los sedientos</em><br />
          <em>que tu espacio vuelva a ser el lugar</em><br />
          <em>de niños y enamorados. </em><a href="#notas">60</a></p>
      <p>Pese  al dolor que le provoca, el autor insiste en tratar de conciliar lo perdido con  lo nuevo:</p>
      <p><em>Beso tu piel, acaricio tu rostro</em><br />
          <em>tersa caricatura de una máscara que  me es ajena</em><br />
          <em>me doy a ti melancólico de lo que  fuiste</em><br />
          <em>de lo que ahora me ofreces. </em><a href="#notas">61</a></p>
      <p>Pese  a lo anterior, el resentimiento por la construcción de la Gran Plaza no pasará de  un día a otro, sobre todo para aquellos escritores que vivieron durante su  infancia en el área derrumbada.<br />
        En  el texto “Sueños merendados” Rolando Carrillo, a diferencia de los autores  citados, manifiesta que a él la creación de la Gran Plaza le es  indiferente. Su escrito refleja la preocupación por otros aspectos:</p>
      <p><em>Me  alcanzó el pan tostado de tu tarde</em><br />
          <em>sentado en la gran plaza</em><br />
          <em>invocando recuerdos. </em><a href="#notas">62</a><br />
        <br />
        En  el resto del poema sigue hablando de sus recuerdos, de un café amargo; la Gran Plaza como una de  tantas referencias de la ciudad.</p>
      <p>La  construcción de la Gran   Plaza es un parteaguas. Algunos autores seguirán  magnificándola, a quienes simplemente les parece un punto más en el área  urbana, y otro sector  mantendrá una  especie de rencor, de reclamo constante a quienes construyeron ese espacio y  con ello se fue otro concepto de vida, otros puntos de referencia que les  permitían una identidad distinta.</p>
      <p>César  Isassi escribió para la revista <em>Deslinde</em> “¿Por qué la oscuridad?”. En su  escrito hace referencia a: El Tupinamba, El Patio, los cines Rex y Elizondo,  entre otros lugares, pero ahora el reclamo es al Gobernador Alfonso Martínez  Domínguez, personaje político y autor intelectual de la Gran Plaza, apunta  Isassi:</p>
      <p><em>Martínez  Domínguez te dirá</em><strong></strong><br />
          <em>que en polvos se convertirán</em><br />
          <em>los recuerdos.</em><br />
          <em>No vengas a incomodar.</em><br />
          <em>Duerme junto a tu sueño.</em><br />
          <em>Pinta nubes, cometas. </em><a href="#notas">63</a></p>
      <p>En  el poema jamás se menciona a la   Gran Plaza, sin embargo ahí está presente, aunado al  resentimiento hacia el político y su obra.</p>
      <h2 align="left"><a name="naturalezaypoesia" id="naturalezaypoesia"></a>Naturaleza y poesía</h2>
      <p>Los  textos que hacen referencia a Nuevo León mencionan, principalmente, las  montañas, el clima y el paisaje en general. Es común que en cualquier antología  literaria o estudio general se cite “Sol de Monterrey” o “Cerro de la Silla” de Alfonso Reyes, o  “Cerro de la Silla”  de Francisco de P. Morales, sin pasar por alto las estrofas del “Corrido de  Monterrey”. También debemos decir que la mayoría de los textos citados y otros,  se caracterizan por magnificar a Nuevo León.</p>
      <p>En  1991 Alfonso Rangel Guerra dio a conocer la antología <em>Una ciudad para vivir</em>.  De ahí transcribiremos las siguientes palabras de Ricardo Garibay: “Ahora vamos  a las laderas, lindas en la distancia. Desde las ventanas en el Hotel  Ambassador verdean, blanquean allá las colinas... Las laderas son como ensayo  de ese corredor. Son de ricos y de pobres. Aquellas son espaciosas, hermosas,  aireadas, son miradores de Monterrey. Las de pobres son horrendas, son tierras grises  y negras y grises caseríos. Vamos pues, al azar. Pedreras de Topo Chico. Cerros  pardos, ladera casuchas, lecho río basurero “Mercado de Segunda”. ¿De  Segunda?”. <a href="#notas">64</a></p>
      <p>La  visión de Garibay es importante, porque en su artículo registra las bondades de  vivir en un sector privilegiado, sector en el cual se encuentra el mejor  paisaje; y por otro, menciona las carencias por las que atraviesan sectores  como el Topo Chico o cualquiera de los fomerreyes, pero además, el cerro del  Topo Chico o las lomas de la Colonia Independencia no tienen nada que ver con  el paisaje que ofrece Chipinque de San Pedro. Acudimos también al ensayista,  pues sus ideas se relacionan con el capítulo anterior de nuestra tesis; en ese  apartado citamos versos y fragmentos en los cuales se idealiza a la ciudad,  pero  se hizo referencia a una ciudad  como sinónimo de soledad, de contaminación, etcétera.</p>
      <p>Algunos  de nuestros escritores no han pasado por alto lo que ahora exponemos. En ese  sentido, la poesía es una forma de denuncia. La manera en que contribuimos al  deterioro de la naturaleza está presente en los autores de la década que  estudiamos, quienes magnifican a la naturaleza y nos muestran sus ideas del  clima.</p>
      <p><strong><a name="elpaisajeylasmont" id="elpaisajeylasmont"></a>El paisaje y las montañas</strong> </p>
      <p>Las  crónicas relatan cómo a los españoles no les fue fácil posesionarse de estos  lugares. Ríos, valles y montañas fueron espacios disputados por los diferentes  grupos indígenas. A más de cuatrocientos años de la conquista, no todas las  bellezas naturales se han perdido. Las crónicas de don Alonso de León y Juan  Bautista Chapa son imprescindibles por los datos que contienen sobre la época  colonial de Nuevo León.</p>
      <p>Jorge  Cantú de la Garza  realiza el prólogo al libro<em> Nuevo León, el paisaje y</em> <em>su espejo</em>,  editado por el Gobierno del Estado de Nuevo León en 1993, que va acompañado con  fotos del paisaje neolonés; cuadros elaborados por pintores reconocidos, así  como textos de poetas y narradores.</p>
      <p>Entre  otros aspectos, el prólogo de Cantú de la Garza llama la atención, pues un fragmento de la  obra de don Alonso de León, originalmente en prosa, la transcribe en verso.<a href="#notas">65</a>  Cantú acude a una licencia literaria,66 para mostrarnos cómo el  conquistador español también fue poeta y, en consecuencia, le impactaron las  condiciones naturales de la región. Transcribimos parte del ejercicio que  realizó el regiomontano:<strong></strong></p>
      <p><em>Es la calidad de la tierra de este  reino, templada y sana.</em><br />
          <em>Tiene invierno y verano, y ésos con  tanto extremo,</em><br />
          <em>que el uno es demasiado de frío, y  el otro en extremo caliente. </em><a href="#notas">67</a></p>
      <p>Ahora,  después de más de cuatrocientos años de haber sido fundada la ciudad de  Monterrey, los escritores siguen inspirándose en las montañas que la rodean, en  su clima, en lo que queda del río Santa Catarina y en su vegetación.</p>
      <p>respecto a  las montañas, escribe Hilda Moreno:</p>
      <p><em>Hoy amanecí</em><br />
          <em>con ánimo de nube</em><br />
          <em>de viento sorprendido.</em><br />
          <em>Las montañas dominan el paisaje</em><br />
          <em>y la gran Sierra Madre,</em><br />
          <em>monumental, autoritaria</em><br />
          <em>sometedora de valles y llanos</em><br />
          <em>desahoga su euforia en la eme. </em><a href="#notas">68</a></p>
      <p>Pese  a la belleza natural de nuestras montañas, el número de textos sobre lo urbano  es mayor. Prevalecen los escritores que, preocupados por su medio ambiente,  reflejan lo inmediato, con lo que conviven diariamente. Afortunadamente  contamos con textos que describen  el  medio natural.<br />
        Definitivamente,  el cerro de La Silla  es un símbolo cultural que nos identifica a los regiomontanos, lo vemos todos  los días, pero no a todos impulsa a escribir un texto. María Rosalba Acosta  Zúñiga escribió el “Cerro de la   Silla”; dice :</p>
      <p><em>Eres una escultura</em><br />
          <em>sin mármol</em><br />
          <em>modelo perfecto en las manos del artista</em><br />
          <em>Eres silla</em><br />
          <em>sin jinete</em><br />
          <em>cama en donde duerme la nube.</em><br />
          <em>Eres un faro</em><br />
          <em>sin mar</em><br />
          <em>muralla que transforma tornados</em><br />
          <em>en gotas de agua</em><br />
          <em>Eres monarca</em><br />
          <em>sin vasallos;</em><br />
          <em>Eres el peldaño</em><br />
          <em>para llegar al cielo. </em><a href="#notas">69</a></p>
      <p>Algo  diferente es la visión del escrito “Arcano cero” de Samuel Noyola, que publicó  la revista <em>Vuelta</em>, en agosto de 1987, pero  fue escrito el 8 de febrero de 1986 desde el  cerro de Las Mitras.</p>
      <p>Noyola  no adjetiva como lo hacen las anteriores escritoras, su idea de la creación  literaria es  distinta. En su texto no hay  referencia convencional del cerro de Las Mitras, es más, no menciona para nada  al cerro; sin embargo, hay algunas referencias que permiten apreciar lo cerca  que estaba del mismo. El primer verso dice:</p>
      <p><em>Entre las llamas frías de la tarde  azulada. </em><a href="#notas">70</a></p>
      <p>Los dos primeros versos de la  segunda estrofa:</p>
      <p><em>Por esa voz de Dios que en lo  obscuro</em><br />
          <em>llama Samuel y canta David. </em><a href="#notas">71</a></p>
      <p>O el primer verso de la penúltima  estrofa:</p>
      <p><em>Pero el vacío de nuevo me enamora. </em><a href="#notas">72</a></p>
      <p>Las  referencias son mínimas: que estaba fresco por la tarde, que se hacía de noche,  el vacío desde lo alto. Por supuesto que el poema es todo un planteamiento de  escritura, una reflexión sobre el proceso creativo. Aquí nos interesa recalcar  que el cerro de Las Mitras fue el punto de partida para su creación, no importa  que no lo mencione; se percibe a través de los recursos artísticos dónde está  el poeta, quien menciona  que desde ahí  lo escribió.</p>
      <p>En  la mayoría de escritos sobre los cerros que rodean a la ciudad prevalece la  claridad en lo que se expone. En la revista <em>Deslinde</em>, por ejemplo, se  publicó la siguiente prosa poética sobre Chipinque, de Angélica Tijerina:</p>
      <p><em>La nube te cubre y te abraza, se  escurre en tus laderas pegadas a tu piel.</em><br />
          <em>Tus piedras en el sendero como plata  amenazante: desnuda voluptuosidad, grisácea indiferencia ante el agua que las  descubre, y las envuelve para llevarlas en el tropel hacia el oscuro abismo de  tus grietas. </em><a href="#notas">73</a></p>
      <p>A  partir de los textos valiosos de Eduardo Zambrano, en 1988, la Universidad Autónoma  de Zacatecas le publica el poemario <em>Del coleccionista</em>. Para cerrar el  presente apartado, queremos citar el escrito “Finalmente, qué son las  montañas”, el cual aparece en la obra citada:</p>
      <p><em>Finalmente, qué son las montañas</em><br />
          <em>sino los otros perfiles del ocio</em><br />
          <em>en las azules páginas del tiempo.</em></p>
      <p><em>Aprende tú también a ser lejano</em><br />
          <em>aquí las montañas se han sentado a  descansar. </em><a href="#notas">74</a></p>
      <p><strong><a name="poemasriosantaca" id="poemasriosantaca"></a>Poemas al río Santa Catarina</strong>
      <p>Otro  elemento natural que surge de los cerros para culminar en la literatura es el  río Santa Catarina. El suplemento cultural <em>Aquí vamos,</em> del 5 de abril de  1987, publicó un número monográfico, con textos en prosa, poesía y crónica. En  el área de poesía, escribió Guillermo Meléndez el texto: “A las piedras del Río  Santa Catarina”; “Río de la   Santa Catarina” de José Jaime Ruiz, “La risa del río<em>”</em> de Diego de Jesús y un texto más de Eligio Coronado. Más adelante, el 29 de  julio de 1990, aparece otro poema sobre dicho tema, en las mismas páginas del  suplemento, escrito por Irineo Morales Monsiváis.</p>
      <p>En  los cinco poemas aparece la nostalgia por el río que ya no lleva agua, rescatan  algunas imágenes de antaño y denuncian cómo la actual situación del mismo se  debe al progreso.<br />
        Dice  Guillermo Meléndez del Santa Catarina:</p>
      <p><em>Sólo se oyen los grillos</em><br />
          <em>entre los matorrales.</em><br />
          <em>No hay más luz que la de un faro  urbano</em><br />
          <em>que no sabe de náufragos</em><br />
          <em>que vigila puntual los rascacielos. </em><a href="#notas">75</a></p>
      <p>Y  Eligio Coronado:</p>
      <p><em>Soledad que circula en apariencia</em><br />
          <em>y atada por sus límites prosigue. </em><a href="#notas">76</a></p>
      <p>Por  su parte, José Jaime Ruiz:</p>
      <p><em>A lo largo de un lecho prodiga su  luz,</em><br />
          <em>allí un río olvidó el fluir del  tiempo:</em><br />
          <em>ciego de memoria huye del espectro:</em><br />
          <em>vómito alucinante, acero y plástico.  </em><a href="#notas">77</a></p>
      <p>A  su vez, Diego de Jesús señala:</p>
      <p><em>Llevo nostalgia de humedad, de</em><br />
          <em>catástrofe. </em><a href="#notas">78</a></p>
      <p>Y  por último,  en 1990, escribe Irineo  Morales:</p>
      <p><em>Un rumor desciende la montaña</em><br />
          <em>disimulando en cántico</em><br />
          <em>que no es sino el clamar. </em><a href="#notas">79</a></p>
      <p>El  río Santa Catarina es parte de la imagen urbana del área metropolitana, si  queremos hablar de la ciudad y de su río tendremos que mencionar las tragedias  que han ocurrido, las personalidades que ahí han pronunciado discursos  religiosos, de la vendimia en fin de semana, de sus campos deportivos y de  otros tramos en los cuales han ocurrido acciones desagradables.</p>
      <p><strong><a name="elclima" id="elclima"></a>El clima</strong> </p>
      <p>El  clima contribuye a formarnos una idea global de la ciudad. De antemano sabemos  que son más los meses de calor que de frío, porque dentro de ese período  se padece la canícula, momentos en que el  calor se vuelve más intenso. La temporada se relaciona con los siguientes  aspectos: determinadas heridas se tardan en cerrar, a ciertas personas les aumentan  los dolores de cabeza; así como es común que otras tantas traten de arreglar  sus asuntos antes de que el sol cale más fuerte.</p>
      <p>Eduardo  Zambrano publicó <em>Aquí afuera</em> y en el cual aparece el texto “Canícula”: </p>
      <p><em>A veces el deseo</em><br />
          <em>pareciera muerto</em><br />
          <em>pero se queda quieto</em></p>
      <p><em>fijo en el muro</em></p>
      <p><em>como</em><em> una  lagartija</em><br />
          <em>bajo el sol intenso</em><br />
          <em>del verano. </em><a href="#notas">80</a></p>
      <p> Un tanto más completo es “Canícula”, de Lucía  Manríquez Montoya, y publicado en el suplemento cultural <em>Aquí vamos</em>,  expresa Manríquez:</p>
      <p><em>Hebras de sol</em><br />
          <em>en el asfalto</em><br />
          <em>reflejos encendidos</em><br />
          <em>habitados por el polvo</em><br />
          <em>resplandores convulsos</em><br />
          <em>endureciendo la boreal ventisca</em><br />
          <em>en llamamiento</em><br />
          <em>los huizaches</em><br />
          <em>se abanican. </em><a href="#notas">81</a></p>
      <p>Primero  manifiesta el ánimo acosado por el calor, luego describe ese clima y un  elemento regional que no se escapa de la intensidad de los rayos.</p>
      <p>Antes  de pasar a otro escritor transcribamos otro párrafo de Zambrano. Autor que  seguramente desde niño se vio atraído por el clima y las montañas. Apunta :</p>
      <p><em>Agosto es un sultán</em><br />
          <em>gordo y obsceno</em><br />
          <em>que frecuenta las albercas</em><br />
          <em>encendido. </em><a href="#notas">82</a></p>
      <p>Por  supuesto que es una manera más alegre de ver la realidad. Es jugar con dos  planos de un mismo punto de vista: no es cómodo tolerar la canícula, pero hay  que sobrellevar el medio en el cual vivimos.</p>
      <p>En  la <em>Antología</em><em> de becarios de 1987 a  1991</em> (ICNL), en el poema “Primera imagen”, Armando Joel Dávila describe los  edificios de la ciudad, el humo, las montañas, y casi al finalizar agrega unos  versos que hacen alusión a la temporada antes descrita. Dice el autor de <em>El  escorial y otros poemas de amor</em>:</p>
      <p><em>El sol derrama plomo</em><br />
          <em>efímeras astillas</em><br />
          <em>que agobian como hiedra las horas de  la tarde </em><a href="#notas">83</a><br />
          <br />
        Citemos  ahora a Alejandro del Bosque:</p>
      <p><em>No he podido alejarme;</em><br />
          <em>sigo sentado en la mecedora</em><br />
          <em>frente al abanico</em><br />
          <em>que escupe su aire de muerte,</em><br />
          <em>en estas tardes de calor. </em><a href="#notas">84</a></p>
      <p>En algunos de nuestros escritores prevalecen  determinados temas. En el caso de Alejandro del Bosque –ya lo explicamos en  otro apartado– el tema de lo urbano es siempre una constante, en el poemario de  Xorge González está la soledad, pero también lo urbano y dedicó unas líneas a  lo extremoso de nuestro clima, del sol dice:</p>
      <p><em>El cometa de la tarde</em><br />
        <em>nunca calla en Monterrey</em><br />
        <em>hiere rastros y edificios</em><br />
        <em>así</em><br />
        <em>sangrantes</em><br />
        <em>corremos a refugiarnos. </em><a href="#notas">85</a></p>
      <p> Los escritores abordan poco el tema del frío,  y algo similar ocurre con la lluvia. Por supuesto que se toca indirectamente,  pero no al grado como encontramos poemas al sol. El escritor Gerardo Puertas  Gómez escribió un conjunto de versos que tituló “Lluvia”. El autor también se  ha inspirado en los cerros que nos rodean. En relación a la lluvia, escribió:</p>
      <p><em>Se cubre de arterias</em><br />
          <em>la ventana.</em></p>
      <p><em>Los nubarrones danzan</em><br />
          <em>a ritmo trepidante</em><br />
          <em>Transparentes cometas</em><br />
          <em>se suicidan. </em><a href="#notas">86</a></p>
      <p>El  norte del país se caracteriza por las sequías en ciertas épocas del año, y si  la lluvia llega de vez en cuando, es natural que el ciudadano común se alegre y  disfrute. Sin embargo, algunos de nuestros escritores se manifiestan  escribiendo, describiendo su asombro. Suponemos entonces que el anterior texto  surgió de esa reflexión tras ver cómo caía la lluvia.</p>
      <p>Estamos  seguros que algunas imágenes poéticas que hemos citado seguirán leyéndose, a la  lluvia Puertas Gómez le llama “transparentes cometas se suicidan”; al sol,  Xorge González lo nombra “el cometa de la tarde”, no menos poético y  trascendente fue lo que Zambrano escribió del astro: “Agosto es un sultán /  gordo y obsceno / que frecuenta las albercas / encendido”.</p>
      <p>Creemos  que las anteriores imágenes, entre otras, seguirán leyéndose por dos razones.  Primero, porque era la manera en que se escribía en determinada época; y  segundo, porque muchas de las imágenes que hemos citado responden a una  realidad, a un contexto social en el cual están involucrados nuestros  escritores.</p>
      <h2><a name="conclusiones" id="conclusiones"></a>Conclusiones </h2>
      <p>El  papel que desempeñaron los diferentes planes de urbanización, implementados a  principios de los años ochenta fueron positivos en términos generales.  Proyectos que pretendieron ordenar a las ciudades que desde 1960 se comenzaron  a unir y ahora se conocen como área metropolitana: Monterrey, Guadalupe, San  Nicolás de los Garza, Escobedo, San Pedro Garza García y Apodaca.</p>
      <p>Posteriormente  los diferentes planes de urbanización municipales son aglutinados en el Plan  Director de Desarrollo Urbano del Área Metropolitana de Monterrey (1988). Con  ciertas variaciones de un municipio a otro, en el Plan Director de Desarrollo  se aprecia que los principales problemas de los municipios arriba mencionados  son similares: llevar agua potable a la mayoría de la población,  congestionamiento vehicular, irregularidades en el transporte público, contaminación  (del aire, agua, calles, etcétera), asentamientos irregulares y déficit de  vivienda.</p>
      <p>El  Plan Director de Desarrollo Urbano no solamente muestra aspectos prioritarios  del área metropolitana, también ofrece soluciones mediante estrategias, en donde  es fundamental la cooperación de cada municipio, autoridades estatales,  iniciativa privada y la comunidad.<br />
        Entre  otros propósitos, el proyecto mencionado pretende crear una imagen del área  metropolitana. Imagen que en un primer momento, como ya lo citamos en el primer  capítulo, se califica de “influencia norteamericana y centralista”,  identificación que se relaciona con sus avenidas, edificios y construcciones  antiguas. Pero además porque aquí se concentra el 87 % de la población que  tiene  Nuevo León.</p>
      <p>Si  bien es cierto que edificios y avenidas del área metropolitana contribuyen a  que exista determinada imagen urbana, es Monterrey quien más refleja la  influencia norteamericana.<br />
        Anotamos  que nuestra etapa de estudio comprende una década, en la cual el desarrollo de  la ciudad no solamente se dio desde sus nuevas construcciones, apertura de  nuevas fábricas o inauguraciones de centros de diversión, sino que  se promovió la cultura.</p>
      <p>El  ambiente cultural se manifestó mediante la danza, pintura, cine, teatro, música  y literatura. Se apreciaron exposiciones de grandes pintores, muestras de  danza, música y teatro con un nivel internacional, sin  dejar de atender la  literatura.</p>
      <p>En  términos generales fue importante lo siguiente: los encuentros de escritores,  publicaciones de libros, se editaron diferentes revistas, concursos literarios,  se abrió una escuela para escritores, y quizá lo más sólido, un sistema de  becas para los mismos.</p>
      <p>El  contexto  se distinguió por los talleres  literarios. No menos interesantes fueron los suplementos culturales de los  periódicos locales, ahí se dio a conocer material que después fue premiado o  editado en algún libro. Por los suplementos supimos de la cantidad de gente que  escribía; autores que participaban en talleres de la UANL, UR, UDEM o ITESM, sin  faltar los autores que se reunían de manera independiente.</p>
      <p>La  formación académica de ciertos escritores cumplió un papel significativo.  Algunos de ellos, al terminar su formación académica, se ubicaron en distintos  puestos de trabajo e impulsaron la literatura y la cultura en general.</p>
      <p>Otras  reflexiones interesantes es que a partir de la presente década analizada  nuestros escritores contribuyen a crear una literatura con la cual nos  identificamos por los valores estéticos y arquitectónicos que los mismos  manifiestan.</p>
      <p>Gracias  a los diferentes apoyos generados en el área metropolitana de Nuevo León, los  escritores ya no tuvieron que irse al centro del país, aspecto que sirvió para  consolidar nuestra literatura y con ello ser ejemplo para las nuevas  generaciones.      </p>
      <h2><a name="notas" id="notas"></a>Notas</h2>
      <p><strong>1.</strong> Atlas de Monterrey. Gustavo Garza (comp.),  Monterrey, Nuevo León, 1995, p. 434.<br />
        <strong>2.</strong> Guadalupe G. Veloquio González. <em>Dinámica de  los centros urbanos y su estructura socioeconómica a través de la experiencia  del Area Metropolitana de Monterrey 1940-2000</em>, p. 31.<br />
        <strong>3.</strong> <em>Plan municipal  de desarrollo urbano, General Escobedo, N.L.</em> Gobierno del Estado de Nuevo León, 1980.<br />
        <strong>4.</strong> <em>Plan director  de desarrollo urbano del Area metropolitana de Monterrey, 1988-2010</em>. Gobierno del  Estado de Nuevo León, 1988, p. 9<br />
        <strong>5.</strong> Ibidem. p. 89<br />
        <strong>6.</strong> El problema del transporte urbano p. 94<br />
        <strong>7.</strong> Ibidem, p. 87<br />
        <strong><em>8.</em></strong><em> Plan  Director de Desarrollo Urbano </em>p. 90.<br />
        <strong>10.</strong> <em>El Norte</em>, Sección Cultural,  jueves 26 de abril de 1999.<br />
        <strong>11.</strong><em> El Norte</em>, Sección<em> Vida</em>, lunes 19 de febrero del 2001.<br />
        <strong>12.</strong> Ernesto Rangel Domene. <em>Rapsodia del Nuevo  Reyno de León</em>, Monterrey, 1990, p.7.<br />
        <strong>13.</strong> Ibídem, p. 27.<br />
        <strong>14.</strong> <em>El Porvenir</em>, suplemento cultural <em>Aquí  Vamos</em>, 2 de noviembre de 1986, p.5.<br />
        <strong>15.</strong> <em>La alquimia del verbo</em>. José María  Mendiola (coord.), Guadalupe, 1992, p.15.<br />
        <strong>16.</strong> Idem.<br />
        <strong>17.</strong> <em>Antología de becarios del Centro de  Escritores de Nuevo León</em> <em>1987-1991</em>. Humberto Salazar (ed.),  Monterrey, p. 40.<br />
        <strong>18.</strong> Margarita Ríos Farjat. <em>Si las horas llegaran  para quedarse</em>, OFICIO EDICIONES, Monterrey, S p.32.<br />
        <strong>19.</strong> <em>El Porvenir</em>, suplemento cultural <em>Aquí  vamos</em>, 23 de diciembre de 1990, p.7.<br />
        <strong>20.</strong> Clemente Muñiz Angel, <em>Si te fata vocant</em>,  Culiacán, 1993, p.11.<br />
        <strong>21.</strong> <em>Tercer encuentro de poesía joven</em>,  Roberto Vallarino (ed.), México, p. 247.<br />
        <strong>22.</strong> <em>Antología de Becarios del ICNL,1987–1991</em>.  H. Salazar (ed.).<br />
        <strong>23.</strong> <em>El mar es un desierto. Poetas de la frontera  norte 1950-1970</em>, Margarito Cuéllar (comp), Monterrey, 1999, p. 237.<br />
        <strong>24.</strong> Idem.<br />
        <strong>25.</strong> Xorge González. <em>Otra vez la vida</em>,  Monterrey, p. 18<br />
        <strong>26.</strong><em> El Porvenir</em>, suplemento cultural <em>Aquí vamos</em>, 9 de diciembre  de 1990, p. 6.<br />
        <strong>27.</strong> <em>El Diario de Monterrey</em>, suplemento  cultural <em>El Volantín</em>, domingo 8 de noviembre de 1987. <br />
        <strong>28.</strong> Idem.<br />
        <strong>29.</strong> <em>El Diario de Monterrey</em>, suplemento  cultural <em>El Volantín</em>, núm. 12, domingo 29 de noviembre de 1987.<br />
        <strong>30.</strong> <em>Tercer encuentro  de poesía joven</em>. Roberto Vallarino (coord.), México, 1987, p.152.<br />
        <strong>31.</strong> <em>La alquimia del verbo</em>, Claudia  Villarreal (ed.),Presidencia Municipal de Guadalupe, Nuevo León, 1992,  p. 43.<br />
        <strong>32.</strong> Xorge González, <em>Otra vez la vida (1979-1989)</em>,  Gobierno del Estado de Nuevo León, 1992, p. 37.<br />
        <strong>33.</strong> <em>El mar es un desierto. Poetas de la Frontera norte 1950-1970</em>,Margarito Cuéllar (comp.), Monterrey, UANL–FONCA, 1999, p. 237.<br />
        <strong>34.</strong> <em>Primer Festival de Poesía Nuevo León 1993</em>,  Miguel Covarrubias (ed.), p. 58.<br />
        <strong>35.</strong> <em>El Porvenir</em>, suplemento cultural <em>Aquí  Vamos</em>, 17 de junio de 1990.<br />
        <strong>36.</strong> <em>El Porvenir</em>, suplemento cultural <em>Aquí  Vamos</em>, 1° de abril de 1984.<br />
        <strong>37.</strong> Idem.<br />
        <strong>38.</strong> Jorge Cantú de la Garza. <em>Armas</em><em> de nacimiento</em>, UANL, p. 17.<br />
        <strong>39.</strong> <em>Poesía joven de Monterrey (Antología)</em>,  Preparatoria 1, Monterrey, 1983, (Colección Las uvas y el viento / 2), p. 11.<br />
        <strong>40.</strong> <em>El mar es un desierto. Poetas de la Frontera Norte  1950-1970</em>, Margarito Cuéllar (comp.), Monterrey, UANL–FONCA, 1999, p. 270.<br />
        <strong>41.</strong> Idem.<br />
        <strong>42.</strong> <em>Antología del Centro de escritores del ICNL</em>. <br />
        <strong>43.</strong> Guillermo Meléndez, <em>Ciudad del náufrago</em>,  FCE, 2002, p. 112.<br />
        <strong>44.</strong> <em>Deslinde</em>, números 35 y 36, enero–junio  1992, p.79.<br />
        <strong>45.</strong> <em>Cultura Norte</em>, número 9, p. 30.<br />
        <strong>46.</strong> Andrés Montes de Oca, <em>Luz neón blues</em>,  Edición de autor, Monterrey, 1991.<br />
        <strong>47.</strong> Alejandro del Bosque, <em>Pobladores de una  larga noche</em>, Monterrey, 1998, p. 15.<br />
        <strong>48.</strong> <em>El Porvenir</em>, suplemento cultural <em>Aquí  Vamos</em>, 4 de agosto de 1985, p. 8.<br />
        <strong>49.</strong> Marisa García Zúñiga, <em>Ruta de agosto</em>,  Normal Miguel F. Martínez, Monterrey, 1990, p. 43.<br />
        <strong>50.</strong> Alejandro del Bosque, <em>Pobladores de una  larga noche</em>, Monterrey, 1998, p. 29.<br />
        <strong>51.</strong> <em>Primer  Festival de Poesía</em>, Miguel Covarrubias (Comp.), Monterrey, 1993, p. 42. <br />
        <strong>52.</strong> Idem.<br />
        <strong>53.</strong> <em>Tercer  encuentro de poesía joven</em>, Roberto Vallerino (coord.), México, 1987, p. 247.<br />
        <strong>54.</strong> <em>Memoria  de poesía, voces nuevas (1987-1997)</em>, Andrés Montes de Oca ( comp.) , UANL,  1998, p. 13.<br />
        <strong>55.</strong> <em>Grafográfos</em>,  número 10, Monterrey, 1997, p. 22.<br />
        <strong>56.</strong> Genaro Huacal. <em>Duendecillos mayas</em>, Monterrey, Oficio, 1992, p. 12. <br />
        <strong>57.</strong><em> Primer festival de poesía</em>. Miguel Covarrubias, (comp.), 1993, p. 13.<br />
        <strong>58.</strong> <em>El mar es un desierto</em>, M. Cuéllar,  (comp. ), UANL, Monterrey, 1999, p. 256.<br />
        <strong>59.</strong> <em>Monterrey en la poesía</em>. Israel Cavazos  Garza (comp.), Monterrey, 1995, p. 147.<br />
        <strong>60.</strong> Idem.<br />
        <strong>61.</strong> Idem.<br />
        <strong>62.</strong> <em>Calendario poético</em>, Salvador Aburto  (comp.), UANL, Monterrey, 1996. <br />
        <strong>63.</strong> <em>Deslinde</em>, números 35 y 36, enero–junio  1992, p. 80.<br />
        <strong>64.</strong> Alfonso Rangel Guerra. <em>Una ciudad para vivir</em>,  1991, p. 253.<br />
        <strong>65.</strong> <em>Nuevo León, el paisaje y su espejo</em>,  Gobierno del Estado de Nuevo León, 1993, p. 15.<br />
        <strong>66.</strong> “Found poem” llaman los ingleses y  norteamericanos al poema que, escondido con modestia entre líneas de un texto  en prosa, desafía al lector con su música, ritmo. <em>El Porvenir</em>,  suplemento cultural <em>Aquí vamos</em>, 1° de noviembre de 1985.<br />
        <strong>67.</strong> Ibidem, p.16. <br />
        <strong>68.</strong> Hilda Moreno. <em>Las trampas del recuerdo</em>,  Monterrey, 1990, p. 33.<br />
        <strong>69.</strong> María Rosalba Acosta Zúñiga. <em>El Porvenir</em>,  suplemento cultural <em>Aquí Vamos</em> 8 de abril de 1984.<br />
        <strong>70.</strong> <em>Vuelta</em>, número 129, agosto 1987, México,  p.6.<br />
        <strong>71.</strong> Idem.<br />
        <strong>72.</strong> Idem. <br />
        <strong>73.</strong> <em>El Porvenir</em>, suplemento cultural <em>Aquí  vamos</em>, Monterrey, 29 de julio de 1990.<br />
        <strong>74.</strong> Eduardo Zambrano. <em>Del coleccionista</em>,  Universidad Autónoma de Zacatecas.<br />
        <strong>75.</strong> <em>El Porvenir</em>, suplemento cultural <em>Aquí  vamos</em>, Monterrey, 5 de abril de 1987.<br />
        <strong>76.</strong> Idem.<br />
        <strong>77.</strong> Idem.<br />
        <strong>78.</strong> Idem.<br />
        <strong>79.</strong> <em>El Porvenir</em>, suplemento cultural <em>Aquí  vamos</em>, Monterrey, 29 de julio de 1990.<br />
        <strong>80.</strong> Eduardo Zambrano. <em>Aquí afuera</em>, edición  de autor, 1998, p. 25.<br />
        <strong>81.</strong> <em>El Porvenir</em>, suplemento cultural <em>Aquí  vamos</em>, 4 de julio de 1987.<br />
        <strong>82.</strong> Eduardo Zambrano, <em>Aquí afuera</em>, edición  de autor, 1998, p. 25.<br />
        <strong>83.</strong> <em>Antología de becarios 1987–1991</em>,  Gobierno del Estado de Nuevo León. <br />
        <strong>84.</strong> Alejandro del Bosque, <em>La ciudad está bien  lejos</em>, Oficio Ediciones, Monterrey, 1994, p.63. <br />
        <strong>85.</strong> Xorge M. González. <em>Otra vez la vida</em>,  Gobierno del Estado de Nuevo León, 1992, p.52<br />
        <strong>86.</strong> <em>Antología de becarios</em>, Gobierno del  Estado de Nuevo León, pp. 49-50.</p>
      <h2><a name="biblio" id="biblio"></a>Bibliografía</h2>
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        </ul>
      </p>]]>
      
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   <title>De Tijuana a Monterrey: Javier Bátiz</title>
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   <published>2009-07-31T22:30:38Z</published>
   <updated>2009-07-31T22:41:46Z</updated>
   
   <summary>Por: Andrés Mendoza. De Tijuana a Monterrey: Javier Bátiz A la memoria de “El Simón” (Raúl Tamez) Javier Bátiz es una leyenda del rock mexicano y uno de los primeros representantes del denominado rock chicano, quien, con su guitarra cautivó...</summary>
   <author>
      <name>Cultura Monterrey</name>
      
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   <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/">
      <![CDATA[<p>Por: Andrés Mendoza.</p>
      <h2>De  Tijuana a Monterrey: Javier Bátiz</h2>
      <h5 align="right">A  la memoria de “El Simón” (Raúl Tamez)</h5>
      <p><img src="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/web32.jpg" alt="web32.jpg" width="150" height="151" hspace="2" align="left" />
Javier Bátiz es una  leyenda del rock mexicano y uno de los primeros representantes del denominado <em>rock </em>chicano, quien, con su guitarra cautivó en los setenta a una buena parte de  los músicos y seguidores de ese género musical. </p>
      <p>Mientras que en la Ciudad de México, y en la  mayor parte del territorio nacional, se interpretabaa los músicos de los  cincuenta y de la ola inglesa (<em>Beatles </em>y compañía), en la fronteraNorte,  sobre todo en Tijuana, muy influenciada por la cultura chicana de California  (EUA), ahí se gestaba uno de los movimientos del rock grueso más importantes de  la historia. Tijuana fue a finales de los sesenta el centro de atracción y  aprendizaje de grandes bandas del rock mexicano como <em>Peace and Love, El  Ritual, Dug Dugs,</em> <em>Love Army</em>, entre otras. </p>
      <p>Bátiz inició su carrera  profesional a lado de Eugene Ross, un <em>blues man </em>que bajaba de California  a Tijuana, para tocar en diversos bares de la avenida Revolución, en los que  exigía por pago harta cerveza y compañía femenina. </p>
      <p>Con la banda de Ross logró  una importante etapa de experimentación aprendizaje que resultó fundamental  para su posterior desarrollo. A Bátiz siempre le pasó la onda prieta del <em>blues</em>, <em>soul</em>, rhythm and blues; y tuvo como sus grandes influencias a  guitarristas de la talla de Jimmy Reed, Wowlin Wolf, Moody Waters, Little  Walter, BB King, Little Richard, entre otros. </p>
      <p>Posteriormente formó la  banda <em>TJs</em>, integrada por músicos tijuanenses, grupo con el que adquirió  presencia y prestigio en el país, siempre acompañado por su inseparable hermana  la Baby Bátiz.</p>
      <p>En la década de los  sesenta emigra a la Ciudad  de México para trabajar y rolarla en diversos centros nocturnos, bares y cafés  cantantes; años en los cuales llegó la psicodelia con toda su influencia  artística y cultural, por lo que la música y estilo de Bátiz generó  efervescencia en el underground chilango. En esa época fue contratado por los <em>Rebeldes</em> <em>del Rock, </em>pero su onda blues chocó con las formas del <em>rock’ n roll </em>clásico  de los cincuenta de este grupo, ahí se evidenció que su onda prieta estaba  adelantada para ese tiempo, su estilo de tocar y carisma que le caracterizó fue  perdurable e influyente hasta la década de los setenta, desde entonces se ha  consolidada como uno de los músicos más destacados del rock mexicano y sus  fieles seguidores acuden a cualquier parte donde se presente.</p>
      <p> En la capital Bátiz no solo se codeó con los  rockeros , también se integró al movimiento de la cultura rockera de los  sesenta, llegando a ser gran cuate de personajes como Alejandro Aura, José  Agustín, Alejandro Jodorowsky; participó en películas, en programas de radio y  televisión sobre temas del rock y crítica cultural. Animador de la revista  Piedra Rodante (Rolling Stone), que dirigió Manuel Aceves y que contenía  críticas hacia las posiciones dogmáticas del régimen y los grupos  conservadores, actitud que provocó la censura y su desaparición en 1971 por  parte del gobierno de Luis Echeverría Álvarez. </p>
      <p>Monterrey forma parte de  sus giras nacionales y en el nuevo milenio sus presentaciones se han reiterado  en los últimos años, su lugar favorito es El Mariscos Monterrey, lugar en el  cual siempre que se presenta causa gran expectación entre músicos y fanáticos  del blues local. </p>
      <p>Bátiz en Monterrey tiene  un grupo amplio y selecto de admiradores, los cuales lo siguen hasta donde el  cuerpecito aguante, ir a verlo tocar, además de divertirse es un acto profundo,  es alimenta el alma, es “convivir” con los espíritus del los viejos maestros  del blues y del rock que nos hablan a través de las notas sublimes del maestro  Bátiz; verlo y oírle tocar en el escenario es un acto mágico, por ello  atinadamente le apodan “El Brujo”.</p>
      <p> Vale la pena recrear algunas de sus  actuaciones en la ciudad en los tres años consecutivos 2006, 2007, 2008.  Después de mucho tiempo sin venir a Monterrey, ahí estaba ante su público en El  Mariscos, a las 10 de la noche la gente expectante y de pronto se avienta  “Caminata con Jesús”, no se cabía de gozo, él, entre la raza, sencillote,  amistoso, entre nosotros, saludando, dejándose querer, reconoce a los amigos y  los procura, en esa ocasión andaba Lalo Cabañas quien fue guitarrista de <em>Quo  Vadis </em>y en la actualidad de <em>T44 Blues Band</em>, abrazos y fotos con el  maestro. </p>
      <p>En otra de sus vueltas  estaba entre el público a Alfonso Teja, que fue cantante del grupo <em>Quo Vadis</em> y lo invito a palomear, Teja cantando como en sus mejores tiempos, el blues se  le desparramó por los cuatro costados y de la lira de Bátiz se desprendieron notas  maravillosas y extasiantes. En otra ocasión, presentó a su banda de Tijuana y  todos ellos muy jóvenes, pero excelentes músicos, señalando a uno de ellos  dijo: “A este bato, el de la guitarra, lo saqué del mariachi”, quizá para  simbolizar que de la música tradicional también nacen buenos músicos. </p>
      <p>También se acordó de sus  colegas, una noche supo que “El Simón” (Raúl Tamez) estaba enfermo y desde el  escenario le deseó su pronta recuperación, desgraciadamente meses después  falleció, fue de los grandes guitarristas del rock regio, pero como el show  debe continuar no hay mejor tributo<br />
        que unas buenas rolas.</p>
      <p>En una tercera ocasión,  Bátiz brillaba, pudo ser su cárisma, la cheve, el alucine, no sé, pero se  notaba muy prendido, no batalló para animar al personal, dos o tres rolas bien  aplicadas y a la raza la tenía en un puño; unos batos locos pidieron blues a  gritos y que se avienta Hoochie hoochie man, rolón clásico que hizo añicos el  bar Mariscos, alguien descubrió que entre el público se encontraba Jaime López,  inspirado letrista del rock de los ultimos tiempos, <br />
        Bátíz se entera y en una  de sus clásicas caminatas entre el publico fue a darle un abrazo, rolas después  lo llamó a subirse al escenario abrieron con <em>Light my Fire </em>de <em>The  Doors</em>, ya encaramados se palomearon a “Gloria” de Van Morrison, no sé por  qué, o por que Dios es grande, no se nos cayó encima ellocal, la pura “crema”,  los que saben de “crema” entienden de lo que hablo.</p>
      <p> Bátiz no solo toca <em>rock </em>y <em>blues </em>clásico,  es la imagen viva del rock con su cabello a la afro, su <em>lookrockero</em>, su  inseparable guitarra inalámbrica y sin faltar su botella de <em>whiskie </em>a un  lado.</p>
      <p>Bátiz proviene de la  juventud rebelde de los sesenta y sabe todo de un lugar geográficamente  privilegiado para el rock y la influencia siempre intensa de la Costa Oeste de  California, ahí donde se originó el más formidable movimiento del rock que el  periodista Jesús Ordovas llamó el “rock ácido” de California del cual  sobresalie-ron grupos como: <em>Jefferson</em> <em>Aiplane, The Doors, The Mothers  of invention,</em> <em>Santana Blues Band </em>y más…</p>
      <p>Bátiz tiene más de  cuarenta años de andar en el rock and roll y más de treinta discos grabados, ha  tocado con innumerables músicos y bandas tanto en México como en el extranjero,  entre ellas: <em>Ike</em> <em>&amp; Tina Turner y las Iketes, Cliford Salomón,  Larry</em> <em>Taylor, </em>Fito de la   Parra, <em>Canned Heat, Santana,</em> etc. Es sin duda uno de  los monstruos sagrados del <em>rock </em>en México.</p>]]>
      
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   <title>El Monterrey: Metal Fest</title>
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   <published>2009-07-31T22:14:11Z</published>
   <updated>2009-07-31T22:21:32Z</updated>
   
   <summary>Por: Andres Mendoza. Índice: Los tres mosqueteros. Testimonio de un día de metal. Entre berrinches y cine mexicano se espera ya el cuarto festival. El Monterrey: Metal Fest ¿Cómo conservar la calma ante una dosis casi interminable de Eva rock?...</summary>
   <author>
      <name>Cultura Monterrey</name>
      
   </author>
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   <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/">
      <![CDATA[<p>Por: Andres Mendoza.</p>
      <h2>Índice:</h2>
      <p><a href="#tresmosqueteros">Los tres mosqueteros</a>. <br />
          <a href="#testimonio">Testimonio de un día de metal</a>. <br />
            <a href="#berrinches">Entre berrinches y cine  mexicano se espera ya el cuarto festival</a>. <br />
      </p>
      <h2><em>El  Monterrey: Metal Fest</em></h2>
      <p>¿Cómo conservar la calma  ante una dosis casi interminable de <em>Eva rock</em>? Música que te envuelve  como avalancha de estridencia a grandes decibeles. Prendidez y pastosidad  sónica en la que se descubre la escencia del <em>rock metal.</em></p>
      <p>Con un puñado de buenos  grupos, todos ellos con un común denominador: el <em>heavy metal</em>en sus  diversas tendencias y categorías, el sábado18 de noviembre de 2006 se llevó a  cabo la tercera edición del “Monterrey Metal Fest”. </p>
      <p>Ese día quedaron plasmados  tres años de experiencia que requirieron un gran esfuerzo y compromiso de un  grupo de animosos y arriesgados promotores asociados en Dark Vision  Productions, compañía formada en el 2003 en la ciudad de Monterrey. </p>
      <p>Reyes Amaro, uno de los  promotores del rock en la localidad, señaló: “A la ciudad le hacía falta un  festival grande y de talla internacional y nosotros estuvimos dispuestos a  realizarlo, ya que Monterrey dejó de ser un ranchote y ahora es una ciudad  importante en el norte del país. Queremos que la ciudad se destaque a nivel  internacional en la vanguardia musical”. </p>
      <p>El auge de conciertos de <em>rock </em>de primer nivel, en nuestra ciudad ha sido posible gracias al empuje de  esta camada de jóvenesempresarios del espectáculo, del arraigo de este tipo de  música y de la adopción de este género como una forma de vida por un nutrido  sector de la población de Monterrey. De esta forma la ciudad se ha convertido  en centro importante dentro del circuito internacionaldel <em>rock</em>.</p>
      <p><strong><a name="tresmosqueteros" id="tresmosqueteros"></a>Los tres mosqueteros</strong></p>
      <p>Los promotores del  “Monterrey Metal Fest” son Rodrigo Barahona, Gilberto González y Reyes Amaro.  Ellos tienen una afinidad, les apasiona el <em>rock </em>y principalmente la  corriente del <em>metal.</em> Para traer a sus héroes roqueros, unieron esfuerzos  asociándose en <em>Dark Vision Producutions </em>en el 2003. Comenzaron por  organizar pequeños conciertos pero con la peculiaridadde que traían a grupos de  talla internacional como <em>Gamma Ray</em>.<br />
        Como resultado de su éxito  y de recibir muchas propuestas de grandes bandas, se les ocurrió organizar un  festival que durara todo un día. Así emprendieron la aventura de realizar el  primer “Monterrey Metal Fest” que se llevó a cabo con gran éxito en noviembre  de 2004 en el Auditorio Fundidora. Más tarde realizaron la segunda edición del  festival en junio de 2005 y recientemente se efectuó la tercera en noviembre de  2006. </p>
      <p>Aunque en la ciudad de  Monterrey todavía existen prejuicios para este género musical y especialmente  al <em>heavy</em> <em>metal</em>, Reyes Amaro afirma que aunque es difícil que  algunos medios difundan el metal, recientemente se ha promocionado el género en  ciertos programas de radio. También mencionó que <em>Dark Vision </em>produjo un  programa que se transmitió en un canal de televisión local en 2004.  Desafortunadamente, por los altos costos que tiene este medio, ya no pudieron  seguir al aire. Pese a las adversidades, no se han dado por vencidos y han  seguido promoviendo el <em>rock</em>. Actualmente tienen a su cargo, entre otras  actividades, la edición de una revista cuyo tema central es el <em>metal</em>.  Amaro señala que en tres años de <em>Metal Fest</em>, el balance ha sido  positivo: “Y vamos por el cuarto, quinto y hasta que el cuerpo y nuestras  finanzas noslo permitan”. En el “Monterrey Metal Fest” han participado bandas  extraordinarias como<em>James Dio, Dokken, Motorhead, WASP, Danzig, Cathedral,  UDO, Mago de Oz </em>y<em>Obituary </em>entre otras. Imposible explicar a  sensación y la energía que desplegaronestas bandas en el escenario. Se tiene  que presenciar y sentir de lo que se trata el <em>rock</em>: “Lo que queremos es  convertir a Monterrey en un centro importante para el <em>metal </em>internacional  y definitivamente lo estamos consiguiendo”, destaca Amaro.</p>
      <p><strong><a name="testimonio" id="testimonio"></a>Testimonio de un día de <em>metal</em></strong></p>
      <p>Sábado 18 de noviembre.  Nueve de la mañana. Estacionamiento del Auditorio Fundidora. Se observa gente  de chamarra y atuendo negro, cabellera larga, perforaciones, tatuajes; imágenes  roqueras que poco a poco se despliegan en el paisaje. Primero cientos y luego  miles de chavos y chavas jóvenes y maduros en peregrinación al santuario  temporal del <em>rock</em>. Los contingentes llegan en camiones y también vehículos  particulares desde diversos puntos de la geografía nacional, principalmente de  lugares donde ha  existido una tradición  y arraigo del <em>rock</em>;Distrito Federal, Guadalajara, Chihuahua, El Bajío,  Torreón y la Comarca   Lagunera. Ciudades de la frontera norte, la frontera chica, y  hasta del Valle de Texas. </p>
      <p>Es un día estupendo, a las  diez de la mañana se escuchan los primeros acordes, el rasgueo de guitarra, la  batería y la distorsión dan paso a que el ambiente tome calor y el entusiasmo  aflore.</p>
      <p>El Auditorio Fundidora se  observa majestuoso, un gran telón al fondo en el cual<br />
        se lee <em>Metal Fest III </em>y  un dibujo de una calavera metálica, dando fe de que nos<br />
        encontramos ante el  escenario principal. En las butacas los fanáticos esperan impacientes el ritual  del <em>rock</em>. En este lugar actuarán bandas de renombre internacional. </p>
      <p>La sencillez del escenario  contrasta con la parafernalia de muchos espectáculos actuales, eso no importa;  lo que en realidad cuenta es la maestría y destreza de las bandas y sobre todo  garantizar un volumen a tope para que se luzcan los músicos. En el foro alterno  participan grupos nacionales y extranjeros. Son bandas relativamente conocidas.  Aunque son efectivos y bien aplicados tienen poco público. A la una de la tarde  el sonido de la distorsión llama la atención en el foro mayor. Es <em>Sadus</em> quien abre. Inmediatamente se siente el cambio, la pura crema, buenas rolas y  los bafles a toda su capacidad. Suficiente para que surja la magia y se  encienda a la audiencia; así transcurre durante doce horas continuas el desfile  cosmopolita de bandas metaleras: <em>Obituary</em> de Tampa, Florida, <em>Leaves  Eyes </em>de Europa, <em>Decide Edguy </em>de Alemania, <em>Catedral</em> del Reino  Unido, así como <em>UDO</em> y <em>Blind Guardian </em>procedentes de tierras Estos  dos últimos fueron los encargados de cerrar el festival.</p>
      <p> El que se llevó la noche fue sin duda <em>UDO </em>que  a sus cincuenta y tantos años, arrastró al auditorio completito al torbellino  metalero y a base de rolas efectivas, hicieron prácticamente entrar en trance a  la concurrencia. En efecto, el aliviane fue tal, que hasta el más soso se puso  en movimiento. ¡Gloria para el maestro<br />
        UDO!</p>
      <p><strong><a name="berrinches" id="berrinches"></a>Entre berrinches y cine  mexicano se espera ya el cuarto festival</strong></p>
      <p>El <em>rock</em>, como  muchos asuntos importantes de la vida, tiene que ver con la pasión, y quien  está inmerso en él está expuesto a cometer excesos y locuras. Reyes Amaro nos  comentó que durante la actuación de la banda española Mago de Oz, que actuó en  el <em>Monterrey</em> <em>Metal Fest II</em>, ésta se excedió en tiempo y por más  que se les solicitaba terminaran su actuación, no lo hicieron. A los  organizadores no les quedó más remedio que cortarles el sonido. Esto encolerizó  a los integrantes del grupo quienes finalmente se retiraron pero destrozaron  parte del escenario y también provocaron serios daños a los camerinos e insultaron  en todos los idiomas a los organizadores. Ya pasado el berrinche pagaron todos  los desperfectos ocasionados y ahora preparan con <em>Dark Visión</em> <em>Productions </em>una gira por varias ciudades del país que llevará por nombre “El mago de  Oz”.</p>
      <p>Otra anécdota interesante,  la del cantante y líder de <em>Cathedral</em>, Lee Dorrian quien comentó a Reyes  Amaro que tenía en su poder una buena colección de películas mexicanas de  terror; muchas del <em>Santo y</em> <em>Blue Demond; El ataúd del vampiro, Hasta</em> <em>el viento tiene miedo </em>entre otras. Ya se prepara el <em>Monterrey Metal  Fest</em> <em>IV </em>para este 2007 y al respecto Amaro menciona que se está  armando un cartel con muy buenas bandas. Aunque no quiso adelantar nombres  aseguró que serán de lo mejor en el género del rock metal, ya que se pretende  ofrecer un espectáculo memorable para estar a tono con el Fórum Universal de  las Culturas 2007.</p>]]>
      
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   <title>Héctor Guerrero, veinte años en el rock.</title>
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   <published>2009-07-31T22:11:56Z</published>
   <updated>2009-08-04T15:20:36Z</updated>
   
   <summary>Por: Andres Mendoza. Héctor Guerrero, veinte años en el rock La ciudad de Monterrey es un centro importante para la música norteña, cumbia, vallenata y banda, harto acordeón, bajo sexto, metales, fara fara y comercialización. Sin embargo, al lado de...</summary>
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      <name>Cultura Monterrey</name>
      
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   <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/">
      <![CDATA[<p>Por: Andres Mendoza. <a name="indice" id="indice"></a></p>
      <h2><strong><em>Héctor Guerrero, </em>veinte años  en el rock</strong></h2>
      <p><img src="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/web1hector.jpg" alt="web1hector.jpg" width="200" height="187" hspace="2" align="left" />
La ciudad de Monterrey es  un centro importante para la música norteña, cumbia, vallenata y banda, harto  acordeón, bajo sexto, metales, fara fara y comercialización. Sin embargo, al  lado de estos sonidos tradicionales y predominantes en el gusto y sentir del  público, coexiste, aunque minoritario, y aguerrido, el movimiento del rock. </p>
      <p>Héctor Guerrero pudo ser  un intérprete excelente de la música tradicional y de los sonidos en boga, pero  por puro gusto y convicción, decidió irse a contracorriente por el camino  difícil del <em>hard rock</em>. </p>
      <p>Nació en la ciudad de  Monterrey en el mes de agosto de 1968, al poco tiempo ocurrió un acontecimiento  que sacudió al país, la matanza de estudiantes en Tlatelolco, varios meses  después, en 1969, se llevó a cabo el impresionante festival de <em>rock</em> de  Woodstock, New York. Su nacimiento estuvo marcado por la época de la rebeldía y  el <em>rock and roll</em>.</p>
      <p>Desde pequeño se interesó  por la música, a laedad de doce años, se integró al coro de unaiglesia,  en la escuela secundaria formó parte dela rondalla escolar y cuando  cursaba la preparatoria(UANL) era tan grande su apego a la músicaque  su hermana, la doctora Martha Guerrero, alempezar a trabajar  profesionalmente como físicomatemático,con sus primeros sueldos le  compró suprimer instrumento eléctrico, con la cual empezó adarle  al guitarreo y a su afición por el <em>rock</em>. Su deseode aprender  música lo llevó a estudiar en la   Escuelade Música de la UANL en la cual cursó dos  años decapacitación y dos de técnico.</p>
      <p>En  esa época trabajó en diversos grupos, nada que vercon el <em>rock</em>,  tocando música para bodas, quinceañeras y agapes diversos. En 1987 grabó su  primera canción en el género de <em>rock pop </em>para el concurso Unicanta; y en<br />
        1988 es nominado como el  mejor guitarrista del festival de la canción UDEM. </p>
      <p><img src="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/web2hector.jpg" alt="web2hector.jpg" width="180" height="270" hspace="2" align="left" />
Héctor mencionó que su  primera incursión formal en un grupo de <em>rock </em>fue a mediados de la década  de los ochenta a raíz de una invitación que le hace Mario Rodríguez cuando  coincidieron en un concierto de la banda <em>Luzbel</em>, que se realizó en  Gimnasio Nuevo León. Ahí Mario le propuso integrarse al grupo de <em>hard y  heavy metal </em>que estaban formando, así se originó <em>La Cripta. </em>Banda  integrada por Xardiel Padilla en la batería, Mario Rodríguez guitarra, Fernando  Medrano guitarra y bajo y Ángel Lozano en la voz. Como producto del “buen  viaje” musical que traían,grabaron en 1991 un casete con canciones de su  inspiración mismo que tuvo buena aceptación entre sus seguidores. </p>
      <p>Héctor recordó que en ese  tiempo era fan de los grupos españoles: <em>Ángeles del Infierno</em>, <em>Obús</em>, <em>Banzai</em>, <em>Barón Rojo</em>, todos ellos del género <em>heavy metal</em>;  además gustaba del <em>rock </em>que hacían bandas como <em>Motley Crue,  Metallica, Guns</em> <em>and Roses</em>, sin olvidar obviamente a los clásicos: D<em>eep  Purple, Led Zeppelín y Black Sabbath.</em></p>
      <p>Al  mismo tiempo de su ocupación como músico, en 1987, Héctor entró a cursar la  licenciatura en historia en la   Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, carrera académica que  le daría herramientas para la comprensión de la cultura general. </p>
      <p>Héctor reconoce que con la  banda <em>Rabietta </em>(de 1992   a 1996) fue un periodo de dedicación, aprendizaje y  disciplina en el <em>rock</em>; contexto que produjo un casete que titularon Esto  no es normal, el cual fue grabado en Monterrey y destacan las canciones “Hijos  de la crisis”, “Hombres de negro”, ”Alcohol no hay ley” y “Esto no es normal”.  Héctor definió a dicho álbum como <em>hard rock</em> con un punto de vista social  que haga reflexionar al que lo escuche. <em>Rabietta </em>fue sin duda un paso  adelante en el nivel del <em>rock </em>hecho en Monterrey y mostró un explosivo <em>rock </em>con madurez y profesionalismo. </p>
      <p>Sin embargo, Héctor  reconoció que entre el periodo de <em>La</em> <em>Cripta</em>a <em>Rabietta </em>había muy buenos  grupos en la ciudad,haciendo <em>rock </em>de excelente manufactura y recuerda a <em>La  última de Lucas </em>y <em>Kuervos de Malta </em>y gente como <em>Jano </em>yPoncho  Ayala <em>jams </em>con diversos músicos. Al deshacerse<em> Rabietta</em>, Héctor,  tuvo la oportunidad de convertirse enpromotor cultural al integrarse al  equipo de CulturaPopulares del Estado de Nuevo León en 1998.</p>
      <p> De ahí surge un proyecto musical el cual  coordina y asesora junto con un equipo de especialistas y que fue conocido como  “NuevoLeón y su Música” el cual en su primera etapa “<em>Rock </em>zona urbana”  tuvo el propósito de grabara bandas locales que no habían tenido la oportunidad  de hacerlo. Por su calidad se seleccionaron varios temas en diversos géneros he  integraron un cd. que salió a la luz en 1999.En esta compilación Héctor grabó  la canción “Rastaman”, un excitante <em>rock </em>instrumental, queiría  perfilando su estilo en posteriores creaciones musicales. De este proyecto se  desprendieron otros, y a instancias de Conarte, se grabaron otros géneros como  el de la música regional. </p>
      <p>Sin embargo el <em>rock </em>era  lo suyo. En el 2000 se comprometióen un proyecto en el cual participaron gente  más forjada en el <em>rock and roll </em>local. De ahí surgieron dos <em>cd</em>.  Compilatorios titulados “Enjambre”; el primero se grabó en el 2001 y el segundo  en el 2005. En ellos se pudieron apreciar temas de excelente manufactura, y es  así porque estamos hablando de músicos cuajados y reconocidos que le han  Surtido al <em>rock, blues, fonky, jazz </em>y fusiones; Jano, Iván Tamez,  Alfonso Ayala, Óscar Gonzáles, Gustavo Olivo, Turo Seregi, Rolando Cruz, Javier  Ferretis, Ernesto Arteaga, Javier Verasteguí, Rodolfo Padrón y el mismo Héctor  Guerrero. </p>
      <p>En su afán de aprender y  foguearse como músico emigró un tiempo al estado de Texas para estudiar en el  Centro Cultural Guadalupe de San Antonio. Ahí tomó clases de bajo sexto con <em>Toby </em>Torres músico que anduvo en el grupo del <em>Flaco Jiménez </em>.</p>
      <p>Héctor mencionó que antes  de irse para Texas quizo aprender la técnica del bajo sexto y anduvo buscando a  alguien que le enseñara a tocar por nota, pero para desgracia de nuestra  cultura reginal, no encontró a nadie; todos eran muy buenos músicos “de oído”. </p>
      <p><img src="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/web3hector.jpg" alt="web3hector.jpg" width="300" height="290" hspace="2" align="left" />
Después de estudiar en  Texas y con el deseo de que las nuevas generaciones de músicos de bajo sexto tengan  bases técnicas, elaboró el <em>Manual didáctico de bajo sexto. </em>En el año del 2005 ganó una beca de Conarte para financiar  un disco. Un año después ya estaba listo el cd. que se tituló <em>9</em>. Héctor  mencionó que este disco es el producto de veinte años de esfuerzo y  experiencia, como músico rockero, que se sintetizan en esta producción. </p>
      <p>En el cd. <em>9 </em>emerge como un músico pleno y con grandes recursos técnicos, su música es  intensa que entusiasma y despierta el gusto por el <em>rock</em>. Su estilo hace  evocar a grandes guitarristas del <em>rock </em>como Steve Vai, Joe Satriani,  Jeff Beck y Erick Johnson, aunque él dijo claro que sus influencias principales  y de quienes abreva musicalmente Yngwie Malmsteen y Ritchie Blackmore. De este  último mencionó que le impresionó los increíbles <em>riffs </em>que realiza para  el <em>Made in Japan </em>de <em>Deep purple</em>. En el <em>9 </em>se encuentra un  puñado de excelentes músicos como Lars Guerrero, Luis Carlos García y Alejandro  Villarreal en en batería; Rodolfo Padrón y Rogelio Leos en el <em>bass</em>, y Alfonso Herrera en los  coros. A veinte años de su carrera, Héctor Guerrero es un músico de <em>rock </em>regio  que con su estilo metalero se ha hecho del reconocimiento de un público  exigente y ávido de <em>rock</em> original. En horabuena.</p>]]>
      
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   <title>Geografía de Nuevo León</title>
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   <published>2009-07-21T01:44:57Z</published>
   <updated>2009-07-21T01:46:46Z</updated>
   
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         <category term="Libros Digitales" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#category" />
   
   
   <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/">
      <![CDATA[Camilo Contreras

<div><object style="width:599px;height:404px" ><param name="movie" value="http://static.issuu.com/webembed/viewers/style1/v1/IssuuViewer.swf?mode=embed&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Fcolor%2Flayout.xml&amp;backgroundColor=61A900&amp;showFlipBtn=true&amp;documentId=090721013213-be9944f269fa459688716c9078c9d457&amp;docName=geografianl&amp;username=Monterrey&amp;loadingInfoText=Geograf%C3%ADa%20de%20Nuevo%20Le%C3%B3n&amp;et=1248140892131&amp;er=71" /><param name="allowfullscreen" value="true"/><param name="menu" value="false"/><embed src="http://static.issuu.com/webembed/viewers/style1/v1/IssuuViewer.swf" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" menu="false" style="width:599px;height:404px" flashvars="mode=embed&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Fcolor%2Flayout.xml&amp;backgroundColor=61A900&amp;showFlipBtn=true&amp;documentId=090721013213-be9944f269fa459688716c9078c9d457&amp;docName=geografianl&amp;username=Monterrey&amp;loadingInfoText=Geograf%C3%ADa%20de%20Nuevo%20Le%C3%B3n&amp;et=1248140892131&amp;er=71" /></object><div style="width:599px;text-align:left;"><a href="http://issuu.com/Monterrey/docs/geografianl?mode=embed&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Fcolor%2Flayout.xml&amp;backgroundColor=61A900&amp;showFlipBtn=true" target="_blank">Open publication</a> - Free <a href="http://issuu.com" target="_blank">publishing</a> - <a href="http://issuu.com/search?q=nuevo%20leon" target="_blank">More nuevo leon</a></div></div>

<a href="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/pdf/geografianl.pdf" target="_blank"><strong>Bajar en Verión PDF</strong></a>]]>
      
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   <title>Identidades Nuevo León</title>
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   <published>2009-07-21T00:45:48Z</published>
   <updated>2009-07-21T18:04:22Z</updated>
   
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      <![CDATA[Rubén Marcos y Alejandro Cartagena

<div><object style="width:599px;height:391px" ><param name="movie" value="http://static.issuu.com/webembed/viewers/style1/v1/IssuuViewer.swf?mode=embed&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Fcolor%2Flayout.xml&amp;backgroundColor=61A900&amp;showFlipBtn=true&amp;documentId=090721004009-fe766cd5c72b46819753d60360a04cce&amp;docName=identidadesnl&amp;username=Monterrey&amp;loadingInfoText=Identidades%20Nuevo%20Le%C3%B3n&amp;et=1248137340041&amp;er=98" /><param name="allowfullscreen" value="true"/><param name="menu" value="false"/><embed src="http://static.issuu.com/webembed/viewers/style1/v1/IssuuViewer.swf" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" menu="false" style="width:599px;height:391px" flashvars="mode=embed&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Fcolor%2Flayout.xml&amp;backgroundColor=61A900&amp;showFlipBtn=true&amp;documentId=090721004009-fe766cd5c72b46819753d60360a04cce&amp;docName=identidadesnl&amp;username=Monterrey&amp;loadingInfoText=Identidades%20Nuevo%20Le%C3%B3n&amp;et=1248137340041&amp;er=98" /></object><div style="width:599px;text-align:left;"><a href="http://issuu.com/Monterrey/docs/identidadesnl?mode=embed&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Fcolor%2Flayout.xml&amp;backgroundColor=61A900&amp;showFlipBtn=true" target="_blank">Open publication</a> - Free <a href="http://issuu.com" target="_blank">publishing</a> - <a href="http://issuu.com/search?q=nuevo%20leon" target="_blank">More nuevo leon</a></div></div>

<a href="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/pdf/identidadesnl.pdf" target="_blank"><strong>Bajar en Versión PDF</strong></a>]]>
      
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   <title>Los orígenes de la industrialización de Monterrey</title>
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   <published>2009-07-21T00:31:45Z</published>
   <updated>2009-07-21T18:06:44Z</updated>
   
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      <![CDATA[Isidro Vizcaya

<div><object style="width:599px;height:374px" ><param name="movie" value="http://static.issuu.com/webembed/viewers/style1/v1/IssuuViewer.swf?mode=embed&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Fcolor%2Flayout.xml&amp;backgroundColor=61A900&amp;showFlipBtn=true&amp;documentId=090721002609-4db537e098ac496bbf6fc1f86e341962&amp;docName=los_origenes_de_la_industrial&amp;username=Monterrey&amp;loadingInfoText=Los%20or%C3%ADgenes%20de%20la%20Industrializaci%C3%B3n%20de%20Monterrey&amp;et=1248136488714&amp;er=24" /><param name="allowfullscreen" value="true"/><param name="menu" value="false"/><embed src="http://static.issuu.com/webembed/viewers/style1/v1/IssuuViewer.swf" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" menu="false" style="width:599px;height:374px" flashvars="mode=embed&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Fcolor%2Flayout.xml&amp;backgroundColor=61A900&amp;showFlipBtn=true&amp;documentId=090721002609-4db537e098ac496bbf6fc1f86e341962&amp;docName=los_origenes_de_la_industrial&amp;username=Monterrey&amp;loadingInfoText=Los%20or%C3%ADgenes%20de%20la%20Industrializaci%C3%B3n%20de%20Monterrey&amp;et=1248136488714&amp;er=24" /></object><div style="width:599px;text-align:left;"><a href="http://issuu.com/Monterrey/docs/los_origenes_de_la_industrial?mode=embed&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Fcolor%2Flayout.xml&amp;backgroundColor=61A900&amp;showFlipBtn=true" target="_blank">Open publication</a> - Free <a href="http://issuu.com" target="_blank">publishing</a> - <a href="http://issuu.com/search?q=nuevo%20leon" target="_blank">More nuevo leon</a></div></div>

<a href="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/pdf/Los_origenes_de_la_industrial.pdf" target="_blank"><strong>Bajar en Formato PDF</strong></a>]]>
      
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   <title>Bibliotecas Públicas: Tradición e Innovación</title>
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   <published>2009-07-20T23:27:25Z</published>
   <updated>2009-07-20T23:35:12Z</updated>
   
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   <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/">
      <![CDATA[Andrés Mendoza y Laura O. Colunga Durán (Compiladores)

<div><object style="width:599px;height:427px" ><param name="movie" value="http://static.issuu.com/webembed/viewers/style1/v1/IssuuViewer.swf?mode=embed&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Fcolor%2Flayout.xml&amp;backgroundColor=61A900&amp;showFlipBtn=true&amp;documentId=090720232337-72e194a0a65a43339d926737556c1f08&amp;docName=bibliotecas&amp;username=Monterrey&amp;loadingInfoText=Bibliotecas%20P%C3%BAblicas%3A%20Tradici%C3%B3n%20e%20Innovaci%C3%B3n&amp;et=1248132839354&amp;er=33" /><param name="allowfullscreen" value="true"/><param name="menu" value="false"/><embed src="http://static.issuu.com/webembed/viewers/style1/v1/IssuuViewer.swf" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" menu="false" style="width:599px;height:427px" flashvars="mode=embed&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Fcolor%2Flayout.xml&amp;backgroundColor=61A900&amp;showFlipBtn=true&amp;documentId=090720232337-72e194a0a65a43339d926737556c1f08&amp;docName=bibliotecas&amp;username=Monterrey&amp;loadingInfoText=Bibliotecas%20P%C3%BAblicas%3A%20Tradici%C3%B3n%20e%20Innovaci%C3%B3n&amp;et=1248132839354&amp;er=33" /></object><div style="width:599px;text-align:left;"><a href="http://issuu.com/Monterrey/docs/bibliotecas?mode=embed&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Fcolor%2Flayout.xml&amp;backgroundColor=61A900&amp;showFlipBtn=true" target="_blank">Open publication</a> - Free <a href="http://issuu.com" target="_blank">publishing</a> - <a href="http://issuu.com/search?q=nuevo%20leon" target="_blank">More nuevo leon</a></div></div>

<a href="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/pdf/bibliotecas.pdf" target="_blank">Bajar en Formato PDF</a>

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   <title>El nuevo Reino de León en Voz de sus Contemporáneos</title>
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   <published>2009-07-02T19:04:33Z</published>
   <updated>2009-07-02T19:11:18Z</updated>
   
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      <![CDATA[<div><object style="width:599px;height:427px" ><param name="movie" value="http://static.issuu.com/webembed/viewers/style1/v1/IssuuViewer.swf?mode=embed&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Flight%2Flayout.xml&amp;showFlipBtn=true&amp;documentId=090702165738-97c4e729337c45d0b870850b640356ba&amp;docName=envoznl&amp;username=Monterrey&amp;loadingInfoText=El%20Nuevo%20Reino%20de%20Le%C3%B3n%20en%20voz%20de%20sus%20contempor%C3%A1neos&amp;et=1246561645780&amp;er=2" /><param name="allowfullscreen" value="true"/><param name="menu" value="false"/><embed src="http://static.issuu.com/webembed/viewers/style1/v1/IssuuViewer.swf" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" menu="false" style="width:599px;height:427px" flashvars="mode=embed&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Flight%2Flayout.xml&amp;showFlipBtn=true&amp;documentId=090702165738-97c4e729337c45d0b870850b640356ba&amp;docName=envoznl&amp;username=Monterrey&amp;loadingInfoText=El%20Nuevo%20Reino%20de%20Le%C3%B3n%20en%20voz%20de%20sus%20contempor%C3%A1neos&amp;et=1246561645780&amp;er=2" /></object><div style="width:599px;text-align:left;"><a href="http://issuu.com/Monterrey/docs/envoznl?mode=embed&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Flight%2Flayout.xml&amp;showFlipBtn=true" target="_blank">Open publication</a> - Free <a href="http://issuu.com" target="_blank">publishing</a> - <a href="http://issuu.com/search?q=nuevo%20leon" target="_blank">More nuevo leon</a></div></div>

<a href="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/pdf/envoznl_ok.pdf" target="_blank"><strong>Bajar en Version PDF</strong></a>]]>
      
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   <title>rss</title>
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   <id>tag:encicloregia.monterrey.gob.mx,2009://5.3734</id>
   
   <published>2009-06-04T23:28:47Z</published>
   <updated>2009-06-04T23:36:02Z</updated>
   
   <summary>RSS es una familia de formatos de fuentes web codificados en XML. Se utiliza para suministrar a suscriptores de información actualizada frecuentemente. El formato permite distribuir contenido sin necesidad de un navegador, utilizando un software diseñado para leer estos contenidos...</summary>
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      <![CDATA[<p><strong>RSS</strong> es una familia de formatos de fuentes web codificados en XML. Se utiliza para suministrar a suscriptores de información actualizada frecuentemente. El formato permite distribuir contenido sin necesidad de un navegador, utilizando un software diseñado para leer estos contenidos RSS (agregador). A pesar de eso, es posible utilizar el mismo navegador para ver los contenidos RSS. Las últimas versiones de los principales navegadores permiten leer los RSS sin necesidad de software adicional. RSS es parte de la familia de los formatos XML desarrollado específicamente para todo tipo de sitios que se actualicen con frecuencia y por medio del cual se puede compartir la información y usarla en otros sitios web o programas. A esto se le conoce como redifusión web o sindicación web.</p>
				  <p><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/RSS" target="_blank"><strong>Fuente: Wikipedia </strong></a></p>
				  <p>Si desea recibir información oportuna sobre noticias y artículos de la Encicloregia, de click con el botón derecho de su ratón y elija la opción &quot;copiar vínculo&quot; de la siguiente liga y suscríbase con el lector de su preferencia.</p>
				  <h2><a href="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/atom.xml" target="_blank"> Fuente de Sindicación Encicloregia </a></h2>
				  <h3>Algunos lectores de RSS</h3>
				  <p><a href="http://www.google.com/reader/" target="_blank">Google Reader</a></p>
				  <p><a href="http://www.bloglines.com/" target="_blank">Bloglines</a></p>
				  <p><a href="http://www.feedreader.com/" target="_blank">FeedReader (Software)</a></p>
				  <p><a href="http://www.sharpreader.net/" target="_blank">Sharpreader (Software)   </a></p>]]>
      
   </content>
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   <title>Sitios Relacionados</title>
   <link rel="alternate" type="text/html" href="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/sitios_relacionados/sitios_relacionados.html" />
   <id>tag:encicloregia.monterrey.gob.mx,2009://5.3715</id>
   
   <published>2009-06-01T18:11:54Z</published>
   <updated>2009-08-03T22:56:14Z</updated>
   
   <summary> Municipio de Monterrey. Esta página te ofrece información detallada sobre la Ciudad de Monterrey como noticias, Información Cultura y Gubernamental. Así como teléfonos y correos para tener contacto con personas para cualquier duda, pregunta o información. Tel: (81) 8130-6565...</summary>
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         <category term="Sitios Relacionados" scheme="http://www.sixapart.com/ns/types#category" />
   
   
   <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://encicloregia.monterrey.gob.mx/">
      <![CDATA[<table width="550" border="0" cellpadding="5" cellspacing="5">
  <tr>
    <td valign="top"><img alt="municipiomty.jpg" src="http://cultura.monterrey.gob.mx/municipiomty.jpg" width="100" height="100" />
</td>
    <td width="436" valign="top"><p><a href="http://www.monterrey.gob.mx">Municipio de   Monterrey.</a><br />
      Esta página te ofrece información detallada sobre la   Ciudad de Monterrey como noticias, Información Cultura y Gubernamental. Así como   teléfonos y correos para tener contacto con personas para cualquier duda,   pregunta o información.<br />
    Tel: (81) 8130-6565</p>
    </td>
  </tr>
  <tr>
    <td valign="top"><img alt="culturaindustrial.jpg" src="http://cultura.monterrey.gob.mx/culturaindustrial.jpg" width="100" height="100" />
</td>
    <td valign="top"><a href="http://www.monterreyculturaindustrial.org">Cultura   Industrial</a><br />
    Página sobre el análisis de la cultura industrial en   Monterrey. El enfoque con el que aquí se analiza la industria es el de la   antropología cultural y la historia.<br />
    <br />
    <br /></td>
  </tr>
  <tr>
    <td valign="top"><img src="http://cultura.monterrey.gob.mx/conaculta.jpg" alt="conaculta.jpg" width="100" height="100" /></td>
    <td valign="top"><a href="http://www.conaculta.gob.mx">CONSEJO NACIONAL PARA LA CULTURA Y   LAS ARTES</a><br />
      Pagina dedicada a la información sobre actividades e   instituciones culturales tales como en conferencias, cine, literatura, pintura,   música, pintura, etc.<br />
      Tel. 56 62 04   32. México D.F.<br />
    Correo electrónico: <a href="mailto:dominiocnca@correo.conaculta.gob.mx">dominiocnca@correo.conaculta.gob.mx<br />
    <br />
    </a></td>
  </tr>
  <tr>
    <td valign="top"><img alt="conarte.jpg" src="http://cultura.monterrey.gob.mx/conarte.jpg" width="100" height="100" />
</td>
    <td valign="top"><a href="http://www.conarte.org.mx">CONARTE</a><br />
      Sitio de   información sobre convocatorias, eventos y lugares culturales en el Estado de   Nuevo León.<br />
      <a href="mailto:consejo@conarte.org.mx ">consejo@conarte.org.mx </a><br />
      Monterrey, N.L. <br />
    Tel. 20-20-67-05 <br />
    <br /></td>
  </tr>
  <tr>
    <td valign="top"><img alt="ecultura.jpg" src="http://cultura.monterrey.gob.mx/ecultura.jpg" width="100" height="100" />
</td>
    <td valign="top"><a href="http://www.ecultura.gob.mx">E-cultura Mexico.   CONACULTA</a><br />
    Portal de portales para difundir el patrimonio, las   actividades, la política y la diversidad culturales de los estados y las   regiones del país, así como las expresiones del arte y la cultura de otras   latitudes de nuestro planeta.<br />
    <br />
    <br /></td>
  </tr>
  <tr>
    <td valign="top"><img alt="alianzafrancesa.jpg" src="http://cultura.monterrey.gob.mx/alianzafrancesa.jpg" width="100" height="100" />
</td>
    <td valign="top"><a href="http://www.alianzafrancesamty.com">Alianza Francesa de   Monterrey.</a><br />
      Sitio de información sobre la Institución. Con datos detallados sobre   cursos, exámenes, ubicaciones, contacto y actividades culturales.<br />
      Morones   Prieto 502. Col. del Valle, 66220, San Pedro, N.L.<br />
      Tel: (81)83 35 08 10, (81) 83 78 15 96<br />
      cultural@alianzafrancesamty.com, monterrey@alianzafrancesa.org.mx<br />
      <br /></td>
  </tr>
  <tr>
    <td valign="top"><img alt="regioblogs.jpg" src="http://cultura.monterrey.gob.mx/regioblogs.jpg" width="100" height="100" />
</td>
    <td valign="top"><a href="http://www.regioblogs.com/">RegioBlogs</a> <br />
    Regioblogs es un blog   generado en la ciudad de Monterrey, Nuevo León. Se maneja muchos tipos de   temática desde el punto de vista de una persona que vive en la “Sultana del   Norte”. <br />
    <br />
    <br /></td>
  </tr>
  <tr>
    <td valign="top"><img alt="ochocuartos.jpg" src="http://cultura.monterrey.gob.mx/ochocuartos.jpg" width="100" height="100" />
</td>
    <td valign="top"><a href="http://www.ochocuartos.com/">Ocho Cuartos. Monterrey en   pedacitos.</a><br />
    Ocho Cuartos es un weblog acerca de lo que sucede en   Monterrey.<br />
    <br />
    <br />
    <br />
    <br /></td>
  </tr>
  <tr>
    <td valign="top"><img alt="ele.jpg" src="http://cultura.monterrey.gob.mx/ele.jpg" width="100" height="100" />
</td>
    <td valign="top"><a href="http://serviciosva.itesm.mx/ele/no_28/index.html" target="_blank">eLe.</a><br />
    Con L se escriben   libro, literatura, lector y ¡Lee!, como se llamaba aquel artefacto de papel que   salió al mundo hace unos años a luchar por la lectura. Ahora eLe es un artefacto   digital de fomento a la lectura.<br />
    <br />
    <br /></td>
  </tr>
  <tr>
    <td valign="top"><img alt="9musas.jpg" src="http://cultura.monterrey.gob.mx/9musas.jpg" width="100" height="100" />
</td>
    <td valign="top"><a href="http://9musasmty.com/index.html" target="_blank">9 Musas Mty</a><br />
    Es   una publicación electrónica interactiva. Miles de regiomontanos utilizan esta   plataforma para obtener información sobre las mejores opciones y alternativas   del entorno de la escena musical, de la moda, de entretenimiento y cultural de   Monterrey, N.L. y su área metropolitana.<br />    <br /></td>
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    <td valign="top"><img alt="soumaya.jpg" src="http://cultura.monterrey.gob.mx/soumaya.jpg" width="100" height="100" />
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    <td valign="top"><p><a href="http://www.soumaya.com.mx/index.html">Museo Soumaya</a><br />
      Institución cultural sin fines de lucro, que tiene por vocación coleccionar, investigar, conservar, difundir y exponer testimonios artísticos de México y Europa.<br />
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    <td valign="top"><p><a href="http://www.artenautas.gob.mx/">Artenautas</a><br />
    Es un portal dirigido a niños y realizado en flash.  Interactivo, amigable y divertido. Con mucho dinamismo. Artenautas busca que los visitantes conozcan y comprendan,  desde distintas ópticas, los diversos temas abordados periódicamente en las  secciones a partir de actividades interactivas.<br />
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   <title>Descripción de la ciudad de Monterrey hacia 1854, su situación geográfica, villas y haciendas inmediatas</title>
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   <published>2009-05-19T23:10:52Z</published>
   <updated>2009-05-19T23:12:45Z</updated>
   
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      <![CDATA[Descripción de la ciudad de Monterrey hacia 1854, su situación geográfica, villas y haciendas inmediatas. Este documento se encuentra en la Colección Miscelánea, Caja 31, Expediente 1, y es uno de los pocos documentos que contiene una descripción urbana, geográfica, hidrológica y orográfica de la ciudad.*

<h2>Transcripción</h2>

“Esta ciudad de Monterrey que antes tuvo el nombre tuvo el nombre de Valle de Extremadura, se erigió en Ciudad Metropolitana y Capital del Nuevo Reino de Nuevo León el día 20 de septiembre de 1596 por el Capitán General Don Diego de Montemayor en virtud de las facultades con que se hallaba por el Señor Don Felipe Segundo Rey de las Españas, y con anuencia y acuerdo del Excelentísimo Señor Don Gaspar de Zúñiga y Acebedo, Conde de Monterrey, Virrey Gobernador y Capitán General De Nueva España en dicho tiempo.

Por la Escritura de su fundación consta le fueron concedidas todas las honras, privilegios, y excepciones que como Metrópoli debe gozar, con sus Reales Ordenanzas y Leyes que tratan de las nuevas poblaciones, en especial a las que regian para la de este Reyno. Consta asimismo, habérsele conferido a dicha Ciudad entera jurisdicción civil y criminal (texto ilegible)… imperio, para que las justicias de ella conocieran, y pudieran conocer en todas las causas civiles y criminales que sucedieren y acaecieren en su territorio, juzgado y determinando definitivamente en ellas y llevando las sentencias a debida ejecución. Se le asignó por término y jurisdicción el de 15 leguas por cada rumbo en circunferencia, con prevención de que todo en dicho territorio y jurisdicción se poblare, así de minas, como villas, fuese sujeto a ellas, en cuanto a las apelaciones y a lo demás que conviniere conforme a las ordenanzas que rigen en la materia.

Se halla situada esta ciudad en la primera planicie que da principio de las espesas montañas del Poniente, a los 25 grados, 50 minutos de Latitud Septentrional, y a los 102 grados, 15 minutos de Longitud, con la altura Barométrica de 314 líneas. La sierra Madre le rodea de Poniente a Sur y con el Cerro de la Silla al Oriente y el de las Mitras al punto opuesto, se forma un semicírculo cuyo centro es la Ciudad distante 2, 3 y 4 leguas de estas altas montañas. Tiene en sus inmediaciones varios vertientes, u ojos de agua, siendo los principales y (pertenecientes) en todos tiempos los de los Peña que se hayan casi en el centro al lado del Norte de la plaza principal de esta Ciudad, y que a distancia están divididos en dos considerables acequias: la una riega mas de una legua al nordeste formando el vecindario que llaman de las Labores Nuevas, y produce abundantes cosechas de semillas, caña dulce, y todo genero de fruta: la otra acequia hacia el oriente riega mas de dos leguas que comprenden el vecindario del Ancón; y Pueblo de Guadalupe con su laboratorio, produciendo los mismos frutos. Sobre el mismo rumbo del Oriente siguen los vecindarios de Tierra Dura, y Lermas, cuyo terreno fértil y abundante produce los mismos frutos que se cultivan por medio de tres sacas de aguas formadas, la una del río de la silla y ojo de agua que nombran la Pastora que es el más permanente: la otra de los vertientes del río de Santa Catalina: y la tercera del arroyo que comúnmente llaman de San Miguel. Por este mismo rumbo sigue el Rancho de las Sabinas, cuyo río es la línea divisoria del Curato y Ayuntamiento de esta Ciudad y del de la Villa de Cadereyta.

Con alguna inclinación al nordeste se hayan los Ranchos de las Gallinas y Guinala, con abundante cría de ganados mayor, y menor, por sus buenos pastos, salitres y montes. Al Nordeste, cuarta al Norte, se haya Santo Domingo, con laborío de semillas y caña dulce: cría de ganados de toda especie, con un ojo de agua abundante dividido en 18 días de regadío al mes. Al mismo rumbo sigue el Mezquital un escaso ojo de agua para beber, pero se cría toda especie de ganado. Después sigue San Francisco, valle de más vecindario con un abundante agua con que se cultivan las siembras de semillas de caña dulce, siendo en dicho valle más considerable la cría de ganados por sus buenos pastizales libres y montes. Sobre el mismo rumbo se hallan los vecindarios de Aguafría y Valle de Pesquería Chica en que hay también abundante ganados y considerable siembra de semillas que se benefician con algunos ojos de agua, o vertientes los más del río que por esta parte nombran de Pesquería Chica y es el mismo de Salinas y que en dicho punto es hoy la división de la feligresía y territorio de esta Ciudad con la de la Villa de San Carlos de Marín.

A las cuatro leguas de esta Ciudad con inclinación al Norte se haya la Estancia que nombran de los Garzas, de considerable vecindario y laborío de semillas, fruta y caña dulce que se riega con un abundante ojo de agua. A poca más distancia sobre el mismo rumbo, se haya el vecindario que nombran el Topo de los Ayalas con abundante cría de ganados, y Labores, los que se benefician con saca de agua del arroyo que allí se conoce por termino de este Curato y es el mismo que teniendo su origen desde el arroyo que nombran los [texto ilegible] que divide la jurisdicción de esta ciudad según su fundación con la de Saltillo por la parte del Poniente: corre desde este rumbo al Oriente Proporcionando la formación de algunos laboríos y ranchos que con buenos pastos  y salitres se hayan entre Poniente y Noreste a distancia de esta capital de 4, 5, 6 y hasta 8 leguas, siendo los principales el de San Martín y San Miguel. Por este mismo rumbo del Topo de los Ayalas sirve dicho punto divisorio del curato y Ayuntamiento de esta ciudad y el del Valle de los Salinas.

Por la parte del Norte, cuarta al Noroeste y como a las 2 leguas de distancia de esta ciudad, se haya la Estancia que nombran San Bernabé conocida como el Topo de los González que comprende algún vecindario con un corto ojo de agua, pero muy buenos pastos y salitres para cría de ganado de toda especie. Allí mismo hay un ojo de agua termal, azufroso y muy caliente de cuyas virtudes aun no se le ha llegado a hacer el correspondiente análisis; pero la experiencia ha acreditado que ocurriendo a bañarse todo genero de enfermo, unos han mejorado, otros han sanado perfectamente y jamás se ha oído decir que haya hecho daño alguno de los que se han bañado aunque no haya logrado su restablecimiento. 

Con mas inmediación y casi sobre el mismo rumbo se hayan las Labores que nombran de las Tijerinas que se benefician con agua que pertenece a esta Ciudad y nombran el ojo de los Nogales, pero no siendo este permanente en los años estériles suelen perderse las siembras de dichos Laboríos que son abundantes en semillas y frutos cuando no falta el agua, por la fertilidad del terreno.

Al Poniente de esta ciudad y como a las 2 leguas esta el venero que nombran los Jagueyes, que es un manantial de agua que brota con abundancia por las partes del Oriente, Sur, y Norte de sobre las Lomas que están al pie del Cerro de las Mitras, después de haber caído 2 o 3 fuertes aguaceros sobre dicho cerro y suelen durar aquellos manantiales o derrames hasta 3 y 4 meses en que cesan y se obstruyen del todo sino sigue lloviendo. Por esta observación se ha creído que hay abundancia de agua permanente en lo interior de dicho cerro, y que aun de allí toman su origen los ojos de agua que hay en el centro de esta ciudad, como que están sobre un mismo rumbo. En el terreno que hay al pie de dicho Jagueyes así a la parte del Sur y Oriente están varios Laboríos de semillas y caña dulce, que se verifican con agua del Río de Santa Catalina.

Así al mismo rumbo del Poniente y a distancia de 3 y 4 leguas, esta la Hacienda de San Antonio y el Valle de Santa Catalina de considerable vecindario, algún laborío, y bastante cría de ganado de toda especie. Este Valle lo divide del de San Pedro que esta también así a la parte del Sur del Cerro de las Mitras el mismo río. San Pedro terreno fértil y abundante en toda clase de semillas, fruta y caña dulce, es un vecindario compuesto de 3 o 4 Haciendas que hay en él y que se benefician con agua del mismo río de Santa Catalina. Al Sur de esta Ciudad por el citado río, y una cordillera de lomas bajas, se hayan los parajes nombrados Carrizalejo y San Agustín con un corto manantial de agua para beber y cría de algunos ganados: En seguida, se haya la Hacienda de Mederos con poco agua de regadío, pero con tierra bastante de agostadero para cría de ganados. Por el mismo rumbo esta la Hacienda que nombran la Estancuela, con agua del río que sale de la Sierra Madre y nombran río de la silla. En lo interior hay otros varios ranchos, y laboríos cortos, siendo los principales el de los Cristalitos, y Cerrito – Redondo que por esta parte que es el Cañón del Valle del Guajuco se ha tenido por división del curato de esta Ciudad. Y del dicho Valle y hoy también lo es del territorio de su Ayuntamiento.

Estos son los principales Valles, Haciendas, Estancias, y Ranchos que circundan esta ciudad. Los vertientes, veneros y ríos de que se ha hecho mención producen abundancia de buenos peces: y las aguas en lo general, aunque no muy delgadas, son dulces y saludables, así como lo la es la de los pozos o norias de que se hace uso en toda la ciudad y los hay en todos los salones de ella, aun para regadío de sus huertas. 

<strong>Producciones principales del Terreno</strong>

Siendo este naturalmente fértil, y abundante casi en toda la extensión de la Provincia es susceptible de cualquier cultivo, y beneficio y de todo genero de semillas y frutas así de tierras calientes como de tierra fría. Las producciones mas abundantes son la de el maíz y fríjol de lo que se levantan dos meses considerables cosechas al año, ya sea en tierra de regadío o de temporal. Lo es también la caña dulce o la azúcar, cuya planta ó cepa puesta una vez, dura por 7, 9 y hasta 10 años de la que se labra anualmente cantidad crecida de piloncillo por su buena calidad, es uno de los ramos principales de comercio para con las Provincias foráneas. El algodón aun sin particular cultivo, se cosecha hasta en los mismos salones del centro de la Ciudad, en donde hay también muchos naranjos de diversas especies, limones, limas, cidras, aguacates, duraznos y otra porción de árboles frutales.  

Los montes se componen de chaparrales espesos y abundantes arboledas de anaquas, palo-blanco, morerar, nogales, comas, ébanos, sauces, álamos, mesquites, huisaches, brasil y toda especie de encinas, con otros varios frutales de Naranjos, Aguacates, muy [aceitosos], agradables, zapote prieto que aunque chico, pero lo mismo al gusto que el de afuera: ciruela agria, y pitalla que hay de varias clases, siendo la mejor por el gusto, y olor una blanca, morada en lo interior que abunda en San Francisco y Cerro de Pesquería Grande. Hay también mucho nopal chico, que produce las granas, siendo su tuna de poco gusto, y medianas; pero dentro de la ciudad, y pueblos de ellas abunda el Nopal Grande, con tuna que llaman de Castilla y lo hay también de semilla mexicana que nombran de Alfajayuca y de la Cardona de San Luis Potosí.

Las maderas más exquisitas son el duraznillo, que por su finura y color se confunde con el bálsamo, el cedro, la aya, el ebano, un palo que llaman amarillo, y otro escarnado (sic) por tener estos colores muy vivos. La sierra en lo alto abunda en pinos, encinos que producen la yesca: y en los bajos, sus montes están llenos de Chiltipin, muchos venados, guajolotes, codornices, liebres y conejos, abunda también el añil que naturalmente producen los ancones del Río, y se hace uso de el para teñir lanas, y algodones, con preferencia al de afuera por su mejor color; pero ignoran el beneficiarlo en grano. Con igual abundancia producen los campos, y huertos multitud de yerbas, y plantas medicinales, siendo las más principales el ruibarbo, ojasen (sic), y otros purgantes. La gente pobre, y aun la de comodidad usa para lavar particularmente la ropa de color, de guayacán, junco, y raíz de lechuguilla que limpia y blanquea perfectamente la ropa mejor que el jabón, conservando los tintes y colores que este y el sol, matan en la mayor parte de pintados.”

<h5>* Este documento no pudo ser digitalizado por estar en cuarentena a causa de tratamientos para su restauración a que son sometidos los documentos en el AHM</h5>
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